¿Cambio de rey?

Mou o Pep?

Mou? Pep? Qué define un gran DT?

Lo títulos, la forma de jugar, la verdad no lo sé, creo que ambas, lo cierto es que estamos viendo un arranque de liga muy discreto de los equipos guiados por los dos timoles, teniendo resultados el de Guardiola pero con mucho sufrimiento para ganar, utilizando y/o aprovechando sus individualidades, en los últimos minutos de juego y con decisiones arbitrales dudosas para lograr las victorias. Del equipo de Mourinho, nada que decir, juega mal y pierde, la defensa uno de sus fuertes es un coladero sin filtro, diría yo q es un aro más bien, todo lo que pasa del medio campo termina en jugada de riesgo y gol, es el equipo más goleador de la Premier, de no creer.

Esto me lleva a pensar o a reflexionar sobre cuándo culmina la curva ascendente de los directores de estos grandes equipos y cuestionarme sobre las razones de ello. Estos dos magnánimos han sido considerados los mejores en su saber durante muchos años y sus títulos los avalan, solo que el más grande, la Champions League, hace tiempo que no logran si quiera llegar a la final y pelear por el título; ellos están contratados para ganarla, los demás títulos tienen su valor pero sin duda los presidentes de sus respectivos equipos les solicitan indefectiblemente ganar a nivel europeo. Sin duda el nivel de exigencia de ambos desgasta a los jugadores, los cuales indefectiblemente les causa desaplicación de seguirles el ritmo; no hay duda son directores de no más de 3 años en cada equipo.

Dicho esto, ¿debemos reconsiderar quienes son los mejores de Europa? El análisis es complicado, está claro que Luis Enrique, actual campeón, es un caso especial donde los jugadores son los protagonistas casi que exclusivos. Pellegrini siempre falla en Europa, con la nómina más cara del planeta no ha logrado nada y en el Real Madrid se vanaglorió de ser el mejor segundo de la historia de la liga, vaya particularidad! El caso de Simeone habrá que seguirlo muy atentos, toda vez que ya no puede utilizar la figura de equipo pobre para justificar victorias y derrotas, hoy posee un equipo comprador y con una nómina top; esto también presume un desafío ya que no es fácil manejar un vestuario de estrellas y ahí también se ve la mano del entrenador, si lo logra sin duda se graduará como un grande, tiene todo para serlo.

Otro favorito es Klopp, pero habrá que ver cuál es su decisión después de su año sabático, asume la prensa que será el reemplazo de Guardiola en Múnich, señor también de carácter pero con mucho menos cansancio profesional que los antes citados, por esto habrá que seguirlo muy de cerca al igual que Emery a quien se le avecina un gran equipo para ser llevado bajo sus riendas.

Termino diciendo, que este articulo me puede condenar ya que en este mundo loco del futbol las variables son infinitas y al final de las temporadas podremos estar hablando de títulos de los dos actuales monarcas en los banquillos, ya que sin duda Mou y Pep son genios capaces de remontar cualquier situación adversa.

Por: @juliuspinedo

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¿Irá Pékerman a desaprovechar tanta sabiduría?

Foto tomanda del sitio futbolalreves.com
Foto tomada del sitio futbolalreves.com

Todos sabemos que es un gran entrenador, un ganador, un especialista en la dirección técnica de selecciones nacionales, sobre todo en lo que refiere a procesos juveniles, sin embargo, como obviamente no lo conozco de cerca, me surge una duda natural ante una situación que no tiene precedentes en nuestro fútbol y que temo no sea aprovechada de la mejor manera para beneficio de nuestra querida Selección. Para ser exactos, estoy hablando de las transferencias de jugadores que se han venido dando en los últimos ocho o nueve meses y que nos han dejado con una buena de cantidad de jugadores de selección en los más grandes clubes de Europa, bajo la dirección de los ¡MEJORES ENTRENADORES DEL MUNDO!

Eso no es poca cosa, ya no hablamos de que están en Europa, ahora hablamos de que están con los grandes, ¡LOS GIGANTES!… Y por eso me pregunto, ¿qué ira a hacer Pékerman con tanto conocimiento a su disposición cuando lleguen los muchachos a las concentraciones?, ¿irá Pékerman a desaprovechar tanta sabiduría que puede llegarle por intermedio de los mismos jugadores?

Saquemos cuentas:

  • James Rodríguez, pupilo de Carlo Ancelotti.
  • Juan Guillermo Cuadrado, flamante pupilo de José Mourinho (un grande, aunque lo odie).
  • Radanel Falcao, pupilo de Louis van Gaal (otro grande, aunque lo odie más).
  • Adrián Ramos, pupilo de Jürgen Kloop (tampoco le tengo mucho afecto por “montador”).
  • David Ospina pupilo, de Arsène Wenger (¡Como juega de bonito este Arsenal!).
  • Freddy Guarín, y ahora, Jeison Murillo, pupilos de Roberto Mancini.
  • Carlos Bacca, pupilo de Unai Emery (un táctico empedernido).
  • Camilo Zuñiga, pupilo de Rafa Benítez.

¡Esto es una verdadera locura!, una “marranada” como diría Martin De Francisco.

Dicho esto, ¿será que Don José es un tipo abierto al aprendizaje de prácticas y metodologías desarrolladas por otros entrenadores exitosos?, ¿será que muere en la suya, que ciertamente ya le ha dado éxito, y desecha toda esa información que los mismos jugadores le podrían pasar de primera mano?, ¿la soberbia de creer saberlo todo se apoderada de él?, ¿pensará que por “copiarse” de los mejores perderá credibilidad ante sus seleccionados?, ¿podrá mezclar óptimamente todas las virtudes de estos monstros?, ¿se dedicara a aprovechar individualmente el trabajo con el que viene cada jugador en vez de ponerlo a disposición del conjunto? Dudas que seguramente, usted, lector colombiano, comparte conmigo y que sólo el tiempo y los resultados resolverán, pero si confieso que espero algo novedoso del ¡MEJOR ENTRENADOR DE AMÉRICA DEL 2014 (y 2013)!

Pero veamos; cuando Don José dirigió a las juveniles de la Argentina seguramente no tuvo que lidiar con este venenoso regalo, quizás sí, cuando dirigió a la absoluta. Posiblemente muchos jugadores venían siendo dirigidos por grandes entrenadores y le fue bien (en términos generales), pero no se podría sacar una conclusión desde lo lejos de su manejo de este tema.

Ahora, para la Argentina, seamos honestos, esta situación de tener jugadores al lado de los mejores entrenadores del mundo no se trata de una ocasión ÚNICA que hay que aprovechar a cualquier precio, por lo que quizás no había realmente un afán de explotar conocimientos ajenos.

En nuestro caso, es un momento de importancia capital porque no sabemos si las generaciones futuras estarán a la altura para el roce cotidiano con los mejores entrenadores del mundo. ¡Ojo!, aquí no hablo de aprovechar las características técnicas de los jugadores (los nuestros, incluso, podrían ganar partidos hasta sin técnico), aquí hablo de aprovechar el acceso al conocimiento del trabajo de los mejores del mundo para sacar lo mejor de nuestros jugadores en conjunto. De perder esta oportunidad viene realmente mi preocupación.

Todo lo que se haga o deje de hacer con este abanico de posibilidades y de frescos conocimientos dependerá del profe Pékerman, pero, de que hay conceptos que se pueden aprovechar para poner a los nuestros a ganar, gustar y golear, los hay.

La buena noticia es que hay un precedente que justamente fue mencionado por el columnista argentino de El Tiempo, Jorge Barraza, en su reciente nota del 2 de febrero de 2015, en la cual destaca la adopción de Don José de las teorías del señor Marcelo Roffé para el trabajo psicológico de los futbolistas (después de haber leído su libro). Incluso, dice la nota que lo contrató como miembro de su equipo de trabajo para la preparación de la selección Colombia en las eliminatorias y para el mundial de Brasil…

Ojalá que para lo técnico-táctico-físico también sea tan receptivo.

¡Esperemos a ver!

¡No me insulten al negro!

Tomada de la cuenta @ArsenalEngineer
Tomada de la cuenta @ArsenalEngineer

Esto me ha dado duro: me han insultado a Adrián Ramos en mi cara (claro, por televisión) y delante de millones de personas. La semana pasada, en la quinta fecha de la fase de grupos de la UEFA Champions League 2014-2015, al término del encuentro entre Arsenal y Borussia Dortmund, el célebre y enigmático entrenador Jürgen Klopp se la enfiló al colombiano, descargó en él su impotencia por una derrota más que merecida y empezó a recriminarle quien sabe qué, y ni siquiera lo dejó ir con sus compañeros a saludar a la afición del cuadro alemán que se había desplazado hasta Londres.

Adriancho, el pobre, intentó zafarse pero no pudo, intentó defenderse pero no fue escuchado (y con lo dificil que es defenderse en otro idioma). Su jefe, Klopp, era inclemente, hacia muecas, señas y seguramente hasta se mandó sus palabrotas, todo, sabiendo que millones de televidentes lo estarían viendo. Minutos después las redes sociales hacían su implacable trabajo de difusión para quienes no habian visto el incidente:

Y no es que me haya dado pesar o lastima, o que piense que Adriancho no es un adulto hecho y derecho que necesita quien lo defienda, nada de eso, simplemente, ¡no me parece!… No me parece sano que el jefe venga a sermonearlo a uno delante de millones de personas, cualquiera que sea la profesión, incluso si los mismos futbolistas están acostumbrados y al final no le dan mucha larga…

Juzguen ustedes:

Vi el partido y no creo en lo absoluto que Ramos haya sido el culpable directo de un 2-0 que ya estaba en el marcador cuando lo metieron en el segundo tiempo. Está bien, seguramente no aportó la solución que el entrenador esperaba, le falto movilidad, quizás, o no cumplió con alguna orden específica. Pero en su defensa, me pareció que estaba un poco aturdido, pues recién entro al terreno recibió un fuerte golpe en la cabeza. Conociéndolo, no creo que le falte nada para estar a la altura de un equipo de esa talla.

Ahora, si la cuestión definitivamente merecía un jalón de orejas, creo que a ese nivel de exposición mediática, debió haberse hecho con algunas precauciones, o al menos dentro del camerino con sus compañeros como únicos testigos. ¿Para qué exponer al jugador a eso? Cualquiera puede tener una mala noche.

Al consultar vía Twitter a uno de mis periodistas deportivos favoritos por su visión del fútbol, Alejando Pino Calad del Gol Caracol, me respondió que para él no fue una “puteada” y que había que entender que Klopp era un ogro del fútbol. De cierta forma sentí que lo justificaba porque se trataba de una reacción apenas lógica viniendo de él.

Pero, ¿se justifica que la pasión extrema que siente Klopp por el fútbol, que colinda con comportamientos bastante extraños, se desboque en público de esa manera y termine afectando negativamente la imagen de uno de sus propios pupilos? No lo sé. Hace dos años se le hubiera aceptado todo, ahora, siendo colero de la Bundesliga, surgen cuestionamientos sobre sus métodos.

Claro, para algunos esas “puteadas” ayudan -de hecho, a mí mismo, cuando jugaba, me motivaban a callarle la boca al profe-, pero insisto en que, en los tiempos que corren, no deberían nunca jamás hacerse delante de todo el mundo, literalmente, conociendo las nefastas consecuencias del “cyberbullying” en el fútbol (caso de Stefan Medina, por ejemplo) y en la vida de cualquier persona…

Pero en realidad, aunque me dolió mucho que me insultaran al negro, no sé si por verlo como victima de una injusticia, porque yo estaba sensible ese dia, o porque simplemente es un compatriota, no me preocupo demasiado, pues sé que Adriancho tiene la fuerza para no dejarse afectar por esas vainas y además es tremendo profesional. Ya incluso, al inicio de su carrera, estuvo a punto de abandonar el fútbol porque el cuerpo técnico de las inferiores del América de Cali lo consideraba muy delgado y pensaba que la inversión necesaria para acondicionarlo no valía la pena. El mismo Eduardo Lara lo había descartado inicialmente para el Mundial Sub-17 de Finlandia por esas mimas razones (donde finalmente brilló y se lanzó al profesionalismo). A cuanto equipo llegaba se desataban fuertes críticas, incluso en Trujillanos FC de Venezuela, pero con temple, trabajo y mentalidad ganadora siempre ha terminado callando bocas. También fue maltratado por la misma prensa colombiana (no recuerdo bien si fue Mejía o Vélez, pues a la final es casi lo mismo), que se preguntaba quién le había dicho a ese menudo muchachito que servía para el fútbol…

Ahí tienen, así como le calló la boca a tanta gente, así mismo le callará la boca al ogro de Jürgen Klopp. ¡Póngale firma!