Un gol en un tiro de esquina, esa “injusta” jugada de otro partido.

Voy a empezar por aclarar que no tengo nada en contra de este tipo de goles y que tampoco quise desmeritar el gol de Pepe en el clásico en mi nota anterior, pues como se dieron cuenta la escribí más como hincha culé que otra cosa y con algo de rabia porque entendí fue finalmente esa jugada la que abrió la defensa del Barça y encaminó lo que fue el justo desenlace, sin ninguna duda.

Mi punto, al decir que era un gol de otro partido, era subrayar que hasta ese momento, las acciones habían sido más o menos parejas y que ese gol no reflejaba hasta ahí la realidad. Cada uno había tenido sus momentos de buen juego en la primera parte que justamente había terminado en un 1 -1. Digamos que un gol de tiro de esquina en el arco contrario, en ese mismo momento, no hubiera sido un escándalo, lo que reafirma mi punto, pero tampoco, a mi parecer, era meritorio para el Barça por lo que había sido el trámite hasta ese punto. Por eso, la mención “de otro partido”, no por mas nada.

Pero olvidemos El Clásico y hablemos en términos generales. Cuando la jugada termina efectivamente en gol, no podría decirse ciegamente que es meritorio y que corresponde con justicia a las acciones del partido. No es lo mismo cobrar 17 tiros de esquina y meter uno (¿justicia? Quizás) y cobrar uno y meterla (¿Justicia? No sé). Claro, lograr un tiro de esquina a favor quiere decir que al menos se hizo un buen intento de anotar o que, de “viveza”, algún jugador sorteó bien una jugada que no tenía futuro… Eso está bien, hace parte del juego y vale.

Y es que ahí está la magia… En el fútbol no es de justicia, ni de merecer, sino de hacer. Sin embargo, hay formas de analizar el camino y de interpretar los resultados que evitan que caigamos en falsas apreciaciones o expectativas. Como quiera que sea, nuestra mente se alinea inconscientemente con lo que debería ser justo, así comprendamos que en este juego eso no siempre se da, e incluso los celebramos cuando es nuestro propio equipo quien se favorece de una injusticia (aunque no lo digamos).

Habiendo analizado una gran cantidad de situaciones, llegué a la conclusión de que muchas veces un gol en un tiro de esquina es una especie de “rueda suelta” que se zafa de la mecánica convencional que se da en un partido de fútbol, trayendo con si, muchas veces, grandes injusticias.

¿Por qué creo que muchas veces es “injusto” un gol de tiro de esquina?

Porque he visto innumerables partidos y campeonatos definirse en un tiro de esquina a favor del equipo de menores recursos futbolísticos y del que ha hecho el menor esfuerzo por ganar. Porque es una jugada que podría caber en cualquier partido (independientemente de algunos detalles técnicos). Porque para hacer un gol de tiro de esquina sólo se necesita de un pequeño fallo, de una pizca de virtud y/o de una… ¡suerte increíble!

¿De suerte?

Sí, porque resulta que la gran mayoría de las veces se debe más que nada a un desafortunado descuido de uno o varios defensores “al mismo tiempo” (si vuelve a analizar el primer gol de Brasil ante Colombia en el último mundial, entenderá lo que estoy diciendo). Se necesita suerte porque generalmente, sea en zona o en un hombre-hombre, la marcación es fácilmente ejecutable por cualquier jugador profesional que este bien concentrado, porque el arquero tiene la ventaja de poder utilizar sus manos y de ser intocable en las 5 con 50, porque se necesita que el jugador anotador tenga una especie de revelación o comunicación telepática con el cobrador para saber a dónde ira el centro, con que fuerza, a que altura y con cual efecto, para poder meter la cabeza de manera que no haya oposición de los seis o siete defensores que lo rodean, porque cualquier roce del balón cambia considerablemente la trayectoria del balón y hay que ser muy de suerte para predecirlo (gol de Teo Gutiérrez ante Grecia)… etc.

Claro, hay formas de poner la suerte de su lado… algunos lo llaman “Táctica fija” y han hecho de esta su gran fortaleza (Como el Atlético de Madrid de Simeone por ejemplo)…Pero sigue estando basado en lo que yo considero un injusto “golpe de suerte” del que no se debe abusar si se tiene la capacidad y el valor de utilizar otras armas…

He aquí algunas de las más grandes injusticias (o golpes se suerte) que yo haya visto en vivo, por obra y gracia de un tiro de esquina:

Los dos goles del Manchester al Bayern de Múnich – final de Champions League 1998-1999
Los dos goles del Manchester al Bayern de Múnich – final de Champions League 1998-1999

 

Gol de Grecia a Portugal – final de la Euro 2004
Gol de Grecia a Portugal – final de la Euro 2004

 

Gol de Italia a Francia - final del Mundial 2006
Gol de Italia a Francia – final del Mundial 2006

 

Gol del Chelsea al Bayern de Múnich – final de Champions League 2011-2012
Gol del Chelsea al Bayern de Múnich – final de Champions League 2011-2012

 

Gol de Real Madrid al Atlético de Madrid final de Champions League 2013-2014
Gol de Real Madrid al Atlético de Madrid final de Champions League 2013-2014
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Clases de fútbol para señoras – Lección #18: Meterla y sacarla

Saque inicial

Uisssh, ¡no sea tan mal pensada!, no se trata de “eso”….

Por esas cosas del español, en el fútbol y en algunos otros deportes “sacar” significa realmente “meter”. Casi siempre al utilizar la palabra “sacar” queremos decir realmente que volvemos a “meter” el balón al juego.

Mi teoría es que la palabra fue tomada de juegos de mesa como las cartas donde uno las “saca” para empezar a jugar, pero vaya uno a saber…

Ahora miremos cómo se aplica en el fútbol:

El saque inicial se hace en el círculo central para dar inicio al partido. También se utiliza este “saque” para reanudar después de un gol (por parte de quien lo recibió).

El saque de banda es para volver a “meter” el balón en juego cuando este se sale del rectángulo por unas de las líneas laterales (increíblemente se hace con las manos)… Siempre “saca” el equipo contrario al que sacó el balón.

El saque de meta se utiliza para reanudar el partido cuando el balón lo saca por la línea final el equipo que está atacando, por ejemplo al intentar meter un gol. Para reanudar se coloca el balón en la línea de las 5’50 (área pequeña) y se golpea el balón lo más lejos posible. Generalmente lo hace el portero.

El saque (o tiro) de esquina se usa cuando es el equipo que está defendiendo que saca el balón por su propia línea final. En ese caso, el equipo atacante tiene derecho a “meter” el balón con el pie desde la equina más cercana al lugar por donde efectivamente salió. Generalmente le lanza un centro (pase por el aire) para tratar de lograr anotar de cabezazo.

¡Ya vio! no era nada malo…

Por @ivanj_ortega

Espere próximamente: Conclusiones