Nuestra madre, la FIFA, más allá de sus dirigentes

La FIFA (c) Getty Images

No voy a defender lo indefendible, pero si me parece que vale la pena resaltar (para aquellos que juzgan sin conocer), y ante el semejante escándalo de corrupción que estremece hoy por hoy el mundo del fútbol, que la FIFA es y ha sido mucho más que una selectiva banda de viejos decrépitos y corruptos (para llamarlos en términos decentes).

“La FIFA no merece ser tratada así, es la madre del fútbol, es nuestra madre”, dijo Michel Platini para condenar los comportamientos mafiosos cometidos sistemáticamente por altos ejecutivos inescrupulosos que tienen “secuestrada” a la FIFA, algo con lo que estoy definitivamente de acuerdo, aunque no metería tampoco las manos al fuego por él.

Ahora, si lo analizamos fríamente, no se puede negar que la FIFA, como INSTITUCIÓN, ha realizado un trabajo extraordinario para que nuestro querido fútbol, sea hoy lo que es: el deporte más hermoso y popular del mundo, una fuerza social, una religión…

Al contrario del análisis rápido de la situación, donde se cuestiona incluso la existencia misma de la FIFA, yo creo que un deporte por sí solo, así sea de una belleza exuberante, no es capaz de alcanzar la magna popularidad y la belleza que ha alcanzado el fútbol sin un esfuerzo institucional. De hecho, es claro que fue a través de la institucionalización, con aciertos y desaciertos, que se logró transformar el juego en lo que es hoy. Las instituciones, cuando están bien fundamentadas sobrepasan a las personas y sus misiones terminan por primar sobre los intereses particulares de las personas al mando de turno. La FIFA tiene un rol, lo ha ejercido correctamente en el pasado y deberá seguir ejerciéndolo corrigiendo sus errores.

Si nos remontamos al origen de todo (del mundo del fútbol, claro está), el fútbol era un burdo juego con una pelota que si acaso era popular en las universidades de la Gran Bretaña por allá a mediados del siglo XIX. El cual además era repudiado por los sectores más conservadores de la sociedad, incluyendo a los académicos y al clero, pues decían que distraía a los estudiantes de sus actividades de aprendizaje y además incitaba a la violencia (en esto último, al parecer todavía les damos la razón).

Así pues, desde su nacimiento, el fútbol tuvo innumerables detractores que fueron siendo vencidos por la misma belleza del juego y por el empuje institucional. No fue fácil organizar este deporte y promoverlo a gran escala, incluso si se contaba como gran aliado un extraño magnetismo para atraer a las masas.

Recordemos un poco… Los primeros en notar la necesidad de institucionalizar el fútbol fueron obviamente los ingleses. Comenzaron primero por establecer una serie de reglas, bastante vagas por cierto (por ejemplo, no definían ni el número de jugadores,  ni el tiempo de juego), para poder competir entre diferentes universidades, colegios profesionales o facultades. Después, por la misma simpleza y simpatía del juego, se fueron creando equipos y clubes aficionados extramuros por lo que naturalmente surgían acuerdos para organizar, primero partidos, y después torneos. La curiosidad y admiración que causaba el juego y las habilidades de los jugadores, sobre todo en los barrios obreros, traería consigo espectadores para los partidos y empezarían poco a poco a cobrar (desde un chelín) para poder ver la partida en cualquier criadero de cerdos alquilado (según un documental que vi hace poco, el primer club en hacer esto fue el Aston Villa). De ahí a que empezaran a pagarle a los mejores jugadores por jugar no pasó mucho tiempo (incluso un poco antes, por cuestiones de simple orgullo) y de ahí mismo nacería, tras un gran debate existencial, el profesionalismo. En resumidas cuentas, así fueron naciendo los clubes aficionados y profesionales, y de sus uniones, las federaciones y asociaciones nacionales e internacionales.

Pero los británicos no dimensionaron el poder de aquel deporte y limitaron su injerencia al interior del Reino Unido, menospreciando deliberadamente lo que pudiera suceder pasando el canal de la Mancha, pues siendo ellos amos y maestros no veían la necesidad de emparejarse con otros equipos que contaban con unos muchachos “amateurs” que apenas podían patear un balón.

Sin embargo, había indudablemente la necesidad de coordinar la propagación incesante del juego en la Europa continental, y ante la falta de iniciativa de los de las Islas, nació en Paris, el 21 de mayo de 1904, la “Fédération Internationale de Football Association (FIFA)” con la unión inicialmente de las federaciones nacionales que habían ido surgiendo difícilmente en  Dinamarca, Bélgica, Suiza, Francia, Suecia, Holanda y España. Más tarde, se fueron uniendo una gran cantidad de federaciones y asociaciones de Europa, África y América.

Con el tiempo, la FIFA fue adquiriendo poder y competencias para gobernar las actividades de millones de jugadores en el mundo (265 millones oficialmente contabilizados según datos del 2006).

Poco a poco dejaría de ser una entidad muy parecida a una de esas precarias ONG, que quería simplemente organizar un torneo internacional cada cuatro años, el gran sueño de Jules Rimet, y pasaría a ser una organización con múltiples frentes de batalla, incluyendo, aunque no lo crean, esfuerzos gigantescos para crear programas para el desarrollo de jugadores en todos los rincones del planeta, para la lucha contra el racismo y el cólera, y para promover el Fair Play (risas…), entre otras “nobles” iniciativas…

El punto de inflexión se dio cuando la FIFA tomó un viraje hacia una agresiva comercialización del fútbol con la llegada de João Havelange, presidente de la FIFA de 1974 a 1998, quien tenía claro que tenía un producto con un fuerte potencial económico, que era necesario expandirse, democratizar el fútbol, y que la FIFA no era una necesariamente un ente caritativo, si bien en sus estatutos su finalidad no era la de ganar dinero para unos accionistas, cual empresa privada. Así pues, él, junto a su sagaz colaborador, el joven Joseph Blatter, crearon un monstro que parecía incontrolable hasta hoy.

Desde los años 70s empezaron las asociaciones con marcas como Adidas, MasterCard, después VISA, Coca-Cola, Sony, etc.,  y el oneroso manejo de los derechos de trasmisión por televisión (una de las causas principales del escándalo junto con la de venta de votos para la asignación de las sedes de los mundiales).

Ampliaron sus horizontes creando torneos en otras categorías (juveniles, femenino, fútbol de salón, fútbol playa, mundial de clubes, etc.) y en todas las latitudes de nuestro planeta. El dinero invertido era mínimo y las ganancias comenzaban a ser exorbitantes. Los gobiernos ponen el dinero pero es la FIFA la que se lleva todo, recoge su circo y se va. Todo un modus operandi “legal”, un monopolio aceptado, que terminaría abriéndole las puertas a avivatos y que incitaría a los funcionarios de gobiernos corruptos a hacerse los de la vista gorda para poder morder su tajadita.

En fin, esperemos que nuestra querida madre, la FIFA, pueda dar batalla contra la corrupción, ese terrible mal que carcome desde adentro grandes imperios, estados y organizaciones poderosas… Ya se dio el primer paso para un cambio real : ¡Cayó Blatter!

Pd: Gracias, muchas gracias a los gringos…

Anuncios

Clases de fútbol para señoras – Lección #7: El Mundial

copa-del-mundo-FIFA

El Mundial es la gran fiesta del mundo del fútbol. Todos los que alguna vez jugaron a la pelotica han soñado con estar ahí… es la gloria, solo van los mejores, ganarlo lo es todo… disfrutarlo enteramente por televisión es lo mínimo…

Como tal, es un torneo que incluye a TODAS les selecciones de los países miembros de la FIFA.

Ahora, lo que se viene en Brasil 2014 es llamado El Mundial o La Copa del Mundo, pero en realidad es la fase final del Mundial, pues este realmente empieza con las eliminatorias que juegan todos los países en sus confederaciones (generalmente por continentes) para obtener un cupo de los 31 disponibles. El anfitrión siempre obtiene un cupo, lo que completa la lista de 32.

En diciembre pasado seguramente escucharon algo sobre un famoso sorteo. Este sorteo se hace para organizar ocho grupos de cuatro (8 x 4 = 32, por si acaso), tratando de evitar que queden en el mismo grupo dos países de la misma región y países de gran trayectoria futbolística.

La primera ronda: Los equipos de cada grupo juegan entre ellos un “todos contra todos” y los dos equipos que hagan más puntos pasan a la segunda ronda. En la fase de grupos se otorgan 3 puntos por partido ganado y 1 punto por empate. Si hay empate en puntos entre dos equipos, se aplican criterios de desempate previamente establecidos.

La segunda ronda: Para la segunda ronda pasan entonces dos equipos por grupo, ósea 16 equipos (8 x 2 = 16). Estos equipos se van enfrentando en una serie de llaves donde el ganador pasa a la siguiente ronda. A medida que se avanza, las llaves de la segunda son llamadas octavos de final, cuartos de final, semifinal y final. Los empates en esta fase se definen en dos tiempos extras de 15 minutos y si sigue empatado, se define en una ronda de los emocionantes penales…

Por @ivanj_ortega

Espere próximamente: El fuera de lugar (tema complicadito)

Clases de fútbol para señoras – Lección #6: La FIFA

fifa-logo-black

Como ya me imagino que sabe, la FIFA o Federación Internacional de Fútbol Asociación es la dueña del “circo”, pero por cultura general, aquí les doy algunos detalles más:

La FIFA es una entidad mundial que reagrupa las federaciones de fútbol de países que voluntariamente se han ido adhiriendo con el fin de uniformizar, profesionalizar, rentabilizar y reglamentar la práctica de este deporte, tanto a nivel profesional como a nivel aficionado. Imagínese usted que cuenta con más países que la misma ONU, sólo para que se haga una idea.

Estas federaciones dentro de cada país están conformadas por los diferentes clubes profesionales y las ligas aficionadas. Algo que quise precisar ya que muchos de sus esposos creen que estas federaciones son entidades estatales (y hasta se indignan porque creen que les están robando sus impuestos). La confusión es normal, pues dada la importancia de este deporte multitudinario, el gobierno interviene (invierte) de diferentes maneras y con diferentes fines, a veces bastante oscuros, pero atención, en ningún caso las federaciones hacen parte del gobierno y el fútbol es y será un negocio-espectáculo privado como cualquier otro.

Así mismo, la FIFA organiza torneos que enfrentan las selecciones de estas federaciones en diferentes categorías, siendo el más importante el mundial de mayores o simplemente El Mundial.

Por @ivanj_ortega

Espere próximamente: El Mundial

Clases de fútbol para señoras – Lección #2: El árbitro central

Arbitro1

El árbitro es ese otro muchacho que ven corriendo todo el partido pero que nadie le pasa el balón. Viste de negro o de colores llamativos y se encarga de impartir justicia, es decir de hacer cumplir las reglas previamente establecidas por la “International Board”, que es la entidad que se ocupa de las regulaciones del juego y que está conformada por las federaciones británicas y la misma FIFA (es aquí donde empiezan a enterarse de cosas que sus propios maridos no saben).

Cuando usted vea que su marido está “madreando” al árbitro, no lo cohíba y más bien únasele con toda confianza pues los árbitros son las únicas personas en el mundo a las que se les puede mentar la madre sin que se ofendan realmente… hágale, desahóguese usted también.

Un chismecito aquí entre nos: dicen por ahí que el 99% de los árbitros son gays, algo que realmente no tiene relevancia mientras lo hagan bien… aunque si sería muy divertido que los que si lo son se salieran del closet como el de este video:

Nota: El árbitro se hace acompañar de otros tres o cinco asistentes que analizaremos en la siguiente lección.

Por @ivanj_ortega

Espere mañana:

 Clases de fútbol para señoras – Lección #3: Los árbitros asistentes

Cuando el tiempo se cuenta en Mundiales

En estos días caí en cuenta de lo grande que esta mi hijo mayor, ¡ya va a cumplir dos Mundiales!, de cómo ha crecido la familia, hace un Mundial éramos tres, ahora somos cinco, que voy para nueve Mundiales de vida y para siete con uso de razón, que no veo a muchos de mis compañeros del colegio desde Francia, desde Francia 98 obviamente, y que Brasil 2014 será el segundo Mundial sin mi papá… (“El fútbol, mi papá y yo”)

Argentina1978Un amigo me preguntó hace un tiempo, – Oye Iván, ¿te acuerdas de la final del 78?, impresionante la cantidad de papelitos que tiraron desde las tribunas, llegaron hasta el campo. – Compa, tu eres que cule viejo, yo nací como tres años después de eso. – Bueno, no es que me acuerde muy bien, tampoco soy tan viejo, me respondió con algo de nostalgia, mientras trataba de acomodarse algunas canas… Dime de cuales mundiales te acuerdas y te diré qué tanto has vivido… esa es mi lógica.

En realidad no sé si sólo me pasa a mí, pero mi referencia natural en el tiempo son los Mundiales. Todo gira en torno a ellos y los eventos importantes de la historia reciente de la humanidad y de mi vida personal los voy entrelazando sin darme cuenta con las copas del mundo de la FIFA para ubicarme mejor.

Pero más allá de contar el tiempo en Mundiales, cruzar las copas del mundo con la historia puede resultar muy interesante, pues el fútbol no es una “isla” como dice el filósofo, odontólogo y director técnico colombiano Francisco Maturana.

En los años 30’s, durante una de las crisis más profundas de la economía mundial, paradójicamente nacieron los mundiales de fútbol, quizás como respuesta a la necesidad “circo” que tenemos todos los pueblos, pues “pan” no había, especialmente en Europa (uno de los motivos por lo que se hizo en Uruguay el primer Mundial). Quién se imaginaria que más tarde los Mundiales de fútbol se volverían semejante máquina de hacer plata, manejada por una organización que va por ahí, cual plaga, chupándose los recursos de los países organizadores, dejándolos con deudas exorbitantes y espectaculares estadios inservibles. Amo el fútbol, pero las maneras de la FIFA no me convencen en lo absoluto.

HittlerAlgún desprevenido (por no decirle otra cosa) dirá – Ve, que tan raro que los mundiales de 1942 y 1946 no se hicieron. No lo culpo, la memoria colectiva ya ha olvidado los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Supongo que por esta razón todos los días nacen nuevas guerras aún más crueles que ignoramos insensiblemente, mientras no nos suspendan los Mundiales.

Sin exagerar, en los Mundiales se proyecta lo que ha pasado o lo que esta pasando en el mundo.

Los Mundiales se han prestado como escenario perfecto para propagandas de fascistas, de nazis, de comunistas, de capitalistas, de socialistas, de aristocracias, de dictaduras militares, de revolucionarios, de democracias, de hippies y hasta de narcotraficantes. Todo el “mundo” está mirando, ¡hay que aprovechar!

Han habido partidos que se han jugado por el honor de naciones encontradas por rivalidades políticas, culturales o territoriales. No me imagino la tensión cuando se enfrentaron las dos Alemanias en 1974, en los tiempos de la guerra fría, o en el Argentina – Inglaterra de 1986, tras la guerra de las Malvinas, o en el Estados Unidos – Irán del 98, en pleno conflicto nuclear, el día en el que curiosamente se celebraba el día del Fair-Play y les tocó tomarse una foto abrazados.

E.U-Iran-1998

Los gobiernos se sirven de ellos (sus jugadores) para proyectar el (falso) poder de sus Estados, para demostrar poderío económico o militar y hasta para demostrar “dizque” superioridad de raza, por lo que lastimosamente algunas copas se vieron empañadas por amenazas, casos de corrupción, amaños, muertes, y todo tipo de situaciones anormales heredadas de las clases dirigentes que invaden sin escrúpulos este hermoso deporte.

El hombre en la luna (Buzz Aldrin)Pero no todo es malo. En los Mundiales se evidencian los avances de la ingeniería y de la tecnología, especialmente en cuanto a las telecomunicaciones y a las trasmisiones por televisión se refiere. Sólo con mirar la calidad de las imágenes y de las repeticiones te das cuenta de la increíble evolución que por fortuna nos ha tocado vivir. El primer mundial a color (solo para algunos países) fue en 1966 y sólo tres años después el hombre ya estaba en ¡la luna! En 1970, muchos todavía lo vieron a blanco y negro y hoy, muchos no lo veremos ni en HD ni en 3D. Seguramente algunos hasta los veremos por internet (“La jartera de verse un partido de fútbol por internet”).

Hamburger SV v Bayern MunichEn los Mundiales también se perciben los avances de la moda. Hasta hace poco los jugadores andaban patillones, con afros, bigotones y con pantalonetas estilo narizona. Cada cuatro años cambian los estilos de los uniformes, los materiales utilizados, la indumentaria, los balones, los guayos, etc. Es una hermosa batalla librada sin par entre Adidas y Nike que termina sacándonos enormes cantidades de dinero sin que nos demos cuenta. Igual, es increíble cómo es posible ver el paso del tiempo con solo detallar la forma de vestir y de peinar de los jugadores de fútbol.

La música, las canciones, los artistas, los ritmos y los sonidos que acompañan los mundiales también nos transportan paralelamente a otros tiempos. La música por si sola ya tiene este increíble don, pero al combinarla con el fútbol se potencian sus efectos transportadores… Por ejemplo, gústeles o no, Francia 98 = Ricky Martin, Sudáfrica 2010 = Shakira, sólo por mencionar algunos.

¿No es increíble todo lo que puede haber dentro un rectángulo enmarcado con líneas de cal?

“Sólo es un juego”, dicen algunos… ¡Bahhh!

Por @ivanj_ortega