¡Desgraciados desagradecidos!

Argentina's Lionel Messi walks with his silver medal past the Copa America trophy during the presentation ceremony after Chile defeated his team in the Copa America 2015 final soccer match at the National Stadium in Santiago, Chile, July 4, 2015. REUTERS/Ivan Alvarado
July 4, 2015. REUTERS/Ivan Alvarado

Entiendo que para los argentinos debe ser muy frustrante tener al mejor del mundo (y de la historia para muchos) y a una gran camada de jugadores y quedarse en blanco en dos sendas finales en un poco menos de un año, o peor aún, ver cómo siguen sin títulos con la selección absoluta desde 1993.

Lo que NO entiendo es que una gran parte de la población argentina y de la prensa se le haya venido encima con todo a Messi, como si fuera el ÚNICO responsable de lo que pasó en ambas finales. Miren por ejemplo como se despachó Leo Farinella (@leofarinella) en la editorial del Diario Olé del domingo pasado:

Hay que pedir perdón, agachar la cabeza como Messi sabe hacerlo perfectamente, y darle para adelante. Apretar los dientes para la próxima vez ser un equipo más parecido a Mascherano. Está mal puesta la cinta de capitán. Terminemos con esto. El mejor jugador del mundo no nos representa en los momentos importantes.

Si quieren ver esta estupidez completa aquí les dejo todo el artículo.

¿Cómo se atreven? Es ridículo, con todas las alegrías que les ha regalado, con los sueños que les ha permitido soñar… Ya quisiera yo poder, como colombiano, llegar a vivir algo así.

Otro periodista argentino, Pablo Carroza, más sensato y consciente de lo poco que merecen a Messi, le escribió una pequeña carta vía twitter después de la final del mundial de Brasil: Messi, ándate a Europa…

“Tengo miedo que tarde o temprano te termines dando cuenta que nunca te merecimos. Por esa razón deseo que te vayas”

Aquí les dejo el link del texto completo.

Igual, no creo que Lio le ponga atención a todo lo que dicen por ahí. A ese nivel de exposición mediática, ya debe estar acostumbrado. Tampoco creo que abandone a la Argentina. No lo hizo cuando hubiera sido más fácil jugar para España.

Así es, el enano no dudó en incorporase a la selección Argentina, con todo y que fue en España donde lo ayudaron con su tratamiento para el crecimiento y donde lo pulieron para que llegara a ser lo que es hoy. Él nunca dejó de sentirse argentino y ni siquiera el acento lo ha perdido cuando cualquiera lo hubiera hecho al llegar a tierra extranjera con escasos 13 años (Carlos Bacca, por ejemplo, habla con acento un poco extraño, entre español y costeño, y solo duró un par de años por allá).

Y todo para saber que las dos finales perdidas se perdieron “in extremis” y con algo de mala suerte, y que si bien la pulga apareció poco en ambas, su sola presencia era fundamental para que el otro equipo (que no era ni de mancos, ni de mochos) no se le viniera encima.

En la final del Mundial, perdida en tiempo extra contra una Alemania apabullante, Messi apareció muy poco, pero incluso con su ya acostumbradas pinceladas hubieran podido, con un poquito de suerte y si Higuain y Palacios se hubieran apretado mejor los guayos y el corazón, haber ganado el Mundial en el mismo tiempo reglamentario.

Contra Chile “fue distinto, pero igual”: tampoco pudo. En este caso, una Argentina, menos “bilardezca”, más jugona y menos táctica, no supo descifrar el acertijo que le planteó otro argentino, el entrenador de Chile, Jorge Sampaoli (¿y para él ni un elogio?, ¿ni un insulto?). Con menos posibilidades para hacer su juego, el “tata” Martino debió ayudar a sacar a Messi de ese embrollo, pero nunca supo cómo hacer y esperó a ver si el enano resolvía solo. Yo, de argentino, me le hubiera ido con todo contra el “tata” y no contra Messi, ni contra Gonzalo Higuain (que volvió a fallar). Este es un juego de conjunto y salvo en el mundial del 1986, nadie ha ganado solito-sólo un torneo de estos…

Argentinos, piensen cómo cualquier otro país disfrutaría del fútbol de un pequeño genio como Messi. En Colombia, con alguien que haya hecho menos de la mitad, sin títulos y sin nada, estaríamos muertos de la dicha… o quizás no, de pronto seriamos igual o peor que ustedes: ¡unos desgraciados desagradecidos!…

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¿Cobrar a riesgo? ¡No cometa esa locura!

James-rodriguez-colombia-vs-canada

Pitan la falta, el balón queda suelto, los rivales reclaman, alguien se aviva y mira con el rabo del ojo a un compañero, este se la pilla y se le mueve al espacio con suspicacia, se cobra a riesgo, es un pase corto pero habilitador, sorprenden, el portero intenta reaccionar, remate cruzado, ¡golazo!, celebran y le pintan la cara a los adversarios…  Los vencidos, ahora con impotencia, sienten que han ofendido su inteligencia, pero lo aceptan y finalmente se miran entre ellos con cara de… ¡estamos jodidos!

Cuando suceden estas fugaces acciones, cada vez menos frecuentes en el fútbol actual, me alcanzo a exaltar pues me recuerdan que algunos jugadores todavía están vivos, que tienen la sangre caliente y que por un momento dejaron de ser robots y maquinas del fútbol moderno, exageradamente coordinado, táctico y frio. Estas acciones, cuando suceden, me devuelven espontáneamente al pasado donde en las canchas callejeras, playas y parques, todo era juego, alegría, suspicacia y viveza pura.

Hoy en día, incluso en los potreros, los mismos jugadores prefieren apelar a la táctica fija preparada minuciosamente por el profe antes que tirárselas de “vivos” para sorprender… Ahora, es raro aquel jugador que desafía las frías órdenes del entrenador y, cual muchacho desadaptado, se atreve a salir del orden establecido sonsacando a sus compañeros para que lo sigan en su repentina travesura…

Pero al público le encanta esto y por eso espera, con paciencia, que los rebeldes o los alegres aparezcan, así sea esporádicamente, con repentinos destellos de viveza, a pesar de que todo está sistemáticamente dispuesto para evitarlo.

Hablando así, recuerdo justamente un aparte del libro “El fútbol a sol y sombra” de Eduardo Galeano, escritor uruguayo, que quisiera compartirles:

“La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía.

Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad.”

Es por todo esto que creo que vale la pena hacer una interesante observación:

Afortunadamente en los genes del futbolista colombiano (y del latinoamericano en general), “la viveza”, o la llamada “la malicia indígena”, en el buen sentido de la expresión, sigue presente y sale a relucir con alguna frecuencia en los estadios del mundo, y no de uno, sino de varios jugadores que por instinto puro se conectan para dar el batacazo.

Así pues, no es de sorprender que la selección más alegre del Mundial de Brasil 2014 según convino la prensa internacional, Colombia, sea una de las que más intenta este tipo de jugadas. Es casi obvio, una cosa lleva a la otra, y ahí, poquito a poco, el folclorismo de nuestro pueblo termina ganándole al trabajo táctico – con algo de alcahuetería del profe Perkérman que bien nos conoce – y brotan de la nada jugadas como el tercer gol ante Grecia en el Mundial, el golazo de James Rodríguez a Canadá en un amistoso en New Jersey y el gol de Adrián Ramos ante Eslovenia en su propia casa.

Durante el mundial, intentaron otras “vivezas” parecidas, como rodarla mientras acomodaban el balón en el tiro de esquina para que otro jugador la recogiera y avanzara sin oposición hacia el área pues ya habían “cobrado”… El árbitro, aburrido y víctima del sistema, anuló la jugada, pero me cuentan que la gente se alcanzó a parar de las sillas ante la inminencia del gol que nunca llegó…

Y es que para quien es víctima de la viveza, también hay beneficios… ¿A quién no le sirve un pellizcón que lo saque del atolondramiento? ¿Quién no siente que aprendió algo después de darse cuenta de que lo “medio tumbaron”? ¿Quién no se dice, ¿ah sí?, voy aplicar la misma la próxima vez?

Y así, tanto en el fútbol como en la vida, esto es de viveza, de moverse rápido, de cometer la locura de cobrar a riesgo, de “papaya ponía, papaya partía” y de “no dar papaya”, claro está.

Pero tenga cuidado, no me malinterprete, no tiene que volverse un tramposo, un ratero, un mentiroso o un político, eso ya es otra cosa, aquí se trata de hacer la viveza respetando la reglas de juego al mismo tiempo que honra sus preciados valores morales…

Se las dejo ahi…

Por : @ivanj_ortega

 

 

Mundial de ensueño (parte II)

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Alemania le colocó la cerecita al postre y cerró con broche de oro lo que fue un gran Mundial. Fue el mejor equipo y son los campeones indiscutibles, jugando al fútbol, limpio, leal, de ataque y transparente, exactamente lo que pedí en una entrada anterior: Mundial de ensueño (I).

Mi corazón en la final estuvo sin embargo del lado de la Argentina. Yo quería que la copa se quedara en América y quería llorar viendo a Messi levantar la copa, pero no se pudo porque para ganarle a la perfección hay que jugar perfecto y Argentina jugó “casi” perfecto.

El planteamiento “Bilardiano” casi les sale: mantener el arco en cero y contraatacar. Tuvieron incluso mejores opciones que los mismos alemanes. Lo que se perdieron Higuaín, Messi y Palacios fue increíble. Además, lo de Neuer a Higuaín fue penal y hasta parecían tener la suerte del campeón por lo del cabezazo alemán que devolvió el palo.

A pesar de eso, me queda un buen sabor en el paladar porque el campeón fue Alemania y porque es el justo premio al trabajo bien planificado y bien ejecutado. Alemania lo venía buscando desde el 2002 cuando perdió la final con Brasil. En todos los mundiales que siguieron llegaron a semifinales (2006 en casa y en 2010 en Sudáfrica) y esto, amigos míos, no es casualidad, esto es un típico caso de reingeniría bien aplicada.

Desde hace unos doce años la federación alemana hizo cambios drásticos al notar un estancamiento en su fútbol y la falta de renovación de sus figuras. Hicieron cambios profundos en la Bundesliga y en su estructura, repensaron hasta el más mínimo detalle, desde cuanto deben valer las entradas al estadio hasta el modelo económico y deportivo de los equipos. Ellos querían que los estadios se llenaran de niños y que esos niños fueran los mismos que alimentaran las juveniles de los clubes que estaban obligados a destinar un mínimo de recursos en estos procesos. De hecho, no se aceptan equipos con problemas económicos. Querían estadios llenos y le dieron menor importancia al fútbol por televisión, de la que a su vez decidieron repartir de manera más equitativa las ganancias entre todos los clubes. Trabajaron las juveniles nacionales desde lo mental y poco a poco rediseñaron y remodelaron el espirito del juego alemán caracterizado por la fuerza, velocidad y empuje y lo tornaron un poco más agradable a la vista, con toques sutiles de belleza y esteticismo sin que por eso perdieran su extrema voluntad competitiva innata en esta cultura. Ante todo este trabajo previo solo bastó un poco de la mano de Klinsman y que viniera alguien como Löw que con paciencia lo supiera explotar. Por eso insisto en lo que dije antes: “el zarpazo hacia un título mundial no es el resultado de 90 minutos de juego”.


Ahora, en lo que me corresponde como colombiano, ando feliz, pues también cerramos con broche de oro lo que fue una verdadera participación de ensueño:

– Nos quedamos con el botín de oro gracias a los 6 goles de James Rodríguez.

– Quedamos oficialmente de quintos.

– Ganamos el premio Fair Play (no sé si fue para compensarnos por el mal arbitraje del que fuimos victima).

– James fue nominado al balón de oro (y eso que para muchos debió ganarlo).

– El primer gol de James ante Uruguay será muy seguramente seleccionado como el mejor gol de mundial por los votantes en el sitio web de la FIFA. Igual, cuenta la leyenda urbana que este gol quedó registrado con nombre y apellido: Golazo Hijueputa!

– Juan Guillermo Cuadrado fue el jugador con más asistencias (4).

– En el top 5 de gambetas Cuadrado apareció dos veces.

– La celebración del primer gol contra Grecia fue nombrada como la mejor celebración del mundial.

– Y además me informan vía Twitter que nos ganamos la cadera de oro.


Ahora, a coger fuerzas para la Copa América en Chile el próximo año. ¡A por ella!

Y no se preocupen, seguiré aportando semanalmente historias de fútbol y de la vida en este blog que se niega a morir.

Ah, y por si acaso, ¡eso fue gol de Yepes!

Sígueme en Twitter @ivanj_ortega

Mundial de ensueño

GraciasColombia

Este ha sido el mundial que soné vivir desde que tengo uso de razón. Las razones son  sencillas: el nivel de la mayoría de los equipos ha sido muy bueno (excluyendo increíblemente a Brasil y a España) y por supuesto por lo que ha logrado nuestra selección Colombia en lo que es, de lejos, su mejor presentación en nuestra pequeña historia mundialista; se nos permitió soñar, se nos permitió olvidar fracasos y traumas y quedo la sensación de que el fútbol colombiano tendrá un futuro extraordinario (esperando contar con Pékerman unos años mas).

La eliminación en cuartos de final nos dolió mucho, sobre todo porque sentíamos que futbolísticamente teníamos para ganarle a Brasil, pero desafortunadamente pagamos caro el nerviosismo de los primeros minutos y quizás la reacción llego muy tarde. Igual salimos con las botas puestas y pusimos a millones de brasileros a comerse las uñas, ¡nada mal! Lo del árbitro fue desastroso, pero bueno, ya estábamos avisados, no se podía dar “papaya” y la dimos no jugando nuestro mejor partido en el medio campo (pienso que pesó la ausencia de alguien como Edwin Valencia).

Pero que no se nos olvide que lo logrado es más que meritorio y que ganar un mundial de buenas a primeras como todos lo pudimos soñar (hasta el más sensato de los colombianos) no es nada fácil.

El Mundial es un torneo en donde un “equipo sorpresa” rara vez gana el título (si se puede llamar sorpresa a la hazaña uruguaya en el 50 o al milagro alemán en el 54). Esto no es una olimpiada, un mundial femenino o un mundial sub-17… A los Croacia, Corea, Costa Rica, Camerún, Nigeria, Rumania, Bulgaria, nosotros mismos, entre otros, no nos alcanza con buen fútbol, hay algo místico que se necesita y que se germina en muchos años (y generaciones) de trabajo y de buenos resultados… (En Argentina no hubiera nacido un Messi si no hubiera nacido antes un Di Stefano o un Maradona).

No es que piense que los “chicos” no podemos, porque si algo nos ha enseñado este mundial es que hay que jugar los partidos, pero el zarpazo hacia una final o hacia un título mundial no es el resultado de 90 minutos de juego, eso esta claro.

Pero ya sabemos cómo es llegar a cuartos de final de un Mundial, ya sabemos que tenemos con qué escribir una nueva y gloriosa historia, ya podemos dejar atrás fantasmas, complejos y frustraciones, ahora nuestra vara está más alta y sabemos, más que nunca, que tenemos el talento para saltar aún más alto y para sobrepasarla en unos cuatro años… ¡Allá vamos Rusia!

Por ultimo, solo espero que el desenlace de este mundial me permita recordarlo como un verdadero mundial de ensueño, más allá de lo logrado por Colombia, en donde haya ganado el fútbol bien jugado, ofensivo, dinámico, leal y transparente ¿será que es mucho pedir?

#GraciasColombia

Otras formas de narrar el fútbol

Foto tomada de Twitter
Foto tomada de Twitter

Me llevé una gran sospesa en estos días de Mundial y no fue que hayan eliminado a España en primera ronda, ni que Costa Rica le haya ganado a Uruguay y a Italia, no, no fue eso!… Resulta que me encontré con que por TeleLatino (canal de pobre programación en el “pequeco” servicio de cable que se ofrece en Canadá) esta pasando los partidos del Mundial retransmitiendo la señal de UNIVISION… Que alegría, después de resignarme a ver partidos por internet o contentarme con escuchar las narraciones en inglés o en francés, estoy en cielo, estoy escuchando incluso a Luis Omar Tapia! (y a uno que otro mexicano con “zambombazo” y todo)

En algún momento les contaba cómo la posibilidad de ver fútbol europeo por televisión con cierta facilidad cambió nuestra percepción del fútbol colombiano. De este hecho también resultó algo interesante, nos dimos cuenta que existían otras formas de narrar el fútbol.

Con la llegada del cable y de los canales internacionales aprendimos que no es necesario el esfuerzo que hacen los narradores colombianos para describirnos TODO lo que está pasando (cual radio), pues aunque no lo crean, lo estamos viendo en la pantalla. Fue entones cuando nos topamos con narradores y comentaristas como Diego Balado (@DiegoBalado), Eduardo Biscayart (@DonBisca), Luis Omar Tapia (@LuisOmarTapia), entre otros, que nos abrieron los ojos, nos conquistaron, nos presentaron una manera más limpia, neutral y serena de comentar un partido de fútbol.

A pesar de mi profunda admiración por William Vinasco Ch. y por su eterno escudero Adolfo Pérez, les confieso que algunas veces el estilo “huapachoso” colombiano me impedía concentrarme en ver lo que quería ver. Obviamente, cuando se trata mi Selección Colombia, no hay nada mejor que poner los alaridos de alguno de los nuestros… con musiquita y todo!

Eso sí, para seguir una transmisión de un partido de Champions, de La Liga, del Mundial (si no es de Colombia), agrada más un relato tranquilo, pausado, que sin dejar de ser emocionante o interesante te transmita la información que tu ojo no puede ver o que tus conocimientos no te permiten entender.

Está bien, reconozco que son menos divertidos, pero por lo menos está el gran Luis Omar Tapia, que con gran sentido del humor nos acostumbró a llamar a los jugadores con sobrenombres bastante originales agregándole la pizca de sabrosura que nos gusta a los colombianos.

Si hacemos una prueba, seguramente los conoces…

El Ángel de Madrid, Papá pitufo, el Bigotón, el Correcaminos, la Momia, Tarzán, el Karate Kid, El señor de los anillos, la Jirafa, el Súper-sustituto, el Cavernícola, el Gran Danés, Harry Potter, la Cobra, el Dragón, Jar Jar Binks, R2D2.

Está bien, aquí se los soplo:

Raúl Gonzales Blanco, Luis Aragonés, Vicente del Bosque, Marc Overmars, Jaap Stam, Puyol, Steve Mc’Manaman, nuevamente Raúl Gonzales Blanco, John Carew, Ole Gunnar Solskjær, Iván Campo, Peter Schmeichel, Zinedine Zidane, Adrian Illie, Santiago Cañizares, Ronaldhino, Arturo Vidal.

Ahora, a seguir disfrutanto del “Deporte más hemoso del mundo”

¡Qué cerca estuvo!

Análisis táctico del Mundial: el doble pivote

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Me tome unos días para preparar mi primera entrada mundialista pues quería confirmar lo que muchos expertos decían que iba a ser la figura táctica privilegiada por los técnicos en este mundial: El 4-2-3-1.

No se equivocaron, la mayoría de los equipos están utilizando esa formación, incluyendo la Selección Colombia que no la supo utilizar en otras ocasiones pero que contra Grecia y Costa de Marfil la aprovecho muy bien.

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Una de las caracteristicas de esta formación es el famoso “falso 9” inventado por Guardiola (aunque inicialmente el FC Barcelona explotaba a Messi como falso 9 con un 4-3-3) . El jugador que hace de “falso 9” es el referente de ataque y el que genera que los defensores centrales tengan la preocupación de que si salen a buscarlo dejan el hueco por donde pueden entrar los demás y lo mismo para los marcadores laterales. Este jugador teóricamente se sitúa en uno de los extremos de la línea de tres y cae en diagonal (con pelota o sin pelota) para quedar en posición de “9” para anotar. El jugador que teóricamente está en punta se convierte entonces en un acompañante, en un distractor o en un pivote que ayuda a abrir espacios y que también aprovecha para rematar. La idea es simple: es mejor llegar que estar

Pero para mi concepto, la clave está en el doble 5 (o doble pivote), es decir en los volantes de marca. Su importancia es en realidad superlativa en casi todas las formaciones pero sobre todo en esta, pues los laterales salen mucho gracias a los espacios generados por las bandas con los movimientos diagonales del falso 9 y ellos tienen que suplir en desventaja numérica con marca recia sin el balón y con buena entrega cuando se tiene.

Es por eso que estos dos jugadores deben ser unos estandartes y tienen que tener unas cualidades muy especiales. Lástima que casi nadie habla de ellos y casi nadie les reconoce su trabajo y en premios como el Balón de Oro de la FIFA ni los mencionan, ni los ignoran. Ni siquiera en el once ideal. Para este ultimo de 2013, imagínese que los volantes ganadores fueron Ribéry, Inistesta y Xavi… ¡Uy!, ahí nadie quita un balón.

Solo me pregunto, hablando solamente de los que vi jugar, ¿Qué hubiera sido del Brasil del 94 sin Dunga y Mauro Silva?, ¿Qué hubiera sido del Real Madrid Galáctico sin Claude Mekelele?, ¿Qué seria del Barça sin Sergio Busquets?, ¿de la Holanda del 98 sin Edgar Davis?, ¿De la Colombia de los 90 sin Leonel Álvarez y el Barrabas Gómez?, ¿De la Francia del 98 sin Didier Deschamps?, ¿Del Medellín del 2002 sin el “Panzer” Carvajal? (Plop!)…

Los volantes de marca, de contención, de destrucción, volantes 6, volantes 5, pivotes de área, o como quieran llamarlos tienen múltiples funciones y responsabilidades en la cancha. Veamos:

Equilibrio. Dicen los amantes de las estadísticas que los partidos se desarrollan en la mitad del terreno en un 70% – 80% del tiempo, por lo que los volantes de marca deben estar siempre atentos y participando directa o indirectamente de cada jugada. Deben están bien plantados para consolidar el equipo en un sólo bloque y evitar que se parta en dos, manteniéndolo bien equilibrado. Necesitan tener un excelente estado físico a pesar que sus recorridos son cortos generalmente.

Labores de quite. Antes que nada su principal función es la de filtrar en el medio campo, cortar las jugadas del rival, bajarle ritmo al partido, raspar, hacer faltas técnicas para evitar avances contrarios, meter pata dura para ir mermando a los talentosos del otro equipo y asumir que le saquen una que otra amarilla en el ejercicio de sus funciones en el trabajo sucio.

Labores de relevo o de corrección. Les toca salir a corregir los errores de sus compañeros en cualquier lugar de la cancha. Tienen que estar dotados de un gran espirito de sacrifico y de compañerismo. Ayudan en la marca al lateral, lo cubren cuando se va al ataque, se mete entre los dos centrales para ayudar a quitar y a despejar, respaldan al volante de armado cuando pierde el balón… un verdadero obrero.

Labores de salida. Además de tener cualidades de marca, debe ser dúctil con el balón (termino del profe Vélez). Debe poder sacar al equipo y asegurar una salida sin tropiezos. Cualquier perdida de balón saliendo deja mal parado al equipo y es gol casi seguro. Después de tomar las precauciones del caso, su objetivo es hacerle llegar el balón limpio a los jugadores creadores de riesgo, al volante de armando, a los laterales o a los mismos delanteros. Esto es lo que los expertos llaman “el primer pase”. En los saques de banda siempre debe mostrarse como una opción pues el volante de armado casi siempre está bien referenciado y rápidamente debe hacer circular el balón para que sus compañeros generen riesgo.

Labores de ataque. Nunca debe abandonar la posibilidad de acompañar en las jugadas de ataque. Todo rebote en el área rival es una oportunidad para rematar desde afuera. También debe mostrarse como opción de pase cuando el equipo contrario se cierra y ayudar en el traslado del balón de un jugador talentoso a otro (Busquets es un experto en este capítulo). Si ve la posibilidad, debe tomar riesgos y tratar de meterla…

Aunque siempre habrá espacio para grandes sorpresas en cuanto a resultados, tácticamente será difícil sorprender a los analistas en este mundial y la clave en las formaciones alternativas al 4-2-3-1 igual dependerá de una buena pareja de pivotes… ¡He dicho!

Hágalo por Colombia: identifique a su amigo “salao”

Refisal

Todos tenemos amigos como el gordo, el flaco, el negro, el gringo, el calvo, el mono, el orejón, el cabezón, etc… todos o casi todos fáciles de reconocer,  sin embargo ese amigo que seguramente tiene y que “sala” inescrupulosamente sus ilusiones futbolísticas es desafortunadamente más difícil de identificar.

Por eso, en vísperas del debut de Colombia en Brasil 2014, hago un llamado desesperado a todos los colombianos para que hagamos el esfuerzo de identificarlo claramente y nos abstengamos de ver los partidos de Colombia en compañía de dicha persona.

No es que recomiende que seas mal amigo, pero es mejor inventarse alguna excusita y después celebrar juntos la victoria, que compartir una tarde de sufrimiento mundialista y lamentarlo por cuatro años o más…

No crean, es una tarea difícil, llevo varios años intentándolo y aunque tuve varios candidatos, nunca lo pude confirmar (lo que me tiene sumamente preocupado).

He aquí los detalles de mi búsqueda (no daré nombres para no herir susceptibilidades):

Sospeché inicialmente de un gran un amigo con el que iba de vez en cuando a ver partidos del Real Cartagena en la B (cuando la B no se veía). Generalmente no había necesidad de la presencia de alguien “salao” para que el Real perdiera, pero si me di cuenta que cuando iba con mi amigo los partidos resultaban espectacularmente malos y que casi siempre quedaban 0-0. Para mí, eso ya era ser “salao”… ¡Ni un golcito! Un día, por pura casualidad se sentó en una grada más abajo y justo cuando se voltio a preguntar algo, el equipo visitante (Alianza Petrolera o alguno de esos de la B que andan subiendo a la A como si nada) metió un golazo de chilena y mi amigo no lo vio… Cuando terminó el partido 0-1, le dije: ¡Rafa, tu si eres de malas! (oops!)

En otra oportunidad, un fresco domingo de diciembre, cuando veíamos un partido de la semifinal del fútbol colombiano que ganaba Nacional 2-0, Rafa (ya se me salió ¿Qué hago?) no se cansaba de repetir: El 2 a 0 es el resultado más peligroso del fútbol colombiano. Faltando 15 minutos le metieron el 2-1 y en el último minuto les empataron… Rafa, furiosísimo, intentando pasar por sabio para disimular lo “salao”, lanzó furibundo un reclamo hacia los cielos  – ¡Dios mío! ¿Por qué me hiciste tan sabio? (Risas…)

Gracias a los últimos títulos del Nacional (sean o no obra y gracia de Imer Machado) y a la “Decima” del Real Madrid, tuve que abandonar esa hipótesis.

Imer Machado Nacional

Seguí en mi búsqueda y encontré otro del que sospeché porque hacía que mis partidos en la playa se me volvieran un suplicio. Después caí en cuenta de que no podía confundir ser “maleta” con ser “salao” y lo deje quieto. Al fin y al cabo, cuando el Yérman me acompañaba a ver al Real Cartagena había goles y hasta ganábamos… (oops!)

Sospeché de otro amigo por la simple razón de que era hincha del Deportivo Cali. El Cali no ganaba nada y yo suponía que era por su culpa y temía que su sal se desbordara y corroyera mis ilusiones.

Cuando me fui de Colombia, pensé que me había librado, ¡pero no!… Mi amigo inmigró también al Canadá. Cuando llegó me dijo que iba a empezar a ver hockey y a hacerle fuerza al equipo Los Canadienses de Montreal que venían en buena racha, pero su sal era de tan alta pureza que traspasaba las finas sedas de las fronteras deportivas y empezaron a perder… ¡ya esto era mucha sal! El día del partido definitivo de la serie semifinal traté de distraerlo para ver si pasábamos a la final de la NHL y lo llamé y le dije: Jorge, están pasando el partido del Cali por Goltv!, pero fue muy tarde… (oops!)

Su candidatura finalmente no fue retenida porque con él disfrute de los mejores partidos de la selección Colombia de Pékerman y además corroboré (en Wikipedia) que el Cali si había sido campeón del FPC en 1998 y en el 2005 cuando le ganó “sorpresivamente” al Real Cartagena con dos goles de Rodallega (hay que ser muy de buenas para ver eso). Además, últimamente lo veo feliz y contento por aquello de que su sueño de ver al América en la B al parecer se prologará por mucho tiempo…

Amercia en la B

Mi último sospechoso fue un gran amigo que conocí acá en Canadá. Ese man nunca había mostrado interés alguno por el fútbol, pero sorpresivamente empezó a acompañarnos sin falta en los partidos de Colombia por las eliminatorias a Brasil 2014. No sospeche al principio pues los resultados se nos estaban dando, pero después me di cuenta que cuando Venezuela nos ganó en Puerto Ordaz, él estaba ahí con nosotros viendo el partido, cuando Uruguay nos ganó en Montevideo, él nuevamente estaba ahí y después recordé que cuando México nos eliminó en el mundial Sub-20, él también estaba ahí casualmente…

Otro hecho que apoyaba mi hipótesis fue que caí en cuenta que el man era un “experto en sal”, pues fue él quien me enseño que la carne “de la cara” debe asarse con Sal Kosher y no con salsa BBQ (se la tiran, en serio!) y que aplicar la sal correctamente era todo un arte.

Carne asada

Ahora, pensándolo bien, se salva porque cuando le metimos los 3 a chile en aquel segundo tiempo de Barranquilla, el Carli estaba ahí con nosotros, en pleno desorden… (oops!)

Todo esto me lleva a una desafortunada conclusión: lo más probable es que sea yo mismo mi amigo “salao”… Le hice fuerza al Barça y se acabó la magia, le hice fuera al Atlético de Madrid y se acabó la garra, le hice fuerza al Junior y nada, y hasta le hice fuerza al Nacional y no pudo con equipito Uruguayo en la Libertadores… (puta!)

Igual, de malas, ni crean que no me voy a ver los partidos de Colombia en el Mundial… Y le confirmo a mi amigo “el negrito” que me invitó a su casa para el partido contra Grecia que allá estaré y que no se preocupe, me llevare un poquito de azúcar en los bolsillos pa’ nivelar. #VamosColombia

Por @ivanj_ortega