La vida, el coleccionismo y el fútbol : El hobby del «Panini» … Aquí vamos de nuevo

Era 1994. Corrían los meses que antecedían lo que debía ser la «consagración» de nuestra selección Colombia en el máximo certamen del balompié, luego que en el estadio monumental de Nuñez vapuleara a los gauchos con un 5-0 y dominio irrefutable, y luego que el combinado nacional acumulara una amplia cantidad de «partidos de preparación» donde mostraba solvencia y juego bonito. El fútbol se respiraba en el ambiente, todo el mundo hablaba de ello. Y apareció el primer Panini que llenamos en la familia.

Ya yo había intentado en Italia 90 llenar un álbum. Pero era súper difícil, sobre todo por que yo cursaba bachillerato y no tenía esos fabulosos ingresos que me permitieran gastarle plata a ese hobby. Entonces hacía la accesible para mi: gaseosas Postobón había sacado un álbum completamente igual al Panini, salvo la portada (un retrato de René Higuita al óleo ja ja ja), para llenarse con laminas Panini. El modus operandi: por cada tapa premiada de productos Postobón con la leyenda «reclame una lámina» pues, obvio, me daban una lámina en los camiones repartidores a los que tocaba perseguir cuando llegaban a las tiendas del barrio. El único detalle, eran 448 láminas para llenar el álbum, y aunque yo buscaba y rebuscaba las tapas premiadas de las gaseosas en los tanques donde el quiosco del colegio botaba su basura, no alcancé a llenarlo, creo que ni siquiera a medio llenar. No recuerdo que hice con ese álbum. Me imagino que en una de esas «limpiezas» de mi cuarto lo boté.

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Cuatro años después, en plena fiebre de USA ‘94, mi hermano y yo decidimos llenar el álbum. Bueno, tengo que darle los créditos: el que mas le metió plata al Panini fue él. Casi finalizando el mundial, lo llenamos. Él lo mandó a empastar y al casarme por allá en 1997, lo retuve entre las pertenencias que me llevé al mudarme a mi nuevo hogar. Hasta que emigré a otro país y se lo devolví. Muchos años después supe que lo había vendido en Mercadolibre. Así que hasta ahí llegaba mi «historia» como coleccionista de álbumes de fútbol.

Toda la vida he coleccionado toda clase de items (de toda clase de «basura» como cierto familiar me ha dicho ya). He tenido colecciones de monedas, billetes, álbumes de chocolates (si… ese de los 508 cromos de chocolatinas Jet), latas, libros, vasos de vidrio con marcas de cerveza, etc. De algunas colecciones me he desprendido (regalado o vendido) y otras, las que ocupan menos espacio, aun las conservo.

Sin embargo, mi nueva etapa en el coleccionismo de álbumes de Mundiales de Fútbol comenzó de una manera inesperada. Poco despues del 2010, viviendo en Montréal, un día bajé a llevar la basura de mi apartamento a la zona de desechos del edificio donde vivía. Al bajar al sótano/garaje donde están los grandes tinacos, advertí que sobre uno de ellos había lo que parecía una revista. Me acerqué un poco y vi que era el álbum Panini de la copa mundial de fútbol del 2006. Me causó mucha extrañeza, ya que el «soccer» en este país no es el deporte mas amado ni seguido, y en el edificio donde vivía no me pintaba a ninguno de los conocidos vecinos aficionado al fútbol.

Lo abrí y me di cuenta que estaba en perfecto estado, las láminas correctamente pegadas y solo le faltaban cinco cromos para llenarlo. La persona que lo había dejado allí, me imagino que lo hizo con el fin que el álbum fuera «adoptado» por alguien que se interesara en él, ya que era súper fácil haberlo echado dentro de uno de los tinacos.

Pues, así fue. Adopté el álbum. Y empezó la cabeza (o el corazón, qué se yo) a darme el mensaje que «debía» iniciar esa colección, siendo aficionado al coleccionismo y en especial a ese deporte. Y ahí comencé. Una vez mas comprobé que el adagio «El coleccionismo es un camino de ida, pero, de todas formas, son varios los que no tienen miedo y se ponen a recorrerlo» es un axioma. Y entonces me propuse la busqueda de los otros álbumes, de los otros mundiales… y claro, para ello tenía que documentarme y aprender a identificar las «piezas», a como saber si estaba en frente de una ganga, a como elegirlo si tenía varias opciones.

Gracias a esas busquedas de información en Internet, empecé a averiguar y casi me voy de espaldas cuando descubro el universo tan grande que existe detrás del coleccionismo de álbumes de fútbol de todas las editoriales y lo valiosos que ciertos álbumes pueden llegar a ser. Y mas aun, ese imperio que los hermanos Giuseppe y Benito Panini empezaron en 1961, siendo el México ’70 el primer álbum Panini dedicado a una Copa del Mundo.

Hablando directamente de ese álbum – el unicornio de los álbumes Panini como alguna vez leí -, es el álbum que todos quieren tener, pocos lo tienen, todavía menos los que quieren venderlo y muy pocos dispuestos a pagar el valor que puede llegar a tener. Fácilmente, ese álbum lleno, en buen estado de conservación, puede estar al rededor de mas de mil quinientos dolares. Y SI, hay gente que los paga. Sorprendido mi querido lector? Pues hay un dato que no es para nada menor : El álbum Panini mas caro de la historia fue casualmente un México ’70 firmado en la portada por «O Rei» Pelé. El precio de venta final fue de … doce mil euros! Por supuesto, no estoy tan loco (a veces yo mismo lo dudo) como para meterle esa cantidad a un item de colección… por ahora.

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En este corto periplo he tenido el apoyo a traves de Facebook de personas que llevan décadas coleccionado álbumes de fútbol, como el grupo «Coleccionistas de Albumes de Futbol» y su administrador, el monstruo Richi Escobar, que tiene en su haber una colección de varios miles de álbumes de fútbol de todas épocas y paises. Y gracias a esos consejos, empecé con la mia.

Completé Alemania 2006 comprando en eBay las cinco laminas que me faltaban. Sudafrica 2010 fue fácil de comprar : en el mismo eBay se vende el álbum vacío con todas las laminas para pegar, así que lo adquirí. Luego Brasil 2014 me lo envió mi hermana y lo completé sin problemas. Así que ya tenía 2006, 2010 y 2014. Los álbumes llenos desde el 90 hasta el 2002 fueron relativamente fáciles a conseguir y a muy buen precio. Encontré alguien que los vendía en Mercadolibre Colombia. Mi suegrita me hizo el favor de comprarmelos y luego en un viaje que hice a Colombia los recogí y me los traje.

El embrollo comenzó, con la busqueda de los Paninis de los mundiales anteriores (México ’70, Alemania ’74, Argentina ’78, España ’82 y México ’86). Son mas costosos al comenzar a escacear en buen estado de conservación.

Buscando y buscando, logré conseguir España 82 en una subasta en un sitio francés. Le faltaban 12 laminas, así que lo vendían súper barato. Las laminas las conseguí con un contacto en Colombia y lo completé. Hoy ese álbum vale 10 veces mas de lo que le invertí.

Igual me sucedió con Alemania 74, otro de los duros. Buscando y buscando en Internet, me topé con una pagina de venta de libros usados en la cual había una publicación de una señora octogenaria (lo sé por que ella me lo comentó luego en sus e-mail) que tenía uno a la venta, completo, en excelente estado. El precio era tan bajo que hasta desconfianza me daba. Finalmente, no es que yo fuese aprovechado, pero si no lo compraba yo, se lo compraba otro, me hice a ese álbum por un irrisorio valor, sabiendo que puede costar así como está mas de 500 dolares. No recuerdo bien cuantos saltos di cuando abrí el sobre y vi que había llegado a casa intacto.

A sabiendas que el primer Panini de copas del mundo fue el de México ’70, en los mundiales anteriores también existieron álbumes, aunque no eran de difusión mundial. La gran mayoría fueron publicaciones para un país especifico. Dentro de estos, actualmente solo tengo el álbum de Chile 1962 de la empresa Salo, que se llenaba con laminas que venían incluidas en los dulces que la confitería del mismo nombre vendía. Es una belleza, sobre todo, por que fue el primer mundial donde Colombia participó… y tambien por que puede llegar a costar como 900 dolares.

Al dia de hoy, poseo los albumes de los mundiales Chile ’62, Alemania ’74, España ’82, México ’86, Italia ’90, USA ’94, Francia ’98, Corea & Japon 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. Aun quedan muchos por conseguir, pero no hay afán. Poco a poco… Esperando encontrar en algún garage-sale, en algún mercado de pulgas o en algún local de libros usados un album México ’70 a la venta en excelente estado, asi esté incompleto… un desafío mas poder completarlo cuarenta y tantos años después.

Creo que eso es lo bonito del coleccionismo, que cada pieza tenga una historia detrás: álbumes que se encontraron en el lugar menos esperado, o que esperaron 35, 40 o 50 años para poder completarse… y mas aun, imaginar la historia desconocida que hay detras de ellos : tal vez fueron comenzados por algun niño que economizaba el dinero de la merienda para comprar las láminas, esperanzado en poder llenarlo y que por cosas del destino (vaya uno a saber) no pudo culminar.

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En todo caso, el proximo álbum Panini Rusia 2018 ya se huele en el ambiente. En algunos paises ya llegó y en donde aun no ha hecho su aparición (como aqui en Canada) ya lo estamos pidiendo a gritos con impaciencia. Se volverá a vivir ese cosquilleo y emoción cada vez que abrimos un sobre, y de igual forma volverán los improperios cuando nos sale un repetido una y otra vez («nojoda ese HP si sale!»). Volverán esas «cambiatones» donde todo el mundo va con las repetidas a tratar de encontrar las faltantes, ilusionados y alegres como un niño con juguete nuevo, como un niño que esperanzado rebusca en el tinaco del quiosco de la escuela para encontrar tapas premiadas y salir a cambiarlas. Y si, el fútbol y el coleccionismo son pasiones… pasiones que nos recuerdan exactamente que en la vida, de vez en cuando es importante volver a ser niños.

Sobra decirles, que cuando tengan repetidas, me escriban a mi primero.

@Jucaes1_

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Crónica de una camiseta firmada

« El Chelsea viene pa’ca pa Montreal »

Ese fue el bombazo que le tiré al combo de colombianos mientras almorzábamos. « Almuerzos-Tertulias deportivas » que ya se han vuelto costumbre, porque cada vez que el Gusta tiene reunión por allá, nos avisa desde el día antes a todos: Iván, el Galindo, el Dani, Boris y yo para que al día siguiente nos veamos todos al medio día,  en la cafetería del noveno piso del edificio donde trabajamos y entonces, le « jalamos la tira » a cuanta actualidad futbolística nos sepamos y empiezan los debates y la bulla en español. Ese día (principios del mes de julio), casi terminando el almuerzo se las tiré: « Ojo que por ahí supe que el Chelsea de Inglaterra viene para Montreal… Van a establecer la base de entrenamiento en la Caserne Letorneux pero jugaran en USA… y si es así, y si las bolas son ciertas, Falcao estará por acá! ». Ya yo había visto la noticia y  decían dónde iban a entrenar, así que les dije que yo les mandaba la info después por correo.

Efectivamente, ese día después del almuerzo les mandé el correo a todos. Solo había encontrado la noticia en el portal de TVA con fecha del 3 de junio. Curiosamente, no encontraba más nada… Nada! Ningún otro dato en otro lado. Pero si el río sonaba, era porque los peñones venían bajando. Y entonces desde ese día, Iván y yo, nos dimos a la tarea de perseguirlos río abajo… Perseguir  los peñones.

Es así como voy a tratar de relatar un poco (Va a ser largo de todas formas, pero les juro que con todas las peripecias y volatines que hicimos podría escribir una revista completa) las vicisitudes que como hincha viví para conseguir uno de mis sueños: conocer a futbolistas de elite y lograr que me estamparan la bancaria en una camiseta!

Fase I : Operación Chelsea

Operacion Chelsea

Mi querido amigo Ivan Ortega se los puede confirmar: Eso le escribimos a cuanta persona se nos ocurrió! Le escribimos a Falcao, a Lorelei Taron, a Cuadrado, a cuanto periodista ingles twitteaba al Chelsea, a la misma web del Chelsea… pero nada! … Nadie contestaba!

Ya en ese momento, sabíamos que Falcao y Cuadrado vendrían a la gira, pero se unirían al equipo solo en Nueva Jersey, después del primer partido de pre-temporada el 22 de julio… Pero nada! Nadie nos decía cuando aterrizaba el Chelsea en Montreal.

De repente, Suazzz! Me respondió un twitter el señor @PhilipHarmeling diciéndome: « Llegan mañana a Montreal por las dos próximas semanas »… Pensé: « Coño, mañana! O sea 15 de julio! Ay juemadre!… Yo a esos manes los voy a pescar en el aeropuerto para que me firmen una camiseta ».

Y entonces, me surgió otro problema: Yo no tengo camisetas del Chelsea!… Y ni p’al carajos me iba a aparecer por allá con una camiseta blanca o un cuaderno! Yo quería firmas en camisetas para enmarcarlas! … y entonces me acordé de un gran par de amigos que tengo (lambonería detectada ja ja ja). Llamé al Kike y le pregunté… negativo! Kike tiene un closet lleno de camisetas de fútbol hasta de los equipos inimaginables… pero no tenia del Chelsea!… Chao chao, muchas gracias compi, acto seguido: Llamar a Raúl, a quien yo le había ya pillado antes una del Chelsea. Y así fue y lo llamé: « Si compa, yo tengo una, pero esta jodona…. Atrás dice  “Lampard” y la “P” se le está despegando ». – « Bueno, nada de nervios! Yo paso mañana por tu casa a recogerla! Si consigo lo que quiero, yo te regalo una nueva! Si no, te la devuelvo »

Así que ese día 15 de julio, Iván y yo pasamos pendientes al twitter del Chelsea FC, tratando de averiguar por cual aerolínea viajaban y tratar de averiguar a qué horas aterrizaban. Pero por mi madre que es más fácil conocer la agenda de Obama que de estos manes. Nadie nos daba razón de la aerolínea. Esculcamos todas las fotos para ver si había algún indicio. De repente en una de las fotos, pillé una banderita británica y busqué en Google a que compañía aérea podía corresponder: Nojoda! Se parecía bastante a la de British Airways! Y el vuelo Londres-Montreal de British llegaba a las 8 :50 PM! Voy pa’lla soplao despues del trabajo!

Tuve que pensar cómo hacer con el carro (normalmente por ecología y economía me voy a mi trabajo en autobus). Así que me regresé en bus hasta mi casa, recogí el carro y me devolví hacia Montréal para buscar la camiseta donde Raúl y de ahí soplarme para el aeropuerto. Cuando voy conduciendo para el terminal aéreo, me acordé de un pequeño detalle: Mierda… el parqueo en el aeropuerto de Montréal vale 35 barras canadienses! Ni p’al carajo yo voy a pagar eso sin tener la seguridad 100% que voy a conseguir mi objetivo!

Entonces, di como sopotocientas vueltas a los barrios « aledaños » (decir aledaños es ser generoso… quedan en la p-m) al aeropuerto hasta que encontré un lugar donde podía parquear. Así lo hice y comencé a caminar a paso rápido para el terminal… Fueron 15 minutos caminando rápido! Hasta que al fin llegué, cuando de repente Iván me llama y me dice: « Marica, ya esos manes llegaron y están montados en un bus… En el twitter acaban de montar la foto »… Strike uno… los había pelado… Lo peor de todo, no los bajaron por donde sale todo el mundo en las llegadas internacionales: Los bajaron por un muelle de Air Canada, donde casualmente YO acababa de pasar caminando / corriendo hacia 15 minutos!

Con las mismas me devolví ardido para mi casa, aunque a sabiendas que más oportunidades tendría. Hablaba con Iván y me mantenía al tanto si escribían Azpilicueta, Asmir o el mismo Chelsea, si decían donde se iban a alojar. Infructuoso.  Bueno, ese día me devolví con las manos vacías pa la casa.

El jueves 16, amanece el twitter del Chelsea con una foto primer plano de un balón, montado sobre una baranda de un balcón y con la descripción « Buenos días Montreal »… Ahí comenzó la segunda diarrea: «Mierda!  ¿De qué hotel será ese balcón? ». Imprimí la foto porque de la manera que estaba tomada, mostraba gran parte de Montréal y además habían cosas que podían ayudarme a deducir la ubicación de la foto: había una grúa gigante trabajando, algunos pintorescos edificios, un puente al fondo… Así que a medio día me puse como un gran pendejo en la mitad de la calle a mirar para todos lados y comparar las cúspides de los edificios y las grúas visibles con los de la foto. Cuando de repente Iván vuelve y me llama: «Esa foto es tomada en el mirador del parque Mont-Royal*… esos manes no están ahí »… Strike dos… Ya comenzaba a cabrearme.

Nos encontramos Iván y yo para almorzar… El tema de conversación fue la impotencia de no lograr obtener información concreta. Quedamos que él iba a llegar el viernes 17 después de medio dia a la Caserne Letorneux y que me informaría cualquier vaina. No eran las 2:00pm del jueves cuando me dice: « Juanca píllate el twitter del Chelsea » … Reviso y veo fotos donde Terry y Diego Costa están en el centro de entrenamiento firmando camisetas… Ardidera de nuevo. Al mismo tiempo Iván me dice que se le complico la vuelta p’al día siguiente y no podrá ir a averiguar lo de las jornadas de entrenamiento… Entonces, le digo: «Ivancho, si tu no vas voy yo después que salga del trabajo, y ahí me les parqueo hasta que logre averiguar algo ».

Así fue. Ese viernes trabajé normalmente pero con la cabeza puesta en el Chelsea. Iván y yo hablamos y a las 12:00m me dijo : « Ya entrenaron en la mañana y se devuelven al hotel, en la tarde entrenan de nuevo ». Yo ya tenía la camiseta en el bolso, y me imaginaba a todo el equipo haciendo fila pa firmarla : Courtois, Terry, Cahill, Fabregas, Moses, Azpi, Diego Costa y el gran Eden Hazard… « Claro viejo Juanca, ¿dónde te pongo la firma?… ¿aquí? »… Pero sacudí la cabeza y me dije: « Nojoda, con que me la firme uno me doy por bien servido… Y si me pusieran a escoger, que me la firme Eden Hazard ».

Yo calculaba que ellos habían salido del entrenamiento matinal a las 12:00m y que estarían regresando como a las 2:00pm. Sobra decir que salí del trabajo a las 3:30pm hecho una veleta. Ese día me fui en metro y autobús hacia el lugar de entrenamiento. Cuando llego a eso de las 4:00pm veo: El edificio cerrado pero con un vigilante afuera, unas vallas metálicas de seguridad y una monda de pelaitos afuera con suéteres azules. Epa! Aquí es la vuelta! Ya deben estar adentro. Una puerta mitad de vidrio mitad de metal era « custodiada » por el vigilante. Pero hasta ahí, nadie decía nada, ni confirmaba o desestimaba nada.

Yo pensando que estaban adentro entrenando, cuando de repente diez minutos después se dispara una bulla del gentío que había : El autobús del Chelsea venia llegando! Si! Iban apenas a llegar para entrenar la segunda jornada! Se parquea el autobús y empiezan a salir esos monstruos y la multitud a corear sus nombres. Uno tras otro fue bajando y entrando directo por la puerta metálica y de vidrio, que quedaba en el justo frente de la puerta del autobús. Ahí como pude traté de grabar un vídeo que al final no grabé, tratando de alzar más la mano que todos los que tenía adelante.

Cuando entro el ultimo jugador, la multitud se dispersó. Quedé pensativo sobre esto y entonces escuché a uno de los vigilantes (en esos momentos ya eran tres los de seguridad) decirle en francés a un man que también estaba en las nubes, que por los costados se podía ver un poco el entrenamiento. Empecé a caminar así por los costados y sentí el acento particular de uno de los vigilantes que estaba en uno de los laterales del edificio: era latino!. Me devolví y le metí conversa. Me dijo que era mexicano y empecé a mamarle gallo con el empate de México y Trinidad y Tobago en la copa Oro. Y hablando y hablando, entonces me dijo que los jugadores del Chelsea iban saliendo del entrenamiento entre 7 :00 y 7 :30pm . Tres horas me tocaba esperar! Pero yo iba con mi idea, y si me tocaba plantarme dos o tres horas ahí para lograr la firma, ahí iba a retoñar.

Entonces, se me ocurrió comer algo entre ese tiempo. Le pregunté al mexicano que si conocía de algo cerca donde pudiera comprar algo para pasar el rato. Me dijo: « No conozco mucho por aquí, porque nosotros estamos donde esté el equipo ». Entonces le dije que yo iba a buscar, y le pregunté si le provocaba algo de tomar. Me dijo que le regalara un té helado. Fui, comí y regresé, le traje su té y me quedé hablando otro rato con él. En ese momento, le dije: « Yo vengo hoy pa ver quien me firma, pero mi interés principal es por Falcao… que debe entrenar con ellos después que regresen de Nueva Jersey »… En ese momento el man me confirmo que el siguiente entrenamiento después del regreso, era el jueves 23 de julio a partir de las 4:30pm. Ya tenía la fecha de llegada del Tigre! Tenía un dato de oro! Estaba emocionado! Pero las emociones de ese día no terminaban ahí!

Le dije al man que iba a ponerme por la puerta principal para ver cómo me iba a plantar para cuando el equipo se fuera. Empecé a « medir » cuál iba a ser mi posición para poder pedir el autógrafo. Vi donde estaba la puerta metálica con ventanitas de vidrio y calculé donde terminaba la parte delantera del autobús. Así que me paré en la barricada de seguridad de tal forma, que si un jugador esquivaba la puerta del bus, se enfocara directo conmigo. También me quité la camiseta del Chelsea (que me la había puesto) por dos razones : una, si me la firmaban yo la enmarcaba, y no la quería enmarcar sudada. Y dos, que es más difícil hacerse firmar una camiseta puesta que si se la daba estirada en las manos, porque el jugador tiene que llegar hasta tus barbas, mientras que si yo se la acercaba, corría una gran chance que la tomara en sus manos y la firmara.

Caserne Letouneaux Montreal

Entonces, en ese momento pensé : Si se la doy en las manos, se le va a dificultar la firmada por que la camiseta no estará estirada. Miercoles! Voy a buscar un cartón por ahí tirado por la calle para metérselo a la camiseta para que puedan afirmarse!… Pero esto es Montreal, y aunque hay suciedad en un lado que otro, encontrar un pedazo de cajeta tirado en ciertas zonas es bastante poco probable. Así que corrí como un loco por los barrios cercanos tratando de encontrar algo que me sirviera… nada… ninguna cajeta que pudiera romper.

Ya casi pensando regresarme, pasé cerca de un conjunto de apartamentos y vi que la caneca de la basura reciclable estaba afuera. Me acerqué y la abrí : nada de cajas, se ve que la basura la habían vaciado hacia poco… La única : una caja vacía de pizza congelada. Pues, del ahogado el sombrero, la empiezo a tratar de coger, pero como estaba en el fondo me toco doblarme bastante, casi meter medio cuerpo para poderla alcanzar. Cuando la agarro y salgo, la empiezo a vaciar porque estaba llena de las orillas de la pizza, cuando con el rabito del ojo veo que una viejita con rulos en la cabeza se estaba pillando todo el show desde su balcón. Yo cogí mi cajeta aun con algunos recortes de pizza adentro y empecé a caminar pa no dar más boleta, pero la miré y ella me miro con esos ojos como tratando de decir : « Pobrecito, se ve que no has comido nada todo el día ».

Terminé de botar los restantes de pizza en otra caneca y me fui a apolostrar otra vez en el puestecito que pensaba era el mejor para lograr un autógrafo. Me estacioné ahí a las 6 :00pm. Pero solo recién a las 7 :00pm vi que varios de los pelagatos que estaban mirando los entrenamientos venían corriendo a buscar un lugar en la baranda de seguridad. « Epa, ya se acabó el entrenamiento », pensé. Así fue, el autobús, se acercó y se parqueo en el frente, pegado a la puerta. Listo, ahora, solo esperar.

De un momento a otro, comienzan a dar vueltas algunos manes que yo no conozco. Sé que futbolistas del Chelsea no son. A los pocos minutos estos entran. Unos segundos después aparece un morenito, con pelo estilo Bob Marley, vestido casual, hablando por celular. No, este tampoco es futbolista. El man estaba como esperando a alguien, porque salía, daba dos vueltas dentro de las barandas de seguridad hablando por celular siempre mirando hacia la carretera y luego volvía a entrar para quedarse detrás de los vidrios de la puerta.

En la segunda salida que hace, la misma rutina : hablando paja, mirando lejos… Cuando como que le empezó a molestar el sol y se puso las gafas. En ese momento me di cuenta, o más bien, todo el mundo se dio cuenta que estábamos viendo a una leyenda del Ajax de Ámsterdam, de la Juventus de Turín y la selección de Holanda: el cuatro pulmones Edgar Davids! Claro! Todo el mundo conoce a Davids jugando con gafas! Nadie creo que lo recuerde sin los lentes!

Todo el mundo empezó a corear su nombre y a llamarlo para autógrafos. Pero yo, aunque algún día posiblemente me arrepienta, no lo hice. No iba a poner a Edgar Davids a firmarme una camiseta del Chelsea, club donde nunca jugó. No tengo ni la más remota idea de qué estaba haciendo ahí en el entrenamiento, si esté trabajando con el Chelsea o estaba de paseo. Pero de que era él, era él. Dos minutos después apareció un taxi y se montó, no sin haberse tomado unas cuantas fotos con aficionados. Yo le tomé un par.

Edgar Davids en Montreal

Entonces, empezaron a montarse en el bus los utileros y miembros del cuerpo técnico. Como les comenté más arriba, yo había hecho « cálculos trigonométricos » para determinar cuál era la mejor posición en la baranda. En el puesto que estaba, quedaba prácticamente al frente del parabrisas del autobús, con bastante vista hacia adentro… Y entonces, comenzaron a montarse los futbolistas.

Uno por uno fueron montándose y todo el mundo a corear sus nombres, tratando de llamar su atención para que viniesen y nos regalaran un autógrafo. Saludaban, eso sí, pero se iban directo adentro. Recuerdo que se montó John Terry y más atrás Gary Cahill y pensé: « huy, ya se montaron dos de los duros… Ya son dos menos de los que me interesan ». Siguió Azpilicueta y la misma vaina. Se montó Mourinho y a pesar de la imagen que da en televisión, fue muy amable y saludo, pero siguió su camino y se montó en el bus. Quedo como en el segundo puesto del autobus, y yo alcanzaba a verlo desde el lugar donde yo estaba. Yo me lo quedé viendo con la cara y los ojos del gato con botas de Shrek y le mostré la camiseta, agitando el marcador negro, dándole a entender que si podía firmarnos. El solo se limitó a a hacer el «pulgar arriba» como el « todo bien, todo bien » del Pibe y a medio guiñar el ojo.

Siguieron montándose los barbaros: Fábregas sonrió y se montó. Matic hizo la misma. Pocos segundos después aparece Diego Costa detrás de varios. Ellos empiezan a montarse y la gente a corear « Diegooo…Diegooo » pero el solo saludaba y se montó en el autobús. No recuerdo quien iba delante de él y se estaba demorando para caminar, así que Diego Costa debió pararse unos segundos al lado del asiento del conductor. El miro hacia acá, y le volví a aplicar la cara de gato con botas mostrándole la camiseta y el marcador: Diego sonrió y me mostró el reloj aduciendo que iban tarde no se pa que. Por lo menos, proyectó una imagen completamente diferente a lo que muchas veces demuestra en la cancha como jugador recio, intratable y conflictivo.

Ya yo estaba pensando « Mandinga sea… Este va a ser el strike tres, tronco de decepción », cuando sale por la puerta uno que faltaba por montarse: Nada más y nada menos que el gran Eden Hazard! Todo el mundo comenzó a gritar su nombre y él, esquiva la puerta del bus y se dirige a la gente! En ese momento me di cuenta que todos mis cálculos habían servido: él salió y se dirigió directo a donde yo estaba, yo me estiré hacia él con una mano sosteniendo el cartón de pizza forrado por la camiseta y la otra mano con el marcador. Él tomó mi marcador y me firmó mi camiseta de primero! Wooowww! Sueño cumplido! El que yo quería! El mejor del Chelsea! El mejor jugador de la Premier League 2014-2015! El jugador emblemático de la selección actual de Bélgica!… El único problema : Se llevó mi marcador! Siguió firmándole al resto de la gente con mi marcador y yo le gritaba : « mon crayon, mon crayon! », no por egoísmo, si no que yo pensaba que si venia algún otro a firmar, me iban a coger « desarmado » y me iba a quedar como Armando… mamando.

Eden Hazard at Montreal july 2015

Afortunadamente (o desafortunadamente) ningún otro jugador se detuvo a firmar autógrafos. Eden Hazard se tomó fotos, firmó autógrafos y fue muy amable con todo el mundo. Se despidió de la gente diciendo adiós con mi marcador en la mano y se montó en el autobús, mientras la gente lo aplaudía y coreaba su nombre en señal de agradecimiento. Un instante después, se bajó el chofer del autobús y me trajo mi marcador, Hazard se lo había dado para que me lo trajera.

Entonces el autobús partió rumbo al hotel, dejándome a mi más contento que a MacGyver en un deshuasadero: Tenía una camiseta del Chelsea firmada por uno de los mejores jugadores del mundo de la actualidad (así mi querida esposa me dijera que eso no era una firma si no un garabato), pero también tenía los datos (hasta ese momento y aun varios días después desconocidos) de donde se estaban alojando, los periodos de entrenamiento, los mejores momentos para pedir los autógrafos (a la entrada o a la salida), pero sobre todo, cuando llegaban el « Tigre » Falcao y Juan Guillermo Cuadrado y a qué horas seria el entrenamiento con ellos presentes.

Llame entonces a Iván, con la voz aun entrecortada de la emoción le relaté un poco lo acontecido y a partir de ese momento se puso en marcha la fase II : La Cacería del Tigre. Eso, mis queridos amigos, con todo el gusto y la emoción se los relato en la próxima entrega! Hasta pronto! 

Nota del blogger : A la fecha de publicación de este post, la camiseta del Chelsea había sido firmada por Eden Hazard, Juan Guillermo Cuadrado, Nemanja Matić y Diego Costa.

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*Sitio turístico de Montréal

Los técnicos que sí son de buenas…

Luis Enrique, vas en coche!

« El técnico no tiene la culpa, la culpa tenemos nosotros los jugadores » es una frase de defensa de parte de los futbolistas hacia su DT. Solemos escucharla cada vez que a un equipo de fútbol no se le dan los resultados esperados, por lo cual, el técnico acapara, de parte de la prensa y los aficionados, la mayor parte de responsabilidad de las debacles y vergüenzas deportivas, y entonces, los jugadores de dicho equipo la pronuncian, con el fin de intentar quitarle la totalidad « ese peso » de responsabilidad del fracaso.

Sin embargo, pocas o nulas veces se ha lanzado a la inversa cuando a un equipo le ha ido bien. Quiero decir, no creo (o más bien, no recuerdo) haber escuchado a un jugador decir: « El mérito no es del DT, es de nosotros los jugadores » aunque sea un secreto a vox populi que hayan sido ellos quienes hayan cambiado una puntual situación caótica de malos resultados con actuaciones brillantes, o que hayan sacado adelante un proyecto futbolístico donde ha primado más (mucho mas) el aporte de cuerpo y mente del jugador, que las capacidades de estratega del técnico.

¿Por qué hablo de esto? Pues bien, los recientes resultados del Barcelona (Campeón de Liga, finalista de Champions, finalista de Copa del Rey) me han puesto a pensar mucho… pensar en Luis Enrique. En mi humilde opinión, « Lucho » no me ha convencido – ni siquiera ahora que ya gano una Liga y tiene la posibilidad de ganar dos títulos mas este año – que sea un buen técnico. ¿Por qué? Tal vez porque me da la impresión que ha sido solamente un « Técnico de buenas » como diríamos nosotros (un técnico con suerte), alguien que llegó a un equipo plagado de grandes jugadores, que lo han ganado todo, que tienen la jerarquía y bagaje para jugárselo todo, y sobre todo, que se conocen desde que estaban en preescolar y que fácilmente podrían jugar solitos, sin necesidad que el DT viniese a darles una charla o a enseñarles cómo deben moverse en tal situación o como plantarse en tal esquema. Luis Enrique aquí, tuvo mucha (que digo mucha, abundante) suerte de haber empezado una temporada que bien hubiese podido terminar de la peor manera, pero que en el correr de los días, se encontró con un trébol de cuatro hojas cuando Messi recuperó la motivación, Suarez empezó a rendir, Neymar a hacer lo suyo también y el equipo en general a funcionar.

Para nadie es un secreto, y ya desde el tiempo de Pep en el Barça se escuchaba que Messi es voz autoritaria en el vestuario. Y en esta temporada con Luis Enrique, se palpó cuando Suarez en rueda de prensa expresó que jugando un partido, Messi le dijo: « Quédate por ahí », diciéndole directamente que ocupara la posición de ‘9’ en el campo, posición que bien sabemos no era la asignada por su DT. Y bueno, ya es historia lo que pasaría luego con la famosa MSN: Ha llevado al equipo al lugar donde se encuentra ahora.

Lo siento con mis amigos « Barcelonistas »… Pero no me convence Luchito. Lo recuerdo como jugador: uno que otro golcito cuando jugaba en el Barcelona y otro más cuando jugaba en el Madrid, o el recuerdo de su nariz sangrante mientras le gritaba « Hijo de puta! Hijo de puta! » a Tassotti en el Mundial de USA’94 … Pero a menos que me calle la boca en el futuro (ojo : no soy nadie para pedirlo), no creo que lo recuerde con lo hecho hasta ahora como entrenador… Muchas otras fuentes van más allá, y dicen que hasta no se ha inmiscuido en algunos entrenamientos, limitándose solamente a «cagar» el balón  (tal como lo explicó una vez mi buen amigo @ivanj_ortega) mientras los jugadores hacen todo el trabajo. Reitero, no me convence tomando como base lo que acabo de exponer, y sumándole sus resultados como DT del AS Roma en la Serie A y como DT del Celta de Vigo en la Liga española.… Y que conste que yo no soy « hincha » ni del Barça ni del Madrid.

Es que hay técnicos que SI son de buenas! Se encuentran con unos equipitos que pueden jugar hasta en lo oscuro. A lo largo de mi vida donde – gracias a Dios – he visto bastante fútbol, me he podido encontrar con algunos casos parecidos (algunos opinión personal, otros, opiniones generalizadas) de Directores Técnicos que la encontraron fácil, porque sus jugadores se organizaban solitos, porque tenían un fuera de serie que les arreglaba el caminado, o por que el equipo tenía tanto tiempo de conocerse que podían jugar con los ojos cerrados. Aquí menciono unos diferentes a Luis Enrique:

– Claudio Ranieri: Ha pasado por infinidades de grandes equipos (Fiorentina, Valencia, Atlético Madrid, Chelsea, Parma, Juventus, Roma, Inter Milán)… Sin embargo, de la mayoría de estos se ha despedido siempre por la puerta de atrás. Sus 15 minutos de fama (o más bien, su etapa de entrenador que lo dio a conocer) fueron en la Fiorentina entre 1993 y 1997… Donde de pura casualidad jugaban figuritas como Gabriel Batistuta, Stefan Effenberg y Brian Laudrup.

– La cuota colombiana, Hernán Darío « Bolillo » Gómez: Este man nunca me ha gustado por las pocas aspiraciones que deja entrever cuando planta un equipo y cuando habla frente a un micrófono. No creo haber visto un equipo que él haya tomado de la nada y lo haya puesto a funcionar (que alguien me corrija). Fue tan de buenas que cuando empezó dirigiendo al Atlético Nacional en Colombia, le habían dejado una plantilla de base que se conocía a la perfección y una identidad inculcada por Maturana que no tenía ni necesidad de explicarla. Caso igual con la selección Colombia que se clasificó a Francia ’98: La base de esa selección (Pibe, Rincón, Asprilla, etc., etc., etc.) tenían años luz de conocerse y podían jugar hasta con gafas de cuero.

– Y para cerrar… Adivinen… otra vez el « Bolillo »… Nadie le puede quitar que fue el técnico que clasificó por primera vez a Ecuador a un mundial (Corea-Japón 2002)… Pero, quienes jugaban ahí… Pues nada más y nada menos un grupito de jugadores de los cuales algunos ya tenían hasta 10 años de estar jugando juntos en la selección: Los Tenorios, los Hurtados, los Ayovi, Méndez y el bueno de Aguinaga. Esos arreglaban los partidos solitos.

¡Es que hay técnicos que SI son de buenas!!!