La combinación perfecta

El señor K volvió al ruedo, primero enviándome un meme con las 14 finales alcanzadas por clubes españoles en competiciones europeas en los últimos 10 años, dato que por cierto es bastante conveniente, ¿por qué no los últimos 15 o 20 o 100 años? Bueno, de pronto no sería oportuno para defender la liga mas desigual de Europa. Tras la broma conversamos respecto a la selección y lo cerca que estamos de la copa América y se nos volvió a presentar un dilema, el dilema de la combinación perfecta. Cuando me hablan de la combinación perfecta siempre se me viene a la mente el plato mas típico de mi infancia, pargo rojo acompañado de arroz con coco, patacón y esa ensalada de cebolla, aguacate y tomate que me agua la boca solo de imaginármela, como quien dice no hay forma de meter el tenedor y terminar decepcionado. Otros amigos, Jose Roa por ejemplo, salsero empedernido, me emborracharía con su  cátedra respecto a la famosa agrupación que reúne lo mejor de lo mejor del ritmo de los timbales, para él, esa sería la combinación perfecta.

Dejando de lado la gastronomía y la música, al profe Pekerman se le presenta la siguiente inquietud, y quiero aclarar que como dice el Jelpri mayor, lo bonito de la vida es crearse inquietudes, en fin venía con el profe, a quien le devoto mi admiración como el gran entrenador que es. Llegan convocados como delanteros de la selección Colombia Carlitos Bacca y Jackson Martinez, ambos de excelente temporada con sus clubes Sevilla y Porto respectivamente tanto en ligas locales como en las competencias europeas. Adicionalmente será la vuelta a un torneo oficial de selecciones mayores para Falcao Garcia hombre insignia y líder de esta generación. Igualmente debe estar convocado Teófilo Gutierrez que al igual que Falcao no ha estado fino en los últimos meses pero que a la hora de enfundarse la amarilla marca una diferencia y por ultimo Luis Muriel quien si gozó de un buen segundo semestre tras firmar con la Sampdoria. Si, ya sé que también llamaron a un Renteria y a no sé quien mas, pero no hay tiempo pa hablar de todos.

Bacca, Falcao, Teo, Jackson

Volviendo a las artes, tuve la oportunidad de ver por primera vez en vivo al circo del sol en Sydney hace tres años. La compañía canadiense trajo a estas lejanas tierras un espectáculo para homenajear al mas grande artista pop que ha emergido en los Estados Unidos, Michael Jackson. No había pierde, el circo del sol, que es el mejor representante de entretenimiento en vivo del mundo, haciendo el espectáculo del considerado rey del pop… Fue imposible hacerlo peor, solo mirarlos daba dolor de ojo, algo apenas comparable con la inauguración del mundial sub 20 en Colombia, y ¡NO Exagero!

No importa si tienes los mejores elementos, eso no te garantiza la exquisitez y ese será el problema de Pekerman, juntar a los de arriba, arriesgar con un Falcao que no está ni cerca del Falcao de hace dos años, apostar por un Jackson que cada que se pone la amarilla parece que se le olvidara jugar, se pone amarillo como decimos coloquialmente, darle la responsabilidad a Bacca que la pide a gritos o apoyar a quien esté mejor en los entrenamientos y juntarlo con Teófilo quien sin lugar a dudas es el que mejor complementa a los goleadores, incluso no habiendo tenido el mejor de los semestres.

Para mí la derecha en este momento es Bacca y Jackson, decisión de playstation, se toman los dos con mejor presente y sale, los dos con viento en la camiseta, los dos enchufados y ya está, a meter goles, a practicar la coreografía (por favor no dejen a Miñia sin copa América). Pal K en cambio hay que cobijar a Falcao, el man estuvo antes para Colombia y ahora Colombia tiene que estar pal man, lo tenemos que rescatar porque si no fuera por el infortunio de su lesión seguiría siendo un top 3 de los numero 9s en el mundo. Al tigre según K lo tiene que acompañar Bacca, porque mirando detenidamente este tipo la rompió en el último año aun por encima de Jackson, pero yo la tengo clara, K no se banca a Jackson, si él fuera el profe Pekerman, ni si quiera lo convocaba. Adicionalmente ambos coincidimos en que el mejor complemento para quien sea el elegido es Teófilo, eso está comprobado en la cancha, es el que mejor se sabe juntar y abrir espacios para los demás.

Nuevamente hablando de culinaria tengo un amigo costeño viviendo en Medellín. El mismo entró un medio día de un viernes a su casa, tratando de aprovechar al máximo sus dos horas de descanso de la oficina para poder dormir un poco el guayabo que no lo dejaba pensar. La empleada le preguntó que se le antojaba para almorzar y él en su prisa le respondió “Biatri, hazte el salmoncito ese que está en la nevera que me voy a tiraa un mochito reparador”. Su sorpresa al despertarse fue encontrar el pobre salmón hundiéndose en una olla de lentejas y bañado en hogao.

Pescado salsa chipotle mandarina

El debate queda abierto, para mi gusto Pekerman es el masterchef de los entrenadores, y en lo que coincidimos el sr K y este pechito es que la sabiduría del profe es infinitamente superior a la nuestra por lo que  cualquier decisión que tome será bancada de lejos, sencillamente porque el “viejito” tiene crédito adquirido después de los cinco partidos que se jugaron en Brasil. Con seguridad, cruzando los dedos obviamente, el tipo no va a sacar la comparsa de barrio esa que trajo el circo del sol a Sydney y mas bien se va a tirar un salmón en salsa de mandarina tipo restaurante San Pedro en Cartagena.

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¿Irá Pékerman a desaprovechar tanta sabiduría?

Foto tomanda del sitio futbolalreves.com
Foto tomada del sitio futbolalreves.com

Todos sabemos que es un gran entrenador, un ganador, un especialista en la dirección técnica de selecciones nacionales, sobre todo en lo que refiere a procesos juveniles, sin embargo, como obviamente no lo conozco de cerca, me surge una duda natural ante una situación que no tiene precedentes en nuestro fútbol y que temo no sea aprovechada de la mejor manera para beneficio de nuestra querida Selección. Para ser exactos, estoy hablando de las transferencias de jugadores que se han venido dando en los últimos ocho o nueve meses y que nos han dejado con una buena de cantidad de jugadores de selección en los más grandes clubes de Europa, bajo la dirección de los ¡MEJORES ENTRENADORES DEL MUNDO!

Eso no es poca cosa, ya no hablamos de que están en Europa, ahora hablamos de que están con los grandes, ¡LOS GIGANTES!… Y por eso me pregunto, ¿qué ira a hacer Pékerman con tanto conocimiento a su disposición cuando lleguen los muchachos a las concentraciones?, ¿irá Pékerman a desaprovechar tanta sabiduría que puede llegarle por intermedio de los mismos jugadores?

Saquemos cuentas:

  • James Rodríguez, pupilo de Carlo Ancelotti.
  • Juan Guillermo Cuadrado, flamante pupilo de José Mourinho (un grande, aunque lo odie).
  • Radanel Falcao, pupilo de Louis van Gaal (otro grande, aunque lo odie más).
  • Adrián Ramos, pupilo de Jürgen Kloop (tampoco le tengo mucho afecto por “montador”).
  • David Ospina pupilo, de Arsène Wenger (¡Como juega de bonito este Arsenal!).
  • Freddy Guarín, y ahora, Jeison Murillo, pupilos de Roberto Mancini.
  • Carlos Bacca, pupilo de Unai Emery (un táctico empedernido).
  • Camilo Zuñiga, pupilo de Rafa Benítez.

¡Esto es una verdadera locura!, una “marranada” como diría Martin De Francisco.

Dicho esto, ¿será que Don José es un tipo abierto al aprendizaje de prácticas y metodologías desarrolladas por otros entrenadores exitosos?, ¿será que muere en la suya, que ciertamente ya le ha dado éxito, y desecha toda esa información que los mismos jugadores le podrían pasar de primera mano?, ¿la soberbia de creer saberlo todo se apoderada de él?, ¿pensará que por “copiarse” de los mejores perderá credibilidad ante sus seleccionados?, ¿podrá mezclar óptimamente todas las virtudes de estos monstros?, ¿se dedicara a aprovechar individualmente el trabajo con el que viene cada jugador en vez de ponerlo a disposición del conjunto? Dudas que seguramente, usted, lector colombiano, comparte conmigo y que sólo el tiempo y los resultados resolverán, pero si confieso que espero algo novedoso del ¡MEJOR ENTRENADOR DE AMÉRICA DEL 2014 (y 2013)!

Pero veamos; cuando Don José dirigió a las juveniles de la Argentina seguramente no tuvo que lidiar con este venenoso regalo, quizás sí, cuando dirigió a la absoluta. Posiblemente muchos jugadores venían siendo dirigidos por grandes entrenadores y le fue bien (en términos generales), pero no se podría sacar una conclusión desde lo lejos de su manejo de este tema.

Ahora, para la Argentina, seamos honestos, esta situación de tener jugadores al lado de los mejores entrenadores del mundo no se trata de una ocasión ÚNICA que hay que aprovechar a cualquier precio, por lo que quizás no había realmente un afán de explotar conocimientos ajenos.

En nuestro caso, es un momento de importancia capital porque no sabemos si las generaciones futuras estarán a la altura para el roce cotidiano con los mejores entrenadores del mundo. ¡Ojo!, aquí no hablo de aprovechar las características técnicas de los jugadores (los nuestros, incluso, podrían ganar partidos hasta sin técnico), aquí hablo de aprovechar el acceso al conocimiento del trabajo de los mejores del mundo para sacar lo mejor de nuestros jugadores en conjunto. De perder esta oportunidad viene realmente mi preocupación.

Todo lo que se haga o deje de hacer con este abanico de posibilidades y de frescos conocimientos dependerá del profe Pékerman, pero, de que hay conceptos que se pueden aprovechar para poner a los nuestros a ganar, gustar y golear, los hay.

La buena noticia es que hay un precedente que justamente fue mencionado por el columnista argentino de El Tiempo, Jorge Barraza, en su reciente nota del 2 de febrero de 2015, en la cual destaca la adopción de Don José de las teorías del señor Marcelo Roffé para el trabajo psicológico de los futbolistas (después de haber leído su libro). Incluso, dice la nota que lo contrató como miembro de su equipo de trabajo para la preparación de la selección Colombia en las eliminatorias y para el mundial de Brasil…

Ojalá que para lo técnico-táctico-físico también sea tan receptivo.

¡Esperemos a ver!

¡No me insulten al negro!

Tomada de la cuenta @ArsenalEngineer
Tomada de la cuenta @ArsenalEngineer

Esto me ha dado duro: me han insultado a Adrián Ramos en mi cara (claro, por televisión) y delante de millones de personas. La semana pasada, en la quinta fecha de la fase de grupos de la UEFA Champions League 2014-2015, al término del encuentro entre Arsenal y Borussia Dortmund, el célebre y enigmático entrenador Jürgen Klopp se la enfiló al colombiano, descargó en él su impotencia por una derrota más que merecida y empezó a recriminarle quien sabe qué, y ni siquiera lo dejó ir con sus compañeros a saludar a la afición del cuadro alemán que se había desplazado hasta Londres.

Adriancho, el pobre, intentó zafarse pero no pudo, intentó defenderse pero no fue escuchado (y con lo dificil que es defenderse en otro idioma). Su jefe, Klopp, era inclemente, hacia muecas, señas y seguramente hasta se mandó sus palabrotas, todo, sabiendo que millones de televidentes lo estarían viendo. Minutos después las redes sociales hacían su implacable trabajo de difusión para quienes no habian visto el incidente:

Y no es que me haya dado pesar o lastima, o que piense que Adriancho no es un adulto hecho y derecho que necesita quien lo defienda, nada de eso, simplemente, ¡no me parece!… No me parece sano que el jefe venga a sermonearlo a uno delante de millones de personas, cualquiera que sea la profesión, incluso si los mismos futbolistas están acostumbrados y al final no le dan mucha larga…

Juzguen ustedes:

Vi el partido y no creo en lo absoluto que Ramos haya sido el culpable directo de un 2-0 que ya estaba en el marcador cuando lo metieron en el segundo tiempo. Está bien, seguramente no aportó la solución que el entrenador esperaba, le falto movilidad, quizás, o no cumplió con alguna orden específica. Pero en su defensa, me pareció que estaba un poco aturdido, pues recién entro al terreno recibió un fuerte golpe en la cabeza. Conociéndolo, no creo que le falte nada para estar a la altura de un equipo de esa talla.

Ahora, si la cuestión definitivamente merecía un jalón de orejas, creo que a ese nivel de exposición mediática, debió haberse hecho con algunas precauciones, o al menos dentro del camerino con sus compañeros como únicos testigos. ¿Para qué exponer al jugador a eso? Cualquiera puede tener una mala noche.

Al consultar vía Twitter a uno de mis periodistas deportivos favoritos por su visión del fútbol, Alejando Pino Calad del Gol Caracol, me respondió que para él no fue una “puteada” y que había que entender que Klopp era un ogro del fútbol. De cierta forma sentí que lo justificaba porque se trataba de una reacción apenas lógica viniendo de él.

Pero, ¿se justifica que la pasión extrema que siente Klopp por el fútbol, que colinda con comportamientos bastante extraños, se desboque en público de esa manera y termine afectando negativamente la imagen de uno de sus propios pupilos? No lo sé. Hace dos años se le hubiera aceptado todo, ahora, siendo colero de la Bundesliga, surgen cuestionamientos sobre sus métodos.

Claro, para algunos esas “puteadas” ayudan -de hecho, a mí mismo, cuando jugaba, me motivaban a callarle la boca al profe-, pero insisto en que, en los tiempos que corren, no deberían nunca jamás hacerse delante de todo el mundo, literalmente, conociendo las nefastas consecuencias del “cyberbullying” en el fútbol (caso de Stefan Medina, por ejemplo) y en la vida de cualquier persona…

Pero en realidad, aunque me dolió mucho que me insultaran al negro, no sé si por verlo como victima de una injusticia, porque yo estaba sensible ese dia, o porque simplemente es un compatriota, no me preocupo demasiado, pues sé que Adriancho tiene la fuerza para no dejarse afectar por esas vainas y además es tremendo profesional. Ya incluso, al inicio de su carrera, estuvo a punto de abandonar el fútbol porque el cuerpo técnico de las inferiores del América de Cali lo consideraba muy delgado y pensaba que la inversión necesaria para acondicionarlo no valía la pena. El mismo Eduardo Lara lo había descartado inicialmente para el Mundial Sub-17 de Finlandia por esas mimas razones (donde finalmente brilló y se lanzó al profesionalismo). A cuanto equipo llegaba se desataban fuertes críticas, incluso en Trujillanos FC de Venezuela, pero con temple, trabajo y mentalidad ganadora siempre ha terminado callando bocas. También fue maltratado por la misma prensa colombiana (no recuerdo bien si fue Mejía o Vélez, pues a la final es casi lo mismo), que se preguntaba quién le había dicho a ese menudo muchachito que servía para el fútbol…

Ahí tienen, así como le calló la boca a tanta gente, así mismo le callará la boca al ogro de Jürgen Klopp. ¡Póngale firma!

¿Cobrar a riesgo? ¡No cometa esa locura!

James-rodriguez-colombia-vs-canada

Pitan la falta, el balón queda suelto, los rivales reclaman, alguien se aviva y mira con el rabo del ojo a un compañero, este se la pilla y se le mueve al espacio con suspicacia, se cobra a riesgo, es un pase corto pero habilitador, sorprenden, el portero intenta reaccionar, remate cruzado, ¡golazo!, celebran y le pintan la cara a los adversarios…  Los vencidos, ahora con impotencia, sienten que han ofendido su inteligencia, pero lo aceptan y finalmente se miran entre ellos con cara de… ¡estamos jodidos!

Cuando suceden estas fugaces acciones, cada vez menos frecuentes en el fútbol actual, me alcanzo a exaltar pues me recuerdan que algunos jugadores todavía están vivos, que tienen la sangre caliente y que por un momento dejaron de ser robots y maquinas del fútbol moderno, exageradamente coordinado, táctico y frio. Estas acciones, cuando suceden, me devuelven espontáneamente al pasado donde en las canchas callejeras, playas y parques, todo era juego, alegría, suspicacia y viveza pura.

Hoy en día, incluso en los potreros, los mismos jugadores prefieren apelar a la táctica fija preparada minuciosamente por el profe antes que tirárselas de “vivos” para sorprender… Ahora, es raro aquel jugador que desafía las frías órdenes del entrenador y, cual muchacho desadaptado, se atreve a salir del orden establecido sonsacando a sus compañeros para que lo sigan en su repentina travesura…

Pero al público le encanta esto y por eso espera, con paciencia, que los rebeldes o los alegres aparezcan, así sea esporádicamente, con repentinos destellos de viveza, a pesar de que todo está sistemáticamente dispuesto para evitarlo.

Hablando así, recuerdo justamente un aparte del libro “El fútbol a sol y sombra” de Eduardo Galeano, escritor uruguayo, que quisiera compartirles:

“La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía.

Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad.”

Es por todo esto que creo que vale la pena hacer una interesante observación:

Afortunadamente en los genes del futbolista colombiano (y del latinoamericano en general), “la viveza”, o la llamada “la malicia indígena”, en el buen sentido de la expresión, sigue presente y sale a relucir con alguna frecuencia en los estadios del mundo, y no de uno, sino de varios jugadores que por instinto puro se conectan para dar el batacazo.

Así pues, no es de sorprender que la selección más alegre del Mundial de Brasil 2014 según convino la prensa internacional, Colombia, sea una de las que más intenta este tipo de jugadas. Es casi obvio, una cosa lleva a la otra, y ahí, poquito a poco, el folclorismo de nuestro pueblo termina ganándole al trabajo táctico – con algo de alcahuetería del profe Perkérman que bien nos conoce – y brotan de la nada jugadas como el tercer gol ante Grecia en el Mundial, el golazo de James Rodríguez a Canadá en un amistoso en New Jersey y el gol de Adrián Ramos ante Eslovenia en su propia casa.

Durante el mundial, intentaron otras “vivezas” parecidas, como rodarla mientras acomodaban el balón en el tiro de esquina para que otro jugador la recogiera y avanzara sin oposición hacia el área pues ya habían “cobrado”… El árbitro, aburrido y víctima del sistema, anuló la jugada, pero me cuentan que la gente se alcanzó a parar de las sillas ante la inminencia del gol que nunca llegó…

Y es que para quien es víctima de la viveza, también hay beneficios… ¿A quién no le sirve un pellizcón que lo saque del atolondramiento? ¿Quién no siente que aprendió algo después de darse cuenta de que lo “medio tumbaron”? ¿Quién no se dice, ¿ah sí?, voy aplicar la misma la próxima vez?

Y así, tanto en el fútbol como en la vida, esto es de viveza, de moverse rápido, de cometer la locura de cobrar a riesgo, de “papaya ponía, papaya partía” y de “no dar papaya”, claro está.

Pero tenga cuidado, no me malinterprete, no tiene que volverse un tramposo, un ratero, un mentiroso o un político, eso ya es otra cosa, aquí se trata de hacer la viveza respetando la reglas de juego al mismo tiempo que honra sus preciados valores morales…

Se las dejo ahi…

Por : @ivanj_ortega

 

 

Colombia vs. El Salvador en New York: Sueño cumplido!

Todas las expectativas que tenía con respecto al paseo a New York para ver el partido amistoso de Colombia contra El Salvador quedaron completamente complacidas, desde lo futbolístico hasta lo logístico. No me puedo quejar, hasta volví siendo una mejor persona!

Antes de entrar en los detalles de esta formidable experiencia, quisiera empezar por agradecer a quienes ayudaron a hacer de este sueño una realidad.

A mi esposa, que me alcahueteó la aventura y hasta me prestó su carro. La pobre tuvo que caminar 1.5 km para acceder al transporte en común sólo para que yo me diera gusto. A mis compañeros de aventura, Daniel Rodríguez, Eduardo Moreno y Ernesto Álvarez, quienes además de compartir conmigo el mismo sueño – con niveles de birria un poco más bajos que los míos  – y de ayudarme a bajar los costos fijos, aportaron la “mamadera de gallo” que no debe faltar en estos paseos, que sirvió, entre otras cosas, para compensar el estrés excesivo con el que manejo este tipo de paseos o salidas familiares (estaba inmamable, lo reconozco). Más de doce horas a 130 Km/h “jodiendo la vida” terminó siendo muy terapéutico para todos… incluso para mí. Por último, no podía dejar de agradecerle a la Tía Martica que nos ofreció posada con más atenciones que un hotel cinco estrellas. No podíamos esperar más ¡A lo bien!

Partido en New York

Ya entrando en lo que fue el partido, tampoco me puedo quejar. Pedí un gol de Falcao y ahí estuvo… y casi mete dos más. Pedí buenas jugadas de James y ahí las tuve. Pedí que ganáramos y ganamos…

Pero bueno, ahora veamos algunas cosas que pude apreciar desde la tribuna, aclarando que después de hablar con varios entendidos del tema y de consultar los medios, me quedo comprobado que una cosa es verlo por televisión y otra muy diferente es verlo desde las gradas.

Lo bueno: Buen partido en general, buenos goles, un poco lento en el primer tiempo pero muy bueno en el segundo, algunas cosas que me impresionaron como la técnica de Juan Quintero (¡crack!) y de James (¡cracksazo!), la velocidad de Bacca, el despliegue de Arias y los movimientos sin balón de Falcao. La entrega de los jugadores no tuvo reparos, no se notó para nada que era un amistoso. Mi temor de que irían a media máquina se esfumó en menos de cinco minutos. Todos, o casi todos, metieron, corrieron, marcaron… Excelente para el espectáculo. Por ultimo me sorprendió mucho el carisma de James. Ese se gana cualquier afición con sólo saludar. En cambio, me pareció menos espectacular la relación de Falcao con el público, raro ¿no? Con todo y que fue la figura.

Lo malo: En la defensa se notó algo de torpeza, pero es entendible pues Balanta y Franco nunca habían jugado juntos. Decepcionaron Jackson y Carbonero. No aportan nada de nada, en serio. Por último, los espacios que deja Pablo Armero se ven el doble de grandes en persona. Es casi una propuesta indecente: venga y hágame por aquí. Es cierto que en ataque aporta bastante, pero por ahí cualquier otro equipo nos da por la cabeza.

Lo feo: Del espectáculo no hubo nada desagradable, por el contrario, todo fue color de rosa, pero debo decir que algunos hinchas salvadoreños me alcanzaron a sacar la piedra. Cuatro pendejos, rodeados de al menos 300 colombianos, andaban buscándose una mala hora, lanzando ofensas y burlas hacia Colombia. Afortunadamente, los que estuvimos ahí nos comportamos a la altura y los ignorarnos… y gracias a Dios no duro mucho, ya con tres adentro se quedaron calladitos todo el segundo tiempo…

No siendo más me despido, pues ya casi empieza el segundo amistoso de la serie, ahora con la temible selección del Canadá…

Si, vuelvo a ser como cualquiera de ustedes, un hincha más al que le toca seguir viendo los partidos por televisión o peor aún, ¡por Internet!

Colombia vs. El Salvador en New York: Ilusiones

Ranita

Mañana voy a cumplir uno de mis tantos sueños futboleros: veré jugar a la brillante Selección Colombia que tanto nos alegró en el pasado Mundial. Y no es para menos, pues viene prácticamente la misma nomina con una sola ausencia importante, la del gran Mario Yepes, pero que al mismo tiempo se ve compensada con la presencia del flamante centro delantero del Manchester United, Falcao Garcia.

Ver jugar a Colombia siempre será una gran alegría a pesar de que no se me haya dado en el contexto que hubiera querido. Me hubiera gustado más verla en el mismo Mundial (¿y a quien no?) o en el 3-3 contra Chile en Barranquilla, pero me conformo, es suficiente…

Ya empezaba a borrarse el recuerdo de aquel partido contra Brasil al que asistí por allá en el 2004 y de aquel amistoso contra el América jugado en Cartagena por allá en el 93.

Yo sé que ver a la Selección en un amistoso contra El Salvador no genera la misma emoción que en un partido de competencia oficial o que en un amistoso contra un grande de Europa, pero les aseguro me alcanza para llenar de anhelos el maletín que llevare a la espalda en mi travesía hacia el Red Bull Arena de New York (que queda realmente en New Jersey).

No podía partir a disfrutar de este evento sin compartir  – con los que todavía leen este blog – las ilusiones que me motivaron a pegarme el viaje de seis horas por trayecto desde Montreal.

La primera ilusión que tengo es que Colombia juegue un buen partido y que gane… y bueno, que al mismo tiempo se logre constatar que los conceptos tácticos del modelo de juego de Pékerman, incluyendo sus variantes, siguen sólidos, vigentes y que ofrecen garantías para enfrentar los retos que se avecinan.

Pero en realidad lo que me ilusiona como fiel hincha es que podría ver en persona un gol del gran Falcao, un par de exquisitos pases en profundidad de James, dos o tres regates con desborde y remate de Cuadrado, una que otra proyección en ataque de Zúñiga o de Armero, buenos quites en velocidad de Zapata, una buena sacada de Vargas, alguna patada dura de Sánchez, una amarilla para Aguilar (esa es fija), una que otra jugada en asociación de Teo (esa no es tan fija), etc, etc, etc…

Ah, y si por ahí se atraviesa un nuevo pase del “ras tas tas” quedaré más que complacido.

Ojalá que no me pase como la ranita que después de tener tantas ilusiones todo termina pasándosele al descubrir la cruda realidad…

¡Les cuento cuando vuelva!