¡Desgraciados desagradecidos!

Argentina's Lionel Messi walks with his silver medal past the Copa America trophy during the presentation ceremony after Chile defeated his team in the Copa America 2015 final soccer match at the National Stadium in Santiago, Chile, July 4, 2015. REUTERS/Ivan Alvarado
July 4, 2015. REUTERS/Ivan Alvarado

Entiendo que para los argentinos debe ser muy frustrante tener al mejor del mundo (y de la historia para muchos) y a una gran camada de jugadores y quedarse en blanco en dos sendas finales en un poco menos de un año, o peor aún, ver cómo siguen sin títulos con la selección absoluta desde 1993.

Lo que NO entiendo es que una gran parte de la población argentina y de la prensa se le haya venido encima con todo a Messi, como si fuera el ÚNICO responsable de lo que pasó en ambas finales. Miren por ejemplo como se despachó Leo Farinella (@leofarinella) en la editorial del Diario Olé del domingo pasado:

Hay que pedir perdón, agachar la cabeza como Messi sabe hacerlo perfectamente, y darle para adelante. Apretar los dientes para la próxima vez ser un equipo más parecido a Mascherano. Está mal puesta la cinta de capitán. Terminemos con esto. El mejor jugador del mundo no nos representa en los momentos importantes.

Si quieren ver esta estupidez completa aquí les dejo todo el artículo.

¿Cómo se atreven? Es ridículo, con todas las alegrías que les ha regalado, con los sueños que les ha permitido soñar… Ya quisiera yo poder, como colombiano, llegar a vivir algo así.

Otro periodista argentino, Pablo Carroza, más sensato y consciente de lo poco que merecen a Messi, le escribió una pequeña carta vía twitter después de la final del mundial de Brasil: Messi, ándate a Europa…

“Tengo miedo que tarde o temprano te termines dando cuenta que nunca te merecimos. Por esa razón deseo que te vayas”

Aquí les dejo el link del texto completo.

Igual, no creo que Lio le ponga atención a todo lo que dicen por ahí. A ese nivel de exposición mediática, ya debe estar acostumbrado. Tampoco creo que abandone a la Argentina. No lo hizo cuando hubiera sido más fácil jugar para España.

Así es, el enano no dudó en incorporase a la selección Argentina, con todo y que fue en España donde lo ayudaron con su tratamiento para el crecimiento y donde lo pulieron para que llegara a ser lo que es hoy. Él nunca dejó de sentirse argentino y ni siquiera el acento lo ha perdido cuando cualquiera lo hubiera hecho al llegar a tierra extranjera con escasos 13 años (Carlos Bacca, por ejemplo, habla con acento un poco extraño, entre español y costeño, y solo duró un par de años por allá).

Y todo para saber que las dos finales perdidas se perdieron “in extremis” y con algo de mala suerte, y que si bien la pulga apareció poco en ambas, su sola presencia era fundamental para que el otro equipo (que no era ni de mancos, ni de mochos) no se le viniera encima.

En la final del Mundial, perdida en tiempo extra contra una Alemania apabullante, Messi apareció muy poco, pero incluso con su ya acostumbradas pinceladas hubieran podido, con un poquito de suerte y si Higuain y Palacios se hubieran apretado mejor los guayos y el corazón, haber ganado el Mundial en el mismo tiempo reglamentario.

Contra Chile “fue distinto, pero igual”: tampoco pudo. En este caso, una Argentina, menos “bilardezca”, más jugona y menos táctica, no supo descifrar el acertijo que le planteó otro argentino, el entrenador de Chile, Jorge Sampaoli (¿y para él ni un elogio?, ¿ni un insulto?). Con menos posibilidades para hacer su juego, el “tata” Martino debió ayudar a sacar a Messi de ese embrollo, pero nunca supo cómo hacer y esperó a ver si el enano resolvía solo. Yo, de argentino, me le hubiera ido con todo contra el “tata” y no contra Messi, ni contra Gonzalo Higuain (que volvió a fallar). Este es un juego de conjunto y salvo en el mundial del 1986, nadie ha ganado solito-sólo un torneo de estos…

Argentinos, piensen cómo cualquier otro país disfrutaría del fútbol de un pequeño genio como Messi. En Colombia, con alguien que haya hecho menos de la mitad, sin títulos y sin nada, estaríamos muertos de la dicha… o quizás no, de pronto seriamos igual o peor que ustedes: ¡unos desgraciados desagradecidos!…

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Mundial de ensueño (parte II)

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Alemania le colocó la cerecita al postre y cerró con broche de oro lo que fue un gran Mundial. Fue el mejor equipo y son los campeones indiscutibles, jugando al fútbol, limpio, leal, de ataque y transparente, exactamente lo que pedí en una entrada anterior: Mundial de ensueño (I).

Mi corazón en la final estuvo sin embargo del lado de la Argentina. Yo quería que la copa se quedara en América y quería llorar viendo a Messi levantar la copa, pero no se pudo porque para ganarle a la perfección hay que jugar perfecto y Argentina jugó “casi” perfecto.

El planteamiento “Bilardiano” casi les sale: mantener el arco en cero y contraatacar. Tuvieron incluso mejores opciones que los mismos alemanes. Lo que se perdieron Higuaín, Messi y Palacios fue increíble. Además, lo de Neuer a Higuaín fue penal y hasta parecían tener la suerte del campeón por lo del cabezazo alemán que devolvió el palo.

A pesar de eso, me queda un buen sabor en el paladar porque el campeón fue Alemania y porque es el justo premio al trabajo bien planificado y bien ejecutado. Alemania lo venía buscando desde el 2002 cuando perdió la final con Brasil. En todos los mundiales que siguieron llegaron a semifinales (2006 en casa y en 2010 en Sudáfrica) y esto, amigos míos, no es casualidad, esto es un típico caso de reingeniría bien aplicada.

Desde hace unos doce años la federación alemana hizo cambios drásticos al notar un estancamiento en su fútbol y la falta de renovación de sus figuras. Hicieron cambios profundos en la Bundesliga y en su estructura, repensaron hasta el más mínimo detalle, desde cuanto deben valer las entradas al estadio hasta el modelo económico y deportivo de los equipos. Ellos querían que los estadios se llenaran de niños y que esos niños fueran los mismos que alimentaran las juveniles de los clubes que estaban obligados a destinar un mínimo de recursos en estos procesos. De hecho, no se aceptan equipos con problemas económicos. Querían estadios llenos y le dieron menor importancia al fútbol por televisión, de la que a su vez decidieron repartir de manera más equitativa las ganancias entre todos los clubes. Trabajaron las juveniles nacionales desde lo mental y poco a poco rediseñaron y remodelaron el espirito del juego alemán caracterizado por la fuerza, velocidad y empuje y lo tornaron un poco más agradable a la vista, con toques sutiles de belleza y esteticismo sin que por eso perdieran su extrema voluntad competitiva innata en esta cultura. Ante todo este trabajo previo solo bastó un poco de la mano de Klinsman y que viniera alguien como Löw que con paciencia lo supiera explotar. Por eso insisto en lo que dije antes: “el zarpazo hacia un título mundial no es el resultado de 90 minutos de juego”.


Ahora, en lo que me corresponde como colombiano, ando feliz, pues también cerramos con broche de oro lo que fue una verdadera participación de ensueño:

– Nos quedamos con el botín de oro gracias a los 6 goles de James Rodríguez.

– Quedamos oficialmente de quintos.

– Ganamos el premio Fair Play (no sé si fue para compensarnos por el mal arbitraje del que fuimos victima).

– James fue nominado al balón de oro (y eso que para muchos debió ganarlo).

– El primer gol de James ante Uruguay será muy seguramente seleccionado como el mejor gol de mundial por los votantes en el sitio web de la FIFA. Igual, cuenta la leyenda urbana que este gol quedó registrado con nombre y apellido: Golazo Hijueputa!

– Juan Guillermo Cuadrado fue el jugador con más asistencias (4).

– En el top 5 de gambetas Cuadrado apareció dos veces.

– La celebración del primer gol contra Grecia fue nombrada como la mejor celebración del mundial.

– Y además me informan vía Twitter que nos ganamos la cadera de oro.


Ahora, a coger fuerzas para la Copa América en Chile el próximo año. ¡A por ella!

Y no se preocupen, seguiré aportando semanalmente historias de fútbol y de la vida en este blog que se niega a morir.

Ah, y por si acaso, ¡eso fue gol de Yepes!

Sígueme en Twitter @ivanj_ortega