El otrora gran fútbol

Messi - Ronaldo

Llegada estas fechas y como es normal hemos visto finalizar otra temporada más,  donde el gran Lionel Messi  y el extraordinario CR7 disputaron mano a mano  una vez más por ser el mejor de Europa, claro está que el dominio del portugués se vio sobrepasado por el gran final de temporada del argentino y su banda blaugrana, llevándose todos los títulos en contienda.

Este mano a mano que lleva ya casi una década, nos deslumbra y  ese mismo brillo creo que nos enceguece y afecta nuestra percepción de la idea de lo que realmente se necesita para ser considerados como los mejores de la historia. Esta imagen me nace de ver la actuación en las finales de los actuales números unos CR7 y Messi a nivel selección donde es más difícil por el poco tiempo de trabajo; el primero no fue capaz ni siquiera de  voltear la torta a una Portugal muy escasa  en la pasada edición de Brasil 2014 y el segundo más que desaparecido con su selección en los tramos importantes tanto de Copa Mundo como la recién terminada copa América 2015.

Yo solo tengo 35 años, no vi jugar a leyendas como Di Stefano, Cruyff ni Platini, por eso mis referentes son Maradona, Ronaldo Nazario, Zidane, Ronaldinho, Cristiano Ronaldo, Messi y otros tantos que por una u otra razón estuvieron en la cima del mundo futbolístico entre 1985 y el día de hoy, es decir de las últimas tres décadas. Dicho esto y viendo la performance actual de CR y Messi a nivel global, no me queda duda que los héroes de antes no se rendían nunca ganaran o perdieran, pero nunca se rendían, sin duda el otrora futbol fue mejor, más competitivo y con un cantidad de cracks mucho mayor, antes habían 5 o 6 peleando por todo, ahora nos limitamos a este duelo en una liga que no tiene un tercer rival (esperemos que Atlético no haya sido solo una ilusión y el Valencia siga In crescendo).

Haciendo alusión a la última final, daba pena ver a Messi ayer caminando la cancha desde el minuto 30 desaparecido fiel copia de la Copa Mundial de Brasil donde poco y nada hizo, repitiendo que en el último año no hay nada que anotar de CR quien estuvo en su peor rendimiento futbolístico de los últimos años solo dedicado a marcar goles intrascendentes. Recordemos que las estrellas  actuales poseen muchas ventajas que los anteriores grandes ni soñaban en tener,  por ejemplo un balón que parece de playa que ocasionan muchos fallos de los arqueros y curvas increíbles, apoyo tecnológico médico y farmacológico de otra era que les potencia su rendimiento hasta niveles casi robóticos. ¿Nos imaginamos a Diego o Nazario con estas prerrogativas?

Tengamos memoria y recordemos que antes se  jugaba con balones que parecían ladrillos, los cuales se les aumentaba el peso al doble en caso de alguna llovizna ligera, jugaban con un reglamento más permisivo donde las rojas eran casi tan frecuentes como el cometa Halley ocasionando que los talentosos sufrieran el triple en relación a faltas y juego sucio y aun así seguían hacia adelante; al señor Messi cada vez que le toca extrañar la alfombra roja con la que es beneficiado cada fin de semana en España  sufre mucho, no puede convivir con el juego brusco legal.

Para concluir es imposible negar la calidad de estos dos monstruos del futbol actual, los cuales nos han llenado de tardes y noches fantásticas y que sin duda quedaran en la historia como leyendas. Pero no puedo dejar de compararlos con los Maradona y Nazario de Lima (los dos más grandes que vi), estos dos fenómenos cuando las cosas estaban duras con sus selecciones casi siempre decían presente y cambiaban el curso de sus selecciones estando por estas razones un escalón arriba de todos para mí.

Termino con dos preguntas: ¿Qué paso por la mente de Diego Maradona cuando Alemania empato 2-2 en Mexico 1986? o ¿Quién dijo presente cuando Oliver Khan parecía infranqueable en la final de Korea y Japon?.  Si ellos!!, los dos más grandes talentos que hemos visto, DIEGO ARMANDO MARADONA “El Barrilete Cósmico”   y Ronaldo Nazario de Lima “El Fenómeno”, vaya par de sobrenombres….saludes y que viva el futbol.

Por: @juliuspinedo

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¡No caga balón!

Luis Enrique cagándola muy campante…

Después de muchos años me he visto obligado a reconsiderar la validez de algo que me enseñaron en la escuela de fútbol a la que asistí en mi querida Cartagena, desde que era un niño hasta muy entrado en la adolescencia: Sentarse en un balón de fútbol es de mal gusto e irrespetuoso.

Luis Enrique - No caga balonUna foto del gran Luis Enrique, flamante entrenador del Barcelona FC, me puso a dudar sobre lo que asumí toda la vida como una verdad absoluta e irrefutable dentro de la comunidad del fútbol. Para mí era tan veraz este postulado que cuando vi aquella imagen me pareció algo tan insólito que pensé enseguida que podía ser material para el próximo libro de Luciano Wernicke sobre Historias Insólitas de Fútbol, pues seguramente había sido un hecho puntual que no se repetiría. Pero no fue así. Una y otra vez aparecían fotos similares en las redes que me martirizaban haciéndome sentir una horrible sensación de repudio, algo muy similar a lo que se siente cuando alguien no respeta las mínimas normas occidentales de convivencia (evacuación de gases y/o fluidos en público). Al mismo tiempo que experimentaba esta extraña indignación, me daba pena “ajena” por lo ridículo que se veía Lucho ante mis ojos. Era algo muy similar a lo que se siente cuando uno ve a un jugador profesional que no sabe hacer un saque de banda… ¡Como si fuese un pobre novato en esto del fútbol!

Para colmo de males, semanas después vi una foto de Sebastián Rincón, hijo del gran Freddy Rincón, haciendo lo mismo… ¡No puede ser! ¡Y hasta se está propagando entre los jóvenes!

Sebastián Rincón cagándola muy sonante…

Y es que bien lo dijo Diego Armando Maradona el día de su partido de despedida:

“La pelota no se mancha”

¡Y mucho menos de MIERDA!… Le agregaría yo, tomándolo literalmente.

Esta especie de obsesión nació en mi porque el profe, Walter Moraes “Waltinho” (campeón con Santa Fe en los 60s), nos insistía mucho en que debíamos tratar bien al balón – como podía esperarse de un brasilero – lo que incluía no pegarle puntazos, no reventarla y muchísimo menos sentársele encima. A pesar de sus reiteradas lecciones, algunos lo olvidábamos y sin darnos cuenta nos sentábamos en la pecosa. ¡Ay de aquel pobre que se dejara pillar! Ahí mismo salía el profe como alma que lleva el diablo a pegarle su regañón – ¡No caga balón! ¡No caga balón!, decía en tono “forgte” con marcado acento portugués, como pidiendo un mínimo de respeto para con nuestra preciada joya, aquella que ha sido la protagonista de los hechos más importantes de los menos importantes de la historia de la humanidad (o algo así dijo Jorge Valdano).

Waltinho - tomado de flickr
Walter Moraes “Waltinho”

Es más, los otros profes, que además de inculcarnos buenas costumbres como cuidar los útiles (guayos, canilleras, conos, etc.), también nos insistían en lo mismo y nos decían que los balones – marca Golty®, por cierto – se ponían “huevopatos” por culpa de aquellos que hacían esta gracia de sentarse en ellos. Razón de más para respetar consigna.

La verdad es que tantos años oyendo ese mismo regaño –  ¡Iván! ¡No caga balón! –  tuvieron por efecto que, todavía a estas alturas, no soporte ver a alguien sentado encima de un balón. En serio, me ofende tanto que lo considero un insulto al fútbol mismo. Es como rebajar al balón a un simple objeto, lo cual obviamente no es. ¡No hay derecho! ¡No lo soporto!

Amigos, les confieso que ver a Luis Enrique en “esas” no fue fácil. Muchas preguntas saltaron a mi mente, preguntas que no he podido resolver; ¿Es posible que semejante personaje del fútbol mundial no respete al balón? ¿Será que para los europeos eso no significa un irrespeto? ¿Y si estoy exagerando? ¿Y si sólo era un cuento para que no dañáramos los balones? ¿Y si si es cierto?… De todas formas creo que ya es muy tarde, nunca podre concebirlo, me costaría tanto trabajo romper este paradigma que no vale la pena intentarlo…

Como supongo que le causa gracia esta “batalla interna de pacotilla” que estoy librando, le tengo un ejemplo para que entienda lo que estoy viviendo. Le propongo  – a ver si puede – que la próxima vez que alguien se eche un gas delante suyo, intente no ofenderse y más bien, ¡apúrese a olerlo!, que ya salió un artículo diciendo que eso es bueno para la salud… ¡Rompa ese paradigma! ¡Hágale, lo quiero ver!

Ya que me entendió, ahora ayúdeme a difundir esta esta campaña en las redes sociales para que los jugadores profesionales, entrenadores (en especial Luis Enrique) y aficionados no sigan cometiendo esta infamia y, de paso, para que evite que me vaya a dar un infarto. ¡Gracias!

@LUISENRIQUE21 ¡No más, por favor! Por lo menos cambie la foto del Twitter! #Nocagabalon

Luis Enrique - Twitter
Tomada de su cuenta de Twitter el 20 de Octubre de 2014

 

Lo de Messi

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Acabado el mundial muchos aún seguimos preguntándonos qué será lo de Messi, ¿que la pasa?, ¿está enfermo?, ¿volverá?, ¿porque no nos cumplió?, ¿porque no le metió todo para subirse a la cima del olimpo para sentarse al lado Maradona y de Pelé?, ¿será que no quiso?, ¿porque?… Interrogantes que a diario tratan de ser resueltos sin éxito con puras y meras especulaciones de todo tipo.

Muchos nos quedamos con esa ilusión de verlo levantar la copa y consagrarse finalmente como el mejor de todos los tiempos, muchos quedamos defraudados por su “bajo” rendimiento en el mundial y lamentamos que “injustamente” hubiera sido premiado con Balón de Oro del torneo (lo de “bajo” lo coloco entre comillas porque cualquier jugador normal que hubiera hecho lo que hizo Messi estaría firmando por cinco años con el Madrid), empero todo esto me ha hecho reflexionar sobre el absurdo ideal que nos hicimos de lo que debería ser Lionel Messi, llamado a ser el nuevo mejor jugador de la historia, y he llegado a descubrir algunas cosas interesantes.

Existen infinitas teorías en las que se asegura que está desmotivado, que ya no se le ve feliz jugando, que se le nota displicente y flojo, que los problemas con la hacienda española lo tienen desconcentrado, que esta fatigado física y mentalmente, que los vómitos repetidos son señal de algo, que esta agobiado del marketing, que esta fastidiado de la maquinaria mercantilista del fútbol, que el nacimiento de su hijo lo desencajó y muchas más… Sin embargo, en mi escaso conocimiento, yo encuentro sólo tres razones que desde lo físico y futbolístico pueden explicar lo de Messi, si es que hay algo con Messi.

Uno. La lesión. Los problemas físicos que lo aquejaron desde mitad de la temporada 2013-2014 fueron sin duda el resultado del tremendo esfuerzo al que ha estado sometido desde niño. Lastimosamente todo parece indicar que su cuerpo está pidiendo un poco más de tiempo para volver a explotar. Para un jugador normal esos problemas pudieran pasar desapercibidos pues no son tan graves, pero no para Messi; ese milisegundo en el que es capaz de sacar ventaja, brillar y salir victorioso en duelos con más de tres jugadores en menos de un metro sólo lo gana un cuerpo al 100% y eso es algo que no necesita mayor comprobación.

Dos. Tácticamente aprendieron a jugarle. Cuando todos creían que Mourinho había descubierto el antídoto, resultó que fue realmente su propio compatriota, Diego Pablo Simeone, quien lo puso en evidencia. Messi nunca jugó cómodo ante el Atlético de Madrid de Simeone y todos empezaron a darse cuenta del trabajo táctico que le plantearon. Mi conocimiento no me da para entender exactamente “el truco”, pero supongo que simplemente cortaron los circuitos que le permitían desarrollar su juego. Comprendiendo esto, termina siendo lógico que haya bajado su producción goleadora y que sus explosivas correndillas hayan bajado de frecuencia y perdido efectividad.

Tres. Sus funciones están cambiando, especialmente con la selección Argentina. El mismo Mourinho salió a defenderlo y a justificar su Balón de Oro. Dijo para el portal Yahoo! que lo vio “jugando en zonas que no son las suyas. Bajando a recibir el balón, teniendo que superar luego dos o tres líneas contrarias. En la selección, o te sacrificas y pasas a ser una figura secundaria, o la selección pierde su gran significado. Messi jugó por su selección, por su equipo, y no todos los que han estado en esta competición pueden decir lo mismo”. Además cerró diciendo que “se sacrifica por su equipo. Quiere ganar por encima de ser el mejor, el más goleador y el próximo Balón de oro”. A Messi seguramente no lo veremos más metiendo de a 50 goles por temporada, pero todavía le puede dar mucho al fútbol.

En fin, lo bueno es que estas cosas tienen solución y que si aún tenemos algo de suerte – porque hay que decir que ya tuvimos la suerte de vivir en los tiempos de este pequeño genio –  volverá a deleitarnos con su fútbol y vendrá a callarnos la boca a los que le exigimos que gane un mundial para que entendamos, ¡por fin!, que si es él el mejor jugador del mundo.

Entre otras cosas, creo que ese cuento de que tiene que ganar un mundial para estar allá arriba está empezando a perder sentido, por lo menos en lo que a mí respecta. Ganar el mundial no da necesariamente  un cupo en el olimpo para la posteridad (alguien recuerda algo que valga realmente la pena de la Italia del 2006?), en cambio, muchos jugadores ENORMES siempre serán recordados sin ganarlo e incluso sin haberlo jugado: Di Stefano, Puskas, Cruyff, Zico, Sócrates, Geroge Best, Heleno De Freitas, etc.

En este sentido, aprovecho para compartir con ustedes un aparte muy oportuno del periodista agentino Jorge Barraza en su columna de El Tiempo: “A ningún otro futbolista (mucho menos a Cristiano Ronaldo) se le exige que gane un Mundial solo. Se sabe que no lo puede hacer. A Messi sí. Con todo, llevó a este modestísimo equipo argentino hasta la final. Y casi la gana…”

Por último, si todavía le quedan dudas sobre lo que es Messi, les dejo aquí la descripción más bella y justa que la han podido hacer: Messi es un perro. Véanlo, ¡por favor!

Por @ivanj_ortega

Clases de fútbol para señoras – Lección #10: La Rabona

Rabonas1

Confusiones a evitar: una rabona no es una mujer con el “rabo” grande y mucho menos un cachaca (bogotana) con rabia e impotencia (¡Uy!, lo “rabones” que se ponen los cachacos cuando pierde Millos o el Santafecito lindo).

Simplemente, una rabona es una bella y elegante jugada que hacen los jugadores más talentosos que consiste en golpear el balón cruzando la pierna por detrás del pie de apoyo…

Ummm, no sé si lo explique bien, asi que mejor vámonos con el video de una espectacular rabona del gran Diego Maradona:

Por @ivanj_ortega

Espere próximamente: La Chilena