Mi maratón de Montreal

Tomado de La Presse, Montreal
Tomado de La Presse, Montréal

Por primera vez en este blog escribiré sobre algo diferente al fútbol… bueno, igual ya saben que para mí no hay ningún tema demasiado distante del fútbol, pero haré el intento esta vez.

Primero que todo quiero hacer una salvedad: participé en el mundialmente reconocido “Rock ‘n’Roll Montreal Marathon”, pero no voy a chicanear, realmente corrí en la modalidad de los 5 Km. Mi idea era correr los 10 Km, pero al no haber cupo debía escoger entre la media maratón (21 Km) o los 5 K. Finalmente opte por comenzar con la suave, pues no quería abusar demasiado de mi desmejorado estado físico y al mismo tiempo quise evitar un susto, o peor aún, la vergüenza de no terminar el recorrido.

La inquietud por buscar una aventura para testear mis límites empezó hace unos meses. La primera señal vino de un bloguero que sigo fielmente, Rafael Ucrós, de Cerritos, California. Rafa nos compartió su experiencia en una ardua competencia ciclística a la que haría frente por primera vez, EL “TOUR DE LONG BEACH” (Notas). Su tenacidad me llamó poderosamente la atención y siguiendo su sugerencia pensé en que debía hacer algo parecido, pues mi habitual partidito sabatino no representa necesariamente un gran desafío, físicamente hablando.

Días después, a mediados de junio, mientras jadeaba al finalizar de subir unas de las interminables escaleras del Metro de Montreal me topé con una valla publicitaria de la popular maratón (con más 48 mil corredores, creo que merece el título de popular). De pronto caí en cuenta que la respuesta estaba en frente mío. Una maratón me permitiría probar mis límites al mismo tiempo que me forzaría a mejorar mi estado físico. Le tomé una foto al anuncio y apenas pude me fui a la página y me registré sin pensarlo dos veces (con previa autorización de la patrona, obviamente).

Además, también recordé que por ahí dicen que el cuerpo tiene cierta memoria, así que si era cierto, llegar a un punto aceptable en un par de meses no debía ser tan difícil, claro, si le ponía algo de disciplina. Después de todo, siempre he estado en movimiento, y de hecho, cada vez que me toman el pulso por algún motivo, las enfermeras se preocupan al ver que apenas llego a 45 ppm en reposo. Para tranquilizarlas, saco pecho y les digo – Si, es normal, tengo pulsaciones de atleta, jugué toda mi vida fútbol y ¡hasta me faltó poco para ser profesional! (Risas…) (ver: Ese triste día en el que te das cuenta que no serás futbolista)

Ya después de haber pagado y todo el cuento, noté enseguida que debía asegurarme de algo importante: tener disciplina en la preparación. Ya me había pasado que en cualquier cosa que no tuviera nada que ver con fútbol había claudicado fácil y rápidamente. Había pagado varias veces el gimnasio y no había ido (si, ¡varias veces!) y las veces que fui me parecía aburrido. También abandoné precozmente el karate, la natación, las clases de acordeón, los scouts boys, el baseball, el bate-tapita, los patines, etc. Entonces pensé en que debía buscar una motivación. Si, definitivamente, yo necesito la emoción de un gol, de un balón que infle una red, o en el peor de los casos, de lo que sea que se pueda contar para poder ganarle a alguien, pero ¿y cómo voy a hacer eso si voy a ir corriendo yo solo como loco nuevo? ¡Fácil!: ¡Runtastic!, la aplicación prefecta que mide todo lo necesario para que hagas seguimiento al avance de tu performance en los entrenamientos y para que vayas viendo cómo le vas ganando a ti mismo, ¡fantastic!

Runtastic
Publicidad gratis!

Así pues ya tenía todo lo que necesitaba para estar motivado: quería mejorar mi estado físico, tenía una competencia espectacular que se avecinaba (¡ya pagada!) y además tenía un objetivo que nunca antes me había propuesto: hacer los 5 K en menos de 30 minutos.

El día D, con mi lista de Spotify en mano, minuciosamente preparada por mí mismo (soy muy bueno haciendo listas, me lo han dicho, ¡en serio!), arranqué a correr como si no hubiera mañana…

Finalmente, pasé la meta en mejores condiciones de lo que hubiera pensado. Después de tomar agüita y comerme un banano que daban de “premio”, entré desesperadamente a Sportstats.com para verificar mi tiempo oficial:

Ivan Ortega (marathon results)

27 min, 49.7 segundos… y de 34 sobre 108 en mi categoria!!!

¡GOLAZOOOOOO JUEPUT?&%$$!!!!!

Y no, no pude dejar en pensar en fútbol, lo siento…

Pd: Ah!, el próximo año voy a intentar la media maratón, la “prueba reina” del “adulto contemporáneo”:

Crónica de una camiseta firmada

« El Chelsea viene pa’ca pa Montreal »

Ese fue el bombazo que le tiré al combo de colombianos mientras almorzábamos. « Almuerzos-Tertulias deportivas » que ya se han vuelto costumbre, porque cada vez que el Gusta tiene reunión por allá, nos avisa desde el día antes a todos: Iván, el Galindo, el Dani, Boris y yo para que al día siguiente nos veamos todos al medio día,  en la cafetería del noveno piso del edificio donde trabajamos y entonces, le « jalamos la tira » a cuanta actualidad futbolística nos sepamos y empiezan los debates y la bulla en español. Ese día (principios del mes de julio), casi terminando el almuerzo se las tiré: « Ojo que por ahí supe que el Chelsea de Inglaterra viene para Montreal… Van a establecer la base de entrenamiento en la Caserne Letorneux pero jugaran en USA… y si es así, y si las bolas son ciertas, Falcao estará por acá! ». Ya yo había visto la noticia y  decían dónde iban a entrenar, así que les dije que yo les mandaba la info después por correo.

Efectivamente, ese día después del almuerzo les mandé el correo a todos. Solo había encontrado la noticia en el portal de TVA con fecha del 3 de junio. Curiosamente, no encontraba más nada… Nada! Ningún otro dato en otro lado. Pero si el río sonaba, era porque los peñones venían bajando. Y entonces desde ese día, Iván y yo, nos dimos a la tarea de perseguirlos río abajo… Perseguir  los peñones.

Es así como voy a tratar de relatar un poco (Va a ser largo de todas formas, pero les juro que con todas las peripecias y volatines que hicimos podría escribir una revista completa) las vicisitudes que como hincha viví para conseguir uno de mis sueños: conocer a futbolistas de elite y lograr que me estamparan la bancaria en una camiseta!

Fase I : Operación Chelsea

Operacion Chelsea

Mi querido amigo Ivan Ortega se los puede confirmar: Eso le escribimos a cuanta persona se nos ocurrió! Le escribimos a Falcao, a Lorelei Taron, a Cuadrado, a cuanto periodista ingles twitteaba al Chelsea, a la misma web del Chelsea… pero nada! … Nadie contestaba!

Ya en ese momento, sabíamos que Falcao y Cuadrado vendrían a la gira, pero se unirían al equipo solo en Nueva Jersey, después del primer partido de pre-temporada el 22 de julio… Pero nada! Nadie nos decía cuando aterrizaba el Chelsea en Montreal.

De repente, Suazzz! Me respondió un twitter el señor @PhilipHarmeling diciéndome: « Llegan mañana a Montreal por las dos próximas semanas »… Pensé: « Coño, mañana! O sea 15 de julio! Ay juemadre!… Yo a esos manes los voy a pescar en el aeropuerto para que me firmen una camiseta ».

Y entonces, me surgió otro problema: Yo no tengo camisetas del Chelsea!… Y ni p’al carajos me iba a aparecer por allá con una camiseta blanca o un cuaderno! Yo quería firmas en camisetas para enmarcarlas! … y entonces me acordé de un gran par de amigos que tengo (lambonería detectada ja ja ja). Llamé al Kike y le pregunté… negativo! Kike tiene un closet lleno de camisetas de fútbol hasta de los equipos inimaginables… pero no tenia del Chelsea!… Chao chao, muchas gracias compi, acto seguido: Llamar a Raúl, a quien yo le había ya pillado antes una del Chelsea. Y así fue y lo llamé: « Si compa, yo tengo una, pero esta jodona…. Atrás dice  “Lampard” y la “P” se le está despegando ». – « Bueno, nada de nervios! Yo paso mañana por tu casa a recogerla! Si consigo lo que quiero, yo te regalo una nueva! Si no, te la devuelvo »

Así que ese día 15 de julio, Iván y yo pasamos pendientes al twitter del Chelsea FC, tratando de averiguar por cual aerolínea viajaban y tratar de averiguar a qué horas aterrizaban. Pero por mi madre que es más fácil conocer la agenda de Obama que de estos manes. Nadie nos daba razón de la aerolínea. Esculcamos todas las fotos para ver si había algún indicio. De repente en una de las fotos, pillé una banderita británica y busqué en Google a que compañía aérea podía corresponder: Nojoda! Se parecía bastante a la de British Airways! Y el vuelo Londres-Montreal de British llegaba a las 8 :50 PM! Voy pa’lla soplao despues del trabajo!

Tuve que pensar cómo hacer con el carro (normalmente por ecología y economía me voy a mi trabajo en autobus). Así que me regresé en bus hasta mi casa, recogí el carro y me devolví hacia Montréal para buscar la camiseta donde Raúl y de ahí soplarme para el aeropuerto. Cuando voy conduciendo para el terminal aéreo, me acordé de un pequeño detalle: Mierda… el parqueo en el aeropuerto de Montréal vale 35 barras canadienses! Ni p’al carajo yo voy a pagar eso sin tener la seguridad 100% que voy a conseguir mi objetivo!

Entonces, di como sopotocientas vueltas a los barrios « aledaños » (decir aledaños es ser generoso… quedan en la p-m) al aeropuerto hasta que encontré un lugar donde podía parquear. Así lo hice y comencé a caminar a paso rápido para el terminal… Fueron 15 minutos caminando rápido! Hasta que al fin llegué, cuando de repente Iván me llama y me dice: « Marica, ya esos manes llegaron y están montados en un bus… En el twitter acaban de montar la foto »… Strike uno… los había pelado… Lo peor de todo, no los bajaron por donde sale todo el mundo en las llegadas internacionales: Los bajaron por un muelle de Air Canada, donde casualmente YO acababa de pasar caminando / corriendo hacia 15 minutos!

Con las mismas me devolví ardido para mi casa, aunque a sabiendas que más oportunidades tendría. Hablaba con Iván y me mantenía al tanto si escribían Azpilicueta, Asmir o el mismo Chelsea, si decían donde se iban a alojar. Infructuoso.  Bueno, ese día me devolví con las manos vacías pa la casa.

El jueves 16, amanece el twitter del Chelsea con una foto primer plano de un balón, montado sobre una baranda de un balcón y con la descripción « Buenos días Montreal »… Ahí comenzó la segunda diarrea: «Mierda!  ¿De qué hotel será ese balcón? ». Imprimí la foto porque de la manera que estaba tomada, mostraba gran parte de Montréal y además habían cosas que podían ayudarme a deducir la ubicación de la foto: había una grúa gigante trabajando, algunos pintorescos edificios, un puente al fondo… Así que a medio día me puse como un gran pendejo en la mitad de la calle a mirar para todos lados y comparar las cúspides de los edificios y las grúas visibles con los de la foto. Cuando de repente Iván vuelve y me llama: «Esa foto es tomada en el mirador del parque Mont-Royal*… esos manes no están ahí »… Strike dos… Ya comenzaba a cabrearme.

Nos encontramos Iván y yo para almorzar… El tema de conversación fue la impotencia de no lograr obtener información concreta. Quedamos que él iba a llegar el viernes 17 después de medio dia a la Caserne Letorneux y que me informaría cualquier vaina. No eran las 2:00pm del jueves cuando me dice: « Juanca píllate el twitter del Chelsea » … Reviso y veo fotos donde Terry y Diego Costa están en el centro de entrenamiento firmando camisetas… Ardidera de nuevo. Al mismo tiempo Iván me dice que se le complico la vuelta p’al día siguiente y no podrá ir a averiguar lo de las jornadas de entrenamiento… Entonces, le digo: «Ivancho, si tu no vas voy yo después que salga del trabajo, y ahí me les parqueo hasta que logre averiguar algo ».

Así fue. Ese viernes trabajé normalmente pero con la cabeza puesta en el Chelsea. Iván y yo hablamos y a las 12:00m me dijo : « Ya entrenaron en la mañana y se devuelven al hotel, en la tarde entrenan de nuevo ». Yo ya tenía la camiseta en el bolso, y me imaginaba a todo el equipo haciendo fila pa firmarla : Courtois, Terry, Cahill, Fabregas, Moses, Azpi, Diego Costa y el gran Eden Hazard… « Claro viejo Juanca, ¿dónde te pongo la firma?… ¿aquí? »… Pero sacudí la cabeza y me dije: « Nojoda, con que me la firme uno me doy por bien servido… Y si me pusieran a escoger, que me la firme Eden Hazard ».

Yo calculaba que ellos habían salido del entrenamiento matinal a las 12:00m y que estarían regresando como a las 2:00pm. Sobra decir que salí del trabajo a las 3:30pm hecho una veleta. Ese día me fui en metro y autobús hacia el lugar de entrenamiento. Cuando llego a eso de las 4:00pm veo: El edificio cerrado pero con un vigilante afuera, unas vallas metálicas de seguridad y una monda de pelaitos afuera con suéteres azules. Epa! Aquí es la vuelta! Ya deben estar adentro. Una puerta mitad de vidrio mitad de metal era « custodiada » por el vigilante. Pero hasta ahí, nadie decía nada, ni confirmaba o desestimaba nada.

Yo pensando que estaban adentro entrenando, cuando de repente diez minutos después se dispara una bulla del gentío que había : El autobús del Chelsea venia llegando! Si! Iban apenas a llegar para entrenar la segunda jornada! Se parquea el autobús y empiezan a salir esos monstruos y la multitud a corear sus nombres. Uno tras otro fue bajando y entrando directo por la puerta metálica y de vidrio, que quedaba en el justo frente de la puerta del autobús. Ahí como pude traté de grabar un vídeo que al final no grabé, tratando de alzar más la mano que todos los que tenía adelante.

Cuando entro el ultimo jugador, la multitud se dispersó. Quedé pensativo sobre esto y entonces escuché a uno de los vigilantes (en esos momentos ya eran tres los de seguridad) decirle en francés a un man que también estaba en las nubes, que por los costados se podía ver un poco el entrenamiento. Empecé a caminar así por los costados y sentí el acento particular de uno de los vigilantes que estaba en uno de los laterales del edificio: era latino!. Me devolví y le metí conversa. Me dijo que era mexicano y empecé a mamarle gallo con el empate de México y Trinidad y Tobago en la copa Oro. Y hablando y hablando, entonces me dijo que los jugadores del Chelsea iban saliendo del entrenamiento entre 7 :00 y 7 :30pm . Tres horas me tocaba esperar! Pero yo iba con mi idea, y si me tocaba plantarme dos o tres horas ahí para lograr la firma, ahí iba a retoñar.

Entonces, se me ocurrió comer algo entre ese tiempo. Le pregunté al mexicano que si conocía de algo cerca donde pudiera comprar algo para pasar el rato. Me dijo: « No conozco mucho por aquí, porque nosotros estamos donde esté el equipo ». Entonces le dije que yo iba a buscar, y le pregunté si le provocaba algo de tomar. Me dijo que le regalara un té helado. Fui, comí y regresé, le traje su té y me quedé hablando otro rato con él. En ese momento, le dije: « Yo vengo hoy pa ver quien me firma, pero mi interés principal es por Falcao… que debe entrenar con ellos después que regresen de Nueva Jersey »… En ese momento el man me confirmo que el siguiente entrenamiento después del regreso, era el jueves 23 de julio a partir de las 4:30pm. Ya tenía la fecha de llegada del Tigre! Tenía un dato de oro! Estaba emocionado! Pero las emociones de ese día no terminaban ahí!

Le dije al man que iba a ponerme por la puerta principal para ver cómo me iba a plantar para cuando el equipo se fuera. Empecé a « medir » cuál iba a ser mi posición para poder pedir el autógrafo. Vi donde estaba la puerta metálica con ventanitas de vidrio y calculé donde terminaba la parte delantera del autobús. Así que me paré en la barricada de seguridad de tal forma, que si un jugador esquivaba la puerta del bus, se enfocara directo conmigo. También me quité la camiseta del Chelsea (que me la había puesto) por dos razones : una, si me la firmaban yo la enmarcaba, y no la quería enmarcar sudada. Y dos, que es más difícil hacerse firmar una camiseta puesta que si se la daba estirada en las manos, porque el jugador tiene que llegar hasta tus barbas, mientras que si yo se la acercaba, corría una gran chance que la tomara en sus manos y la firmara.

Caserne Letouneaux Montreal

Entonces, en ese momento pensé : Si se la doy en las manos, se le va a dificultar la firmada por que la camiseta no estará estirada. Miercoles! Voy a buscar un cartón por ahí tirado por la calle para metérselo a la camiseta para que puedan afirmarse!… Pero esto es Montreal, y aunque hay suciedad en un lado que otro, encontrar un pedazo de cajeta tirado en ciertas zonas es bastante poco probable. Así que corrí como un loco por los barrios cercanos tratando de encontrar algo que me sirviera… nada… ninguna cajeta que pudiera romper.

Ya casi pensando regresarme, pasé cerca de un conjunto de apartamentos y vi que la caneca de la basura reciclable estaba afuera. Me acerqué y la abrí : nada de cajas, se ve que la basura la habían vaciado hacia poco… La única : una caja vacía de pizza congelada. Pues, del ahogado el sombrero, la empiezo a tratar de coger, pero como estaba en el fondo me toco doblarme bastante, casi meter medio cuerpo para poderla alcanzar. Cuando la agarro y salgo, la empiezo a vaciar porque estaba llena de las orillas de la pizza, cuando con el rabito del ojo veo que una viejita con rulos en la cabeza se estaba pillando todo el show desde su balcón. Yo cogí mi cajeta aun con algunos recortes de pizza adentro y empecé a caminar pa no dar más boleta, pero la miré y ella me miro con esos ojos como tratando de decir : « Pobrecito, se ve que no has comido nada todo el día ».

Terminé de botar los restantes de pizza en otra caneca y me fui a apolostrar otra vez en el puestecito que pensaba era el mejor para lograr un autógrafo. Me estacioné ahí a las 6 :00pm. Pero solo recién a las 7 :00pm vi que varios de los pelagatos que estaban mirando los entrenamientos venían corriendo a buscar un lugar en la baranda de seguridad. « Epa, ya se acabó el entrenamiento », pensé. Así fue, el autobús, se acercó y se parqueo en el frente, pegado a la puerta. Listo, ahora, solo esperar.

De un momento a otro, comienzan a dar vueltas algunos manes que yo no conozco. Sé que futbolistas del Chelsea no son. A los pocos minutos estos entran. Unos segundos después aparece un morenito, con pelo estilo Bob Marley, vestido casual, hablando por celular. No, este tampoco es futbolista. El man estaba como esperando a alguien, porque salía, daba dos vueltas dentro de las barandas de seguridad hablando por celular siempre mirando hacia la carretera y luego volvía a entrar para quedarse detrás de los vidrios de la puerta.

En la segunda salida que hace, la misma rutina : hablando paja, mirando lejos… Cuando como que le empezó a molestar el sol y se puso las gafas. En ese momento me di cuenta, o más bien, todo el mundo se dio cuenta que estábamos viendo a una leyenda del Ajax de Ámsterdam, de la Juventus de Turín y la selección de Holanda: el cuatro pulmones Edgar Davids! Claro! Todo el mundo conoce a Davids jugando con gafas! Nadie creo que lo recuerde sin los lentes!

Todo el mundo empezó a corear su nombre y a llamarlo para autógrafos. Pero yo, aunque algún día posiblemente me arrepienta, no lo hice. No iba a poner a Edgar Davids a firmarme una camiseta del Chelsea, club donde nunca jugó. No tengo ni la más remota idea de qué estaba haciendo ahí en el entrenamiento, si esté trabajando con el Chelsea o estaba de paseo. Pero de que era él, era él. Dos minutos después apareció un taxi y se montó, no sin haberse tomado unas cuantas fotos con aficionados. Yo le tomé un par.

Edgar Davids en Montreal

Entonces, empezaron a montarse en el bus los utileros y miembros del cuerpo técnico. Como les comenté más arriba, yo había hecho « cálculos trigonométricos » para determinar cuál era la mejor posición en la baranda. En el puesto que estaba, quedaba prácticamente al frente del parabrisas del autobús, con bastante vista hacia adentro… Y entonces, comenzaron a montarse los futbolistas.

Uno por uno fueron montándose y todo el mundo a corear sus nombres, tratando de llamar su atención para que viniesen y nos regalaran un autógrafo. Saludaban, eso sí, pero se iban directo adentro. Recuerdo que se montó John Terry y más atrás Gary Cahill y pensé: « huy, ya se montaron dos de los duros… Ya son dos menos de los que me interesan ». Siguió Azpilicueta y la misma vaina. Se montó Mourinho y a pesar de la imagen que da en televisión, fue muy amable y saludo, pero siguió su camino y se montó en el bus. Quedo como en el segundo puesto del autobus, y yo alcanzaba a verlo desde el lugar donde yo estaba. Yo me lo quedé viendo con la cara y los ojos del gato con botas de Shrek y le mostré la camiseta, agitando el marcador negro, dándole a entender que si podía firmarnos. El solo se limitó a a hacer el «pulgar arriba» como el « todo bien, todo bien » del Pibe y a medio guiñar el ojo.

Siguieron montándose los barbaros: Fábregas sonrió y se montó. Matic hizo la misma. Pocos segundos después aparece Diego Costa detrás de varios. Ellos empiezan a montarse y la gente a corear « Diegooo…Diegooo » pero el solo saludaba y se montó en el autobús. No recuerdo quien iba delante de él y se estaba demorando para caminar, así que Diego Costa debió pararse unos segundos al lado del asiento del conductor. El miro hacia acá, y le volví a aplicar la cara de gato con botas mostrándole la camiseta y el marcador: Diego sonrió y me mostró el reloj aduciendo que iban tarde no se pa que. Por lo menos, proyectó una imagen completamente diferente a lo que muchas veces demuestra en la cancha como jugador recio, intratable y conflictivo.

Ya yo estaba pensando « Mandinga sea… Este va a ser el strike tres, tronco de decepción », cuando sale por la puerta uno que faltaba por montarse: Nada más y nada menos que el gran Eden Hazard! Todo el mundo comenzó a gritar su nombre y él, esquiva la puerta del bus y se dirige a la gente! En ese momento me di cuenta que todos mis cálculos habían servido: él salió y se dirigió directo a donde yo estaba, yo me estiré hacia él con una mano sosteniendo el cartón de pizza forrado por la camiseta y la otra mano con el marcador. Él tomó mi marcador y me firmó mi camiseta de primero! Wooowww! Sueño cumplido! El que yo quería! El mejor del Chelsea! El mejor jugador de la Premier League 2014-2015! El jugador emblemático de la selección actual de Bélgica!… El único problema : Se llevó mi marcador! Siguió firmándole al resto de la gente con mi marcador y yo le gritaba : « mon crayon, mon crayon! », no por egoísmo, si no que yo pensaba que si venia algún otro a firmar, me iban a coger « desarmado » y me iba a quedar como Armando… mamando.

Eden Hazard at Montreal july 2015

Afortunadamente (o desafortunadamente) ningún otro jugador se detuvo a firmar autógrafos. Eden Hazard se tomó fotos, firmó autógrafos y fue muy amable con todo el mundo. Se despidió de la gente diciendo adiós con mi marcador en la mano y se montó en el autobús, mientras la gente lo aplaudía y coreaba su nombre en señal de agradecimiento. Un instante después, se bajó el chofer del autobús y me trajo mi marcador, Hazard se lo había dado para que me lo trajera.

Entonces el autobús partió rumbo al hotel, dejándome a mi más contento que a MacGyver en un deshuasadero: Tenía una camiseta del Chelsea firmada por uno de los mejores jugadores del mundo de la actualidad (así mi querida esposa me dijera que eso no era una firma si no un garabato), pero también tenía los datos (hasta ese momento y aun varios días después desconocidos) de donde se estaban alojando, los periodos de entrenamiento, los mejores momentos para pedir los autógrafos (a la entrada o a la salida), pero sobre todo, cuando llegaban el « Tigre » Falcao y Juan Guillermo Cuadrado y a qué horas seria el entrenamiento con ellos presentes.

Llame entonces a Iván, con la voz aun entrecortada de la emoción le relaté un poco lo acontecido y a partir de ese momento se puso en marcha la fase II : La Cacería del Tigre. Eso, mis queridos amigos, con todo el gusto y la emoción se los relato en la próxima entrega! Hasta pronto! 

Nota del blogger : A la fecha de publicación de este post, la camiseta del Chelsea había sido firmada por Eden Hazard, Juan Guillermo Cuadrado, Nemanja Matić y Diego Costa.

___________________________________

*Sitio turístico de Montréal

Ma première finale de Champions League

 

Tomado de www.impactmontreal.com
Tomado de http://www.impactmontreal.com

 “Dada las circunstancias les comparto mi primera entrada en francés. – Versión en español más abajo”.

Ce soir je vais assister pour la première fois dans ma vie à une finale d’un tournoi international de soccer. Non, malheureusement ce n’est pas la finale de l’EUFA Champions League, mais une finale est une finale, alors j’irai voir le match définitif de la CONCACAF Champions League.

Ce soir, devant plus de 60 mil spectateurs, l’Impact de Montréal affrontera le Club America du Mexique au Stade Olympique à partir de 20h. Pour ceux qui ne sont pas au courant, le match-aller est fini 1-1 au Stade « Azteca », ce qui nous donne la chance de devenir champions avec un match nul 0-0… Épique pour le soccer canadien!

De mon côté, je trouve un peu bizarre que la vie m’ait donné la possibilité, ici à Montréal, de voir la définition d’un tournoi de cette dimension (une place pour la coupe du monde des clubs de la FIFA est en jeu), car même dans mon pays d’origine, la Colombie, un pays extrêmement footballeur, j’avais assisté à peine à une couple de matchs de la phase de groupe de la « Copa Libertadores de America ».

Quand je suis arrivé au Canada, il y a dix ans, j’étais prêt à laisser tomber le foot. Dans ma tête le football ne serait qu’un souvenir d’enfance, un souvenir de mon lointain pays. Mais non, oh surprise!, ça n’a pas été nécessaire, car petit à petit la beauté du soccer avait commencé à séduire les Canadiens et surtout les Québécois et aujourd’hui, plus que jamais, il y a du soccer au tour de moi.

En fait, aujourd’hui il y a plus de joueurs inscrits aux ligues de soccer amateur que de hockey (un fait réellement impressionnant), il y a de beaux terrains de soccer partout, il y a déjà plusieurs équipes professionnelles participant à une ligue extrêmement compétitive comme la MLS des États-Unis, il y a eu trois évènements FIFA en moins de dix ans (coupe du monde under-20  masculin, under-20 féminin et féminin majeur dans quelques semaines) et comme si ce n’était pas assez, ce soir un club canadien va gagner pour la première fois un titre international à domicile.

Le résultat : La base de partisans ne cessera pas de grandir, l’argent commencera à rentrer en quantités industrielles et un jour… un jour commenceront à émerger des joueurs hautement compétitifs, un jour le Canada sera le pays hôte du mondial de la FIFA, un jour on marquera le premier but dans une Coupe du Monde!

Quant-à-moi, je me déclare, à partir de ce moment, partisan numéro 1 de l’Impact de Montréal, puisqu’aujourd’hui ça sera ma première finale, mais pas ma dernière, j’en suis sûr!


Mi primera final de Champions League

Esta noche voy a asistir por primera vez en mi vida a una final de un torneo internacional de fútbol. No, desafortunadamente no será la final de la Liga de Campeones de la EUFA, pero una final es una final, así que iré a ver el partido definitivo de la Liga de Campeones de la CONCACAF.

Esta noche, delante de más de 60 mil espectadores, el Impact de Montreal enfrentara al Club América de México en el Estadio Olímpico desde las 8 de la noche. Para aquellos que no lo saben, el partido de ida quedo 1-1 en el Estadio Azteca, lo que nos da la chance de quedar campeones con un empate 0-0. Toda una epopeya para el fútbol canadiense.

De mi lado, encuentro un poco raro que la vida me haya dado la posibilidad, aquí en Montreal, de ver la definición de un torneo de esta dimisión (un cupo para el mundial de clubes de la FIFA está en juego), pues incluso en mi país de origen, Colombia, un país tremendamente futbolero, había asistido a penas a un par de partidos de la fase de grupos de La Copa Libertadores de América.

Cuando llegué a Canadá, hace diez años, estaba dispuesto a abandonar el fútbol. En mi cabeza el fútbol no sería más que un recuerdo de infancia, un recuerdo de mi lejano país. Pero no, ¡oh sorpresa!, no tuve que hacerlo, pues poco a poco la belleza del fútbol había ido seduciendo a los canadienses y sobre todo a los quebequenses y hoy, más que nunca, hay fútbol a mi alrededor.

De hecho, hoy hay más jugadores inscritos en ligas de fútbol aficionado que en las de hockey (algo realmente impresionante), hay hermosas canchas por todas partes, hay ya varios equipos participando en una liga extremadamente competitiva como la MLS de los Estados Unidos, ha habido tres eventos FIFA en menos de diez años (Mundial sub-20 masculino, Sub-20 femenino y femenino absoluto en unas semanas) y como si fuera poco, esta noche un club canadiense va ganar por primera vez un título internacional en casa.

El resultado: la base de hinchas no parara de aumentar, el dinero comenzara en entrar en cantidades industriales y un día… un día comenzaran a emerger jugadores altamente competitivos, un día Canadá será el anfitrión de un mundial de la FIFA, un día marcaremos nuestro primer gol en una Copa del Mundo.

En lo que a mí respecta, me declaro, a partir de este momento, hincha número 1 del Impact de Montreal, porque hoy será mi primera final, pero no mi última, ¡de eso estoy seguro!

Hágalo por Colombia: identifique a su amigo “salao”

Refisal

Todos tenemos amigos como el gordo, el flaco, el negro, el gringo, el calvo, el mono, el orejón, el cabezón, etc… todos o casi todos fáciles de reconocer,  sin embargo ese amigo que seguramente tiene y que “sala” inescrupulosamente sus ilusiones futbolísticas es desafortunadamente más difícil de identificar.

Por eso, en vísperas del debut de Colombia en Brasil 2014, hago un llamado desesperado a todos los colombianos para que hagamos el esfuerzo de identificarlo claramente y nos abstengamos de ver los partidos de Colombia en compañía de dicha persona.

No es que recomiende que seas mal amigo, pero es mejor inventarse alguna excusita y después celebrar juntos la victoria, que compartir una tarde de sufrimiento mundialista y lamentarlo por cuatro años o más…

No crean, es una tarea difícil, llevo varios años intentándolo y aunque tuve varios candidatos, nunca lo pude confirmar (lo que me tiene sumamente preocupado).

He aquí los detalles de mi búsqueda (no daré nombres para no herir susceptibilidades):

Sospeché inicialmente de un gran un amigo con el que iba de vez en cuando a ver partidos del Real Cartagena en la B (cuando la B no se veía). Generalmente no había necesidad de la presencia de alguien “salao” para que el Real perdiera, pero si me di cuenta que cuando iba con mi amigo los partidos resultaban espectacularmente malos y que casi siempre quedaban 0-0. Para mí, eso ya era ser “salao”… ¡Ni un golcito! Un día, por pura casualidad se sentó en una grada más abajo y justo cuando se voltio a preguntar algo, el equipo visitante (Alianza Petrolera o alguno de esos de la B que andan subiendo a la A como si nada) metió un golazo de chilena y mi amigo no lo vio… Cuando terminó el partido 0-1, le dije: ¡Rafa, tu si eres de malas! (oops!)

En otra oportunidad, un fresco domingo de diciembre, cuando veíamos un partido de la semifinal del fútbol colombiano que ganaba Nacional 2-0, Rafa (ya se me salió ¿Qué hago?) no se cansaba de repetir: El 2 a 0 es el resultado más peligroso del fútbol colombiano. Faltando 15 minutos le metieron el 2-1 y en el último minuto les empataron… Rafa, furiosísimo, intentando pasar por sabio para disimular lo “salao”, lanzó furibundo un reclamo hacia los cielos  – ¡Dios mío! ¿Por qué me hiciste tan sabio? (Risas…)

Gracias a los últimos títulos del Nacional (sean o no obra y gracia de Imer Machado) y a la “Decima” del Real Madrid, tuve que abandonar esa hipótesis.

Imer Machado Nacional

Seguí en mi búsqueda y encontré otro del que sospeché porque hacía que mis partidos en la playa se me volvieran un suplicio. Después caí en cuenta de que no podía confundir ser “maleta” con ser “salao” y lo deje quieto. Al fin y al cabo, cuando el Yérman me acompañaba a ver al Real Cartagena había goles y hasta ganábamos… (oops!)

Sospeché de otro amigo por la simple razón de que era hincha del Deportivo Cali. El Cali no ganaba nada y yo suponía que era por su culpa y temía que su sal se desbordara y corroyera mis ilusiones.

Cuando me fui de Colombia, pensé que me había librado, ¡pero no!… Mi amigo inmigró también al Canadá. Cuando llegó me dijo que iba a empezar a ver hockey y a hacerle fuerza al equipo Los Canadienses de Montreal que venían en buena racha, pero su sal era de tan alta pureza que traspasaba las finas sedas de las fronteras deportivas y empezaron a perder… ¡ya esto era mucha sal! El día del partido definitivo de la serie semifinal traté de distraerlo para ver si pasábamos a la final de la NHL y lo llamé y le dije: Jorge, están pasando el partido del Cali por Goltv!, pero fue muy tarde… (oops!)

Su candidatura finalmente no fue retenida porque con él disfrute de los mejores partidos de la selección Colombia de Pékerman y además corroboré (en Wikipedia) que el Cali si había sido campeón del FPC en 1998 y en el 2005 cuando le ganó “sorpresivamente” al Real Cartagena con dos goles de Rodallega (hay que ser muy de buenas para ver eso). Además, últimamente lo veo feliz y contento por aquello de que su sueño de ver al América en la B al parecer se prologará por mucho tiempo…

Amercia en la B

Mi último sospechoso fue un gran amigo que conocí acá en Canadá. Ese man nunca había mostrado interés alguno por el fútbol, pero sorpresivamente empezó a acompañarnos sin falta en los partidos de Colombia por las eliminatorias a Brasil 2014. No sospeche al principio pues los resultados se nos estaban dando, pero después me di cuenta que cuando Venezuela nos ganó en Puerto Ordaz, él estaba ahí con nosotros viendo el partido, cuando Uruguay nos ganó en Montevideo, él nuevamente estaba ahí y después recordé que cuando México nos eliminó en el mundial Sub-20, él también estaba ahí casualmente…

Otro hecho que apoyaba mi hipótesis fue que caí en cuenta que el man era un “experto en sal”, pues fue él quien me enseño que la carne “de la cara” debe asarse con Sal Kosher y no con salsa BBQ (se la tiran, en serio!) y que aplicar la sal correctamente era todo un arte.

Carne asada

Ahora, pensándolo bien, se salva porque cuando le metimos los 3 a chile en aquel segundo tiempo de Barranquilla, el Carli estaba ahí con nosotros, en pleno desorden… (oops!)

Todo esto me lleva a una desafortunada conclusión: lo más probable es que sea yo mismo mi amigo “salao”… Le hice fuerza al Barça y se acabó la magia, le hice fuera al Atlético de Madrid y se acabó la garra, le hice fuerza al Junior y nada, y hasta le hice fuerza al Nacional y no pudo con equipito Uruguayo en la Libertadores… (puta!)

Igual, de malas, ni crean que no me voy a ver los partidos de Colombia en el Mundial… Y le confirmo a mi amigo “el negrito” que me invitó a su casa para el partido contra Grecia que allá estaré y que no se preocupe, me llevare un poquito de azúcar en los bolsillos pa’ nivelar. #VamosColombia

Por @ivanj_ortega

Recordando el 3 a 3 a lo “Casale y De Francisco”

colombia-3-chile-3

Barraquilla, Colombia, 11 de octubre de 2013.

No siendo suficiente con las emociones que sentimos más de cuarenta millones de colombianos con lo que estábamos viendo en la cancha en aquel segundo tiempo histórico, sufrido, intenso y hasta mágico, a unos afamados locutores de RCN Radio Colombia se les dio por adornar aún más aquella proeza, aquella epopeya digna de una estrofa de la Ilíada, con hermosas palabras salidas del corazón que sin duda recordare para siempre.

Aquí seguido, apartes de la narración de la falta a James Rodríguez, ejecución del penal y la celebración del tercer gol:

Antonio Casale: «Ahí va james, ahí va, tiró…, el árbitro dice que es penal, penal, el estadio se va a caer, Colombia, (…), penal aquí y penal en la china, la reacción de Colombia que se parece al colombiano que siempre que hay adversidades se levanta al otro día, se sacude el polvo, se limpia las botas y sale a batallar(…)»

Martín De Francisco: «Sacó la solera Colombia, la casta, saca el linaje, la estirpe, la progenie, esa progenie colombiana. El equipo chileno se ve absorto, se ve vitrificado de estupor, se ve petrificado por el tejido, la urdimbre que fragua el equipo colombiano… bueno, vamos a ver si lo hace, ¿no?, vamos a ver si lo convierte»

Antonio Casale: «Goooooooooool, (…) Falcao arriba, el arquerito abajo (…)»

Martín De Francisco: «Es el tercer embate, lacerante, diseminando el pavor, el horror en el equipo chileno. Le asesta Falcao, sin clemencia, el viaje sin regreso del proyectil de avancarga, ese proyectil, ese perdigón va al sector derecho, a media altura, mientras Bravo se la jugó al sector izquierdo, penetrante Colombia, vejatorio, corrosivo y viperino, encuentra el empate el equipo colombiano: Colombia 3, Chile 3.»

Si después de leerlas no siente un nudo en la garganta, una agüita en el ojo, le sugiero ingresar al hipervínculo siguiente para que las escuche de viva voz (ojala nunca se les ocurra bajar este audio a los administradores de la página de la FM):

http://www.lafm.com.co/audios/el-gol-del-empate-vs-chile-de-147478

No recuerdo haber vivido algo así, ni con el 5-0, ni con el 1-1, ni con la Copa América… al fin teníamos una nueva hazaña que contar… Al mismo tiempo, mi hermano, desde las tribunas del Metropolitano, me escribía por WhatsApp que había llorado, gritado, reído, mientras yo, a miles de kilómetros, en un bar al norte de Montreal, rodeado de decenas de colombianos y de decenas de chilenos, que se habían burlado de nosotros 45 minutos antes, gritaba como loco, montado en una silla mientras ondulaba el suéter de la selección y me burlaba, ahora yo, de los pocos chilenos que se atrevían a mirarme a la cara… me imagino que lo pocos canadienses que se encontraban en el establecimiento habrían estado a punto de llamar a la policía.

Ahora ando con unas ilusiones bárbaras por volver a vivir unas cuantas gestas más en junio y julio próximos, eso sí, siempre acompañado de un buen relato, un tanto improvisado, un tanto desaforado y un tanto poético, como aquellos de Antonio Casale y Martín de Francisco… @casaleantonio  y @MdeFrancisco12

Por @ivanj_ortega

La jartera de verse un partido de fútbol por Internet

Roja directa

Hay cosas jartas en la vida y verse un partido de fútbol por Internet. Finalmente, uno no sabe si le está haciendo fuerza a su equipo o al streaming para que no se caiga. Muchos de ustedes comenzaran a recomendarme páginas, pero créanme, ya las he ensayado todas, llevo casi siete años haciéndolo. Paginas pagas, no pagas, legales y no tan legales, igual todas siempre me terminan abandonando en el mejor momento del partido. Haciendo un paréntesis, conozco una familia en la que este particular momento genera risas y burlas para con el señor de la casa por parte de su señora esposa y tres hijas. Seguramente dirá él ¡qué jartera!

Futbol x internetCuando por fin encuentras una que no se cae (al menos por algún tiempo), te toca adivinar por donde va el balón y quién la tiene, porque es imposible reconocer a los jugadores, te toca estar quitando los “ads” cada diez minutos, te toca adivinar el resto de la jugada cuando el streaming se corta por dos o tres segundos, te toca ignorar el audio cuando se adelanta unas milésimas de segundo, te toca cerrar las miles de ventanitas de sitios para adultos, te tienes que aguantar los chats de gente insultándose, a veces te toca aprender árabe, ruso, rumano o cualquier idioma raro de esos del este donde al igual que a los colombianos les encanta la piratería. Si tienes suerte y te toca en español, te toca adaptarte al acento y cuando ya lo haces, el partido ya se acabó, ¡qué jartera!

Pero ¡ojo!, este suplicio lo sufrimos particularmente los que vivimos en Canadá (¡habrase visto televisión mala y esta!, sobre todo para un fanático del fútbol). Ustedes, los que están en Colombia, están en el paraíso futbolero. Tienen como 3 ESPN, 3 FOX, GolTV, el canal Caracol, RCN, etc. Nada más prenden el televisor y listo, ahí está todo, los resúmenes, los goles, los partidos en vivo, en diferido, los documentales, etc. Hace poco fui de vacaciones y lo primero que encontré en la televisión fue “Maradona por Kusturica”, muy bueno por cierto. Si en mis palabras sienten cierto tono de envidia, se los confirmo, ¡qué envidia!, verse los partidos por internet y repetirse los goles por YouTube o por RojaDirecta, ¡qué jartera!

Supongo que gracias a algún estudio de mercado, ninguna de las empresas de cable ofrece algo serio y constante. GolTV que andaba bien al principio con La Liga, fútbol colombiano, fútbol brasilero, Copa del Rey, ahora solo pasa partidos del Toronto FC, especiales de la MLS y partidos de la Bundesliga, que a pesar de ser catalogada la mejor liga del mundo no pasa de ser aburridora teniendo en cuenta que el Bayern se los lleva a todos con los ojos cerrados. A veces se les da por pasar algo de la Champions o de la Premier, pero la mayoría del tiempo no hay nada. Por ahí un amigo me avisó que llegó BeIN Sports a una de las compañías de cable. Solo espero que sea por un buen tiempo, porque ya pasó que teníamos FOX y nos lo quitaron, y eso de que lo anden ilusionando a uno para después salir con nada, ¡qué jartera!

Pero es que imagínese ese tal estudio de mercado. Coja cualquier canadiense por ahí y pregúntele. No, ¡qué va! Acá nadie sabe nada, nadie sabe que Falcao se lesionó, nadie sabe que el América lleva dos años en la B, nadie sabe que Bale llegó al Real Madrid (creo que él tampoco lo sabe), nadie sabe que los tales Boca y River ya no existen, nadie sabe nada de Pékerman, bueno en Colombia tampoco… en fin, aquí no hay ni con quien hablar de fútbol, por eso nos toca mamarnos los partidos por Internet, ¡qué jartera!

La alternativa…

Cuando las eliminatorias para Brasil 2014 se pusieron buenas, digamos que desde que le ganamos a Uruguay en Barranquilla, había que buscar una alternativa. Ni “pal putas” me iba a ver la vuelta de la selección Colombia a un Mundial por Internet. Afortunadamente encontramos, no muy lejos de una estación de metro, un “Bar Sportif” manejado en gran parte por latinos. Esos manes te pasan el partido que quieras, tienen como “hijuemil” antenas en el techo y te traen la señal por satélite de los mejores canales de deporte. El único “problema” es que hay que consumir cerveza para poder verse lo partidos. Bueno, yo no veo realmente el problema, pero para mi esposa, ¡qué jartera!

¿Y el Mundial?

Afortunadamente, cuando llega el Mundial la cosa cambia, y por fin el fútbol triunfa sobre el hockey (bueno, en verano no hay hockey para decirles la verdad). Igual, no más partidos por Internet. En el 2010, Radio-Canadá pasó los 64 partidos del Mundial por televisión abierta. Ni en Colombia los pasaron. Claro que en el 2006, los pasaron solo por TSN/RDS (el ESPN de acá) y como no tenía cable (estaba recién llegado, valga la aclaración) me tocaba irme para donde un vecino y gran amigo a molestar. Aprovecho para agradecerle a su querida esposa, la acogida, su paciencia y los desayunitos que nos ofrecía de vez en cuando… aunque me la imagino diciéndole a mí amigo, ¡ay qué jartera!

Si no te da mucha jartera, sígueme en Twitter (@ivanj_ortega) o inscribe tu correo en la sección ¡No te pierdas la próxima!

¡Saludos!

Cuando el Deportivo Independiente Salaberry fue Colombia

Arriba: Juan Carlos Moreno, Luis Fernando López, Daniel “el flaco” Rodríguez, Omar Durango, Kike López, Vlado González, Alexis “la tanga” Marrugo, Eduardo “el gordito” Moreno, Fabio “el profe” Pinzón. Abajo: William “el caleño” Mejía, José Joya, Sergio Joya, Fabio Jr. Pinzón, Luis Felipe Gual, Benito Medina e Iván Ortega (C), Fernando Vélez (arquero suplente ausente)
Arriba: Juan Carlos Moreno, Luis Fernando López, Daniel “el flaco” Rodríguez, Omar Durango, Kike López, Vlado González, Alexis “la tanga” Marrugo, Eduardo “el gordito” Moreno, Fabio “el profe” Pinzón. Abajo: William “el caleño” Mejía, José Joya, Sergio Joya, Fabio Jr. Pinzón, Luis Felipe Gual, Benito Medina e Iván Ortega (C), Fernando Vélez (arquero suplente ausente)

Inmigrar a Canadá representa para muchos un cese a la práctica regular de fútbol competitivo. Es lógico, todo lo que implica la inmigración nos hace dejar a un lado algo tan sencillo pero tan necesario para muchos como lo es jugar en algún torneo de fútbol. Incluso por ignorancia, algunos abandonamos completamente la idea suponiendo que no existen tales torneos en Canadá, o que son muy malos, o que son muy caros.

Parc-Sainte-Odile (Salaberry, MTL)Por varios años nos contentamos con una recochita los sábados en la mañana en un parquecito cerca de del bloque de apartamentos donde vivíamos la mayoría. Se jugaba sabroso, buen clima, buen ambiente, etc. pero a muchos nos hacía falta competir, ese ritmo de juego que obliga a meter, correr, insultar al árbitro, esa adrenalina, esa emoción, ese fresquito que se siente cuando le ganas a otros que ni conoces…

Afortunadamente, en la primavera del 2008 a varios del grupo se les ocurrió la fantástica idea de buscarse un torneo serio. Para sorpresa de muchos, encontraron una liga súper bien organizada, no muy cara, con varias categorías, excelente terreno interno con grama sintética y que organizaba un torneito de preparación para los equipos que jugarían en el verano la temporada regular. Ahí fue cuando aprovechamos para hacer el intento, con la idea que si nos iba bien nos inscribiríamos en el torneo oficial de verano.

Inscribimos el equipo. Quisimos llamarlo Deportivo Independiente Salaberry. Lo de Salaberry por aquello de que así se llamaba la calle donde vivíamos y que colindaba con el parque. Lo de independiente por aquello de que cada uno jugaba por su lado. Finalmente no se pudo porque había que ponerle el nombre de algún país. Quisimos llamarlo Colombia, pero como ya había un Colombia, nos llamamos Colombia #2, aunque extrañamente el uniforme parecía más bien el de Uruguay.

En ese momento, inesperadamente nos cayó una gran responsabilidad. Como quiera que fuera íbamos a representar a nuestro país; la tierra del Pibe, del Tino, de Higuita, de Rodallega (plop!). Igual, ahora con más razón teníamos que salir con algo.

Al mismo tiempo muchos sentimos un gran orgullo, esa sensación de que se te infla el pecho y de que se te agranda el corazón, eso que hace que uno quiera dejar en alto el nombre de su país. Supongo que así se sienten los futbolistas colombianos que juegan en el extranjero o cuando son llamados a la selección.

El primer partido nos tocó contra Perú, que extrañamente tenia uniforme rosado. Salimos a la cancha confiados, menospreciando al rival, típico comportamiento Colombiano. – Que van a jugar esos peruanos, – Ay y mira, si juegan de rosadito, – Esto es papaya, exclamamos muchos. Incluso, nuestras mujeres les gritaban desde las gradas – Ay, rosadito!!!

Nos zamparon 8 pa que seamos serios. Perdimos 8-1.

Durante el partido, nuestras esposas todavía con el 6-0 nos aminaban ingenuamente Ánimo muchachos que nada se ha perdido, con un esfuerzo más ganaremos el partido , sin saber que ese corito es más humillante que la misma humillación de perder por goleada.

Un amigo, que veía con estupefacción aquel espectáculo bochornoso desde la tribuna, trató de salvar la patria y en un acto heroico de patriotismo puro empezó a gritar – ¡Vamo Uruguay carajo!, aprovechando que el uniforme parecía el de Uruguay indujo factiblemente a espectadores y jugadores contrarios a la confusión.

Al final de ese primer partido, mientras recuperada el aliento y la dignidad, tuve un flash que hubiera podido cambiarlo todo, que hubiera evitado el acabose. Hubiera podido haber advertido a mis compañeros que los de rosadito juegan muy bien, como aquel del comercial de Coca-Cola, y que teníamos que tomar precauciones.

En fin, volviendo al tema, al partido siguiente, llenos de dudas, salimos desconfiados, muertos de miedo, a la defensiva, nos parecíamos a la selección Colombia de Jorge Luis Pinto combinada con la del “Chiqui” García. La charla técnica se resumió en – ¡La madre pal que se vaya al ataque!

Para sorpresa de muchos,  le ganamos a México #2 o a México #3, no recuerdo muy bien. Nos dimos cuenta que podíamos cuando terminó el primer tiempo y no nos habían metido ni un gol. Dejamos de especular y arriesgamos. Por fortuna, nos encontramos con un golazo de tiro libre. Un zurdazo desde unos 30 metros al ángulo superior izquierdo de Fabio Jr. Esto nos llenó de confianza y ganamos 3-2.

Ahora solo necesitaríamos un empate para pasar a la segunda ronda (típico calculo colombiano).

Efectivamente salimos a empatar el tercer partido y por suerte lo empatamos 2-2. Fue contra otro equipo de Centroamérica, El Salvador #4 o algo así. Ese día, todo el mérito fue de Sergio, que se tragó la cancha, pero me toco a mi cobrar el penalti del empate cuando perdíamos 2-1 (bueno, no fue que me tocó, más bien yo agarre el balón pa’ patearlo cual pelao mal criado y nadie se opuso). La metí y listo… eso de tenerse confianza a veces funciona.

Finalmente nos eliminaros unos ecuatorianos en el partido siguiente. Nos metieron 2 en el primer tiempo y en el segundo, cuando salimos a buscar el empate de forma desordenada, nos empacaron 4 más y ¡chao!

A pesar de la grata experiencia, sin saber todavía el porqué, preferimos la recochita de los sábados, no jugamos finalmente el torneo de ese verano y el Deportivo Independiente Salaberry  (alias Colombia #2) nunca jamás volvería a jugar un partido oficial…

Para el recuerdo, aquí les dejo un momento histórico, la celebración ante nuestra fiel hinchada, nuestra barra brava, del primer, único y último partido que ganamos.

Nota: Disculpen la calidad del video, no fue culpa de la camarógrafa, comentadora y animadora.

Saludos a todos los muchachos de los sábados de fútbol, especialmente a los que por algún motivo no integraron el D.I.S.

No te pierdas el próximo post, sígueme en Twitter @ivanj_ortega o inscribe tu correo en la sección ¡No pierdas la próxima!