¡No me insulten al negro!

Tomada de la cuenta @ArsenalEngineer
Tomada de la cuenta @ArsenalEngineer

Esto me ha dado duro: me han insultado a Adrián Ramos en mi cara (claro, por televisión) y delante de millones de personas. La semana pasada, en la quinta fecha de la fase de grupos de la UEFA Champions League 2014-2015, al término del encuentro entre Arsenal y Borussia Dortmund, el célebre y enigmático entrenador Jürgen Klopp se la enfiló al colombiano, descargó en él su impotencia por una derrota más que merecida y empezó a recriminarle quien sabe qué, y ni siquiera lo dejó ir con sus compañeros a saludar a la afición del cuadro alemán que se había desplazado hasta Londres.

Adriancho, el pobre, intentó zafarse pero no pudo, intentó defenderse pero no fue escuchado (y con lo dificil que es defenderse en otro idioma). Su jefe, Klopp, era inclemente, hacia muecas, señas y seguramente hasta se mandó sus palabrotas, todo, sabiendo que millones de televidentes lo estarían viendo. Minutos después las redes sociales hacían su implacable trabajo de difusión para quienes no habian visto el incidente:

Y no es que me haya dado pesar o lastima, o que piense que Adriancho no es un adulto hecho y derecho que necesita quien lo defienda, nada de eso, simplemente, ¡no me parece!… No me parece sano que el jefe venga a sermonearlo a uno delante de millones de personas, cualquiera que sea la profesión, incluso si los mismos futbolistas están acostumbrados y al final no le dan mucha larga…

Juzguen ustedes:

Vi el partido y no creo en lo absoluto que Ramos haya sido el culpable directo de un 2-0 que ya estaba en el marcador cuando lo metieron en el segundo tiempo. Está bien, seguramente no aportó la solución que el entrenador esperaba, le falto movilidad, quizás, o no cumplió con alguna orden específica. Pero en su defensa, me pareció que estaba un poco aturdido, pues recién entro al terreno recibió un fuerte golpe en la cabeza. Conociéndolo, no creo que le falte nada para estar a la altura de un equipo de esa talla.

Ahora, si la cuestión definitivamente merecía un jalón de orejas, creo que a ese nivel de exposición mediática, debió haberse hecho con algunas precauciones, o al menos dentro del camerino con sus compañeros como únicos testigos. ¿Para qué exponer al jugador a eso? Cualquiera puede tener una mala noche.

Al consultar vía Twitter a uno de mis periodistas deportivos favoritos por su visión del fútbol, Alejando Pino Calad del Gol Caracol, me respondió que para él no fue una “puteada” y que había que entender que Klopp era un ogro del fútbol. De cierta forma sentí que lo justificaba porque se trataba de una reacción apenas lógica viniendo de él.

Pero, ¿se justifica que la pasión extrema que siente Klopp por el fútbol, que colinda con comportamientos bastante extraños, se desboque en público de esa manera y termine afectando negativamente la imagen de uno de sus propios pupilos? No lo sé. Hace dos años se le hubiera aceptado todo, ahora, siendo colero de la Bundesliga, surgen cuestionamientos sobre sus métodos.

Claro, para algunos esas “puteadas” ayudan -de hecho, a mí mismo, cuando jugaba, me motivaban a callarle la boca al profe-, pero insisto en que, en los tiempos que corren, no deberían nunca jamás hacerse delante de todo el mundo, literalmente, conociendo las nefastas consecuencias del “cyberbullying” en el fútbol (caso de Stefan Medina, por ejemplo) y en la vida de cualquier persona…

Pero en realidad, aunque me dolió mucho que me insultaran al negro, no sé si por verlo como victima de una injusticia, porque yo estaba sensible ese dia, o porque simplemente es un compatriota, no me preocupo demasiado, pues sé que Adriancho tiene la fuerza para no dejarse afectar por esas vainas y además es tremendo profesional. Ya incluso, al inicio de su carrera, estuvo a punto de abandonar el fútbol porque el cuerpo técnico de las inferiores del América de Cali lo consideraba muy delgado y pensaba que la inversión necesaria para acondicionarlo no valía la pena. El mismo Eduardo Lara lo había descartado inicialmente para el Mundial Sub-17 de Finlandia por esas mimas razones (donde finalmente brilló y se lanzó al profesionalismo). A cuanto equipo llegaba se desataban fuertes críticas, incluso en Trujillanos FC de Venezuela, pero con temple, trabajo y mentalidad ganadora siempre ha terminado callando bocas. También fue maltratado por la misma prensa colombiana (no recuerdo bien si fue Mejía o Vélez, pues a la final es casi lo mismo), que se preguntaba quién le había dicho a ese menudo muchachito que servía para el fútbol…

Ahí tienen, así como le calló la boca a tanta gente, así mismo le callará la boca al ogro de Jürgen Klopp. ¡Póngale firma!

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Mundial de ensueño (parte II)

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Alemania le colocó la cerecita al postre y cerró con broche de oro lo que fue un gran Mundial. Fue el mejor equipo y son los campeones indiscutibles, jugando al fútbol, limpio, leal, de ataque y transparente, exactamente lo que pedí en una entrada anterior: Mundial de ensueño (I).

Mi corazón en la final estuvo sin embargo del lado de la Argentina. Yo quería que la copa se quedara en América y quería llorar viendo a Messi levantar la copa, pero no se pudo porque para ganarle a la perfección hay que jugar perfecto y Argentina jugó “casi” perfecto.

El planteamiento “Bilardiano” casi les sale: mantener el arco en cero y contraatacar. Tuvieron incluso mejores opciones que los mismos alemanes. Lo que se perdieron Higuaín, Messi y Palacios fue increíble. Además, lo de Neuer a Higuaín fue penal y hasta parecían tener la suerte del campeón por lo del cabezazo alemán que devolvió el palo.

A pesar de eso, me queda un buen sabor en el paladar porque el campeón fue Alemania y porque es el justo premio al trabajo bien planificado y bien ejecutado. Alemania lo venía buscando desde el 2002 cuando perdió la final con Brasil. En todos los mundiales que siguieron llegaron a semifinales (2006 en casa y en 2010 en Sudáfrica) y esto, amigos míos, no es casualidad, esto es un típico caso de reingeniría bien aplicada.

Desde hace unos doce años la federación alemana hizo cambios drásticos al notar un estancamiento en su fútbol y la falta de renovación de sus figuras. Hicieron cambios profundos en la Bundesliga y en su estructura, repensaron hasta el más mínimo detalle, desde cuanto deben valer las entradas al estadio hasta el modelo económico y deportivo de los equipos. Ellos querían que los estadios se llenaran de niños y que esos niños fueran los mismos que alimentaran las juveniles de los clubes que estaban obligados a destinar un mínimo de recursos en estos procesos. De hecho, no se aceptan equipos con problemas económicos. Querían estadios llenos y le dieron menor importancia al fútbol por televisión, de la que a su vez decidieron repartir de manera más equitativa las ganancias entre todos los clubes. Trabajaron las juveniles nacionales desde lo mental y poco a poco rediseñaron y remodelaron el espirito del juego alemán caracterizado por la fuerza, velocidad y empuje y lo tornaron un poco más agradable a la vista, con toques sutiles de belleza y esteticismo sin que por eso perdieran su extrema voluntad competitiva innata en esta cultura. Ante todo este trabajo previo solo bastó un poco de la mano de Klinsman y que viniera alguien como Löw que con paciencia lo supiera explotar. Por eso insisto en lo que dije antes: “el zarpazo hacia un título mundial no es el resultado de 90 minutos de juego”.


Ahora, en lo que me corresponde como colombiano, ando feliz, pues también cerramos con broche de oro lo que fue una verdadera participación de ensueño:

– Nos quedamos con el botín de oro gracias a los 6 goles de James Rodríguez.

– Quedamos oficialmente de quintos.

– Ganamos el premio Fair Play (no sé si fue para compensarnos por el mal arbitraje del que fuimos victima).

– James fue nominado al balón de oro (y eso que para muchos debió ganarlo).

– El primer gol de James ante Uruguay será muy seguramente seleccionado como el mejor gol de mundial por los votantes en el sitio web de la FIFA. Igual, cuenta la leyenda urbana que este gol quedó registrado con nombre y apellido: Golazo Hijueputa!

– Juan Guillermo Cuadrado fue el jugador con más asistencias (4).

– En el top 5 de gambetas Cuadrado apareció dos veces.

– La celebración del primer gol contra Grecia fue nombrada como la mejor celebración del mundial.

– Y además me informan vía Twitter que nos ganamos la cadera de oro.


Ahora, a coger fuerzas para la Copa América en Chile el próximo año. ¡A por ella!

Y no se preocupen, seguiré aportando semanalmente historias de fútbol y de la vida en este blog que se niega a morir.

Ah, y por si acaso, ¡eso fue gol de Yepes!

Sígueme en Twitter @ivanj_ortega